Proyecto Illinois Early Learning


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noviembre de 2008Cómo ayudar a niños con trastornos del espectro autista en programas de cuidado y educación preescolar Barbara T. Doyle (M.S.) He aquí las diez ideas que considero más importantes acerca del autismo. Compilé esta lista para ayudar a que se incluya y respalde a los niños con trastornos del espectro autista. Si usted no entiende algo que he escrito, asegúrese de pedir ayuda. No todas las cosas de la lista serán relevantes al caso de cada niño, de modo que escoja lo que le parezca más relevante para su situación y para el niño con autismo a quien apoya.

Las diez ideas más importantes

1. Los niños con trastornos del espectro autista tienen “diferencias en la interacción social recíproca”.

Estas pueden incluir:

  • Dificultades para entablar amistad y mantener las relaciones
  • Intentos desmañados para relacionarse con otros
  • Ingenuidad e ideas simplistas al abordar a otras personas
  • Intentos de relacionarse con otros sin tomar en cuenta las acciones o los pensamientos del otro
  • Una tendencia a jugar o trabajar a solas
  • Una aparente falta de interés en otros
  • Problemas para unirse a grupos que ya se han formado
  • Problemas para colaborar con grupos
  • Un grado de desarrollo social característico de niños más pequeños
  • Una forma de hablar que puede parecer autoritaria o ‘mandona’
  • Más facilidad para relacionarse con adultos que con otros niños
  • Pérdida de los indicios del interlocutor para cambiar de tema en una conversación
  • Vulnerabilidad social; otros pueden tomarle el pelo
  • Problemas con la habilidad de conversar; por ejemplo, tiene poca capacidad para corregir errores o clarificar el significado cuando se le pide hacerlo
  • Menos capacidad para predecir el comportamiento de otros leyendo indicios sociales como la expresión de la cara, los movimientos del cuerpo, la postura y tonos de voz
  • Fijarse en otros que no quieren recibir atención
  • El niño parece querer estar solo la mayoría del tiempo
  • Reacciones insuficientes a los intentos de otros niños para relacionarse
  • Las acciones sociales del niño son ‘predecibles’; tiene un repertorio limitado de habilidades sociales
  • El niño parece maleducado o sin consideración hacia otras personas
  • El niño parece estar distante o absorto en sí mismo
  • Es percibido por otros niños como muy raro, extraño o desagradable

Comprensión: Los niños no manifiestan su falta de aptitud social en forma adrede. Los niños con trastornos autistas se interesan por otras personas, pero su condición les impide demostrar en forma natural o típica su interés en otras personas. Desean profundamente tener amigos y estar incluidos.

Instrucción: Enseñe habilidades sociales simples como repartir o recoger cosas, dar cumplidos a otros y unirse a un juego o actividad. Use las estrategias visuales para enseñar las habilidades sociales.

Apoyo: Hable por parte del niño que tiene un trastorno autista. No castigue los errores sociales. Ayude a explicar las intenciones del niño.

Protección: Ofrezca supervisión continua, sobre todo en grupos de niños activos de cualquier edad. Identifique las habilidades del niño relacionadas a la seguridad física e infórmelas al equipo.

Información: Converse con el personal y los compañeros sobre las necesidades y los deseos sociales del niño con un trastorno autista, sin dejar de acatar las reglas y leyes relacionadas a la confidencialidad.

Ejemplos: Dé un modelo para evitar las reacciones exageradas ante los errores sociales y para evitar tomarlos personalmente. Demuestre que usted se lleva bien con este niño aunque a veces cometa errores sociales o pierda los indicios.

2. Los niños con trastornos autistas tendrán intereses, actividades y comportamientos restringidos y repetitivos.

Los efectos de esto pueden incluir:

  • Dificultad para seguir conversando sobre cierto tema según la sugerencia o preferencia del interlocutor
  • Una tendencia a hablar y pensar sobre muy pocos temas excluyendo otros
  • Ser una ‘fuente’ de conocimiento sobre uno o dos temas y superar mucho el grado esperado de conocimiento
  • Una absorción muy intensa en el tema preferido, más de lo típico para un niño de esa edad
  • Una aparente falta de atención a temas menos preferidos
  • Movimientos motores repetitivos
  • Patrones repetitivos para el uso de objetos
  • Hábitos de buscar siempre una cantidad limitada de personas, lugares, juguetes, acciones, actividades, libros y juegos en vez de buscar experiencias y materiales nuevos

Comprensión: Los intereses restringidos o repetitivos no son opcionales, ni son escogidos por el niño, sino que son casi innatos. Sin embargo, cambiarán con el paso del tiempo. Considere los intereses restringidos como “caminos abiertos” en el cerebro del niño. Tenga en cuenta que tales intereses pueden conducir hacia ocupaciones que durarán el resto de la vida del niño. Si los intereses restringidos son peligrosos o perturbadores, reúna al equipo para hablar sobre sus preocupaciones.

Instrucción: Expanda los intereses restringidos en vez de intentar eliminarlos. Dirija al niño hacia áreas de su interés que sean más apropiadas para su edad, si fuera necesario.

Apoyo: Encuentre a otras personas que compartan esa fascinación. Permita que el niño aproveche el interés en algunas conversaciones sociales para mostrar su aptitud.

Protección: Proteja al niño de las burlas o el aislamiento social que sus intereses pueden ocasionar.

Equipo: Informe a los integrantes del equipo sobre los intereses restringidos y repetitivos y sus efectos en las interacciones sociales y el aprendizaje. Identifique lo que el niño necesita aprender a fin de lograr más éxito. Consiga la colaboración de los integrantes del equipo para enseñar habilidades nuevas.

Ejemplos: Intente encontrar algún tema de conversación relacionado al interés del niño. Encómielo por las cosas que ha aprendido.

3. Los niños con trastornos autistas tendrán problemas con la comunicación verbal y no verbal.

Tales efectos pueden incluir:

  • La ausencia del habla
  • Reacciones limitadas o ausentes ante las acciones o palabras de otros
  • Comunicación sin identificar al interlocutor
  • Ecolalia: repetir, inmediatamente o después de algún tiempo, lo que otra persona dijo
  • Hacer repetidas veces las mismas preguntas
  • Mencionar cosas de películas o de la televisión que guardan muy poca relación con el tema de la conversación
  • Hablar sobre las palabras del interlocutor en vez de los conceptos durante las conversaciones sociales
  • Perder indicios y señales sociales de otros
  • Usar a veces tonos de voz inapropiados
  • Dificultad para usar una expresión facial relevante
  • Capacidad reducida para predecir el comportamiento de otros
  • Pérdida de mensajes comunicados por otros en forma no verbal, como la expresión de la cara y el tono de voz
  • Interpretación literal de lo que se dice
  • Dificultades para recordar la palabra apropiada, sobre todo cuando se siente estresado
  • No captar lo inferido o implicado por otro

Instrucción: Enseñe al niño lo que debe decir y hacer, en vez de enfocarse en lo que no debe decir o hacer.

Apoyo: Identifique habilidades de comunicación que el niño necesita y asegúrese que las terapias y los servicios las tratan. Dé prioridad a las habilidades que ayudarán a mantener la seguridad del niño afectado o la de otras personas.

Protección: Ofrezca supervisión continua, sobre todo en grupos de niños activos de cualquier edad. Identifique los ambientes donde la falta de habilidad de comunicación puede conducir a que el niño sea lastimado, lastime a otros o sea castigado. No castigue al niño ni haga que se sienta abochornado a causa de tener habilidades limitadas de comunicación.

Información: Hable a los demás niños sobre las necesidades especiales de comunicación de este niño, y su gran deseo para comunicarse bien.

Ejemplos: Válgase de estrategias de remedio para ayudar al niño a comunicarse exitosamente. Practique revisar las reacciones del interlocutor y buscar la comprensión. Permita tiempo suficiente para la comunicación.

4. Los niños del espectro autista probablemente tendrán problemas de motricidad gruesa y fina.

Los efectos de las dificultades de motricidad fina pueden incluir:

  • Dificultad con el uso de las manos y los dedos en tareas de motricidad fina
  • Problemas con la letra de mano, tanto con letra de imprenta como cursiva
  • Capacidad reducida para las tareas de auto-cuidado que implican el uso de la motricidad fina
  • Hábitos aprendidos para evitar tareas de motricidad fina
  • Necesidad de usar más tiempo en tareas que implican el uso de la motricidad fina

Los efectos de la motricidad gruesa disminuida o la torpeza pueden incluir:

  • Dificultad para correr, dar brincos y saltos y saltar la cuerda
  • Poco equilibrio y control de los brazos y las piernas
  • Problemas con los deportes y actividades de educación física
  • Limitado tono muscular, sobre todo en la parte superior del cuerpo
  • Hábitos aprendidos para evitar el ejercicio físico y actividades que requieran la coordinación y la resistencia
  • Problemas para planificar y llevar a cabo tareas motoras

Comprensión: Tenga presente que las dificultades motoras son integrales al diagnóstico de trastornos autistas. A veces pueden ocasionar bochorno. No utilice las tareas motoras con las que el niño tiene poca habilidad, como castigo al comportamiento inapropiado. Las habilidades motoras se mejoran con el tratamiento de terapias y tratamientos específicos. Informe al equipo de lo que usted nota que el niño necesita aprender a hacer.

Instrucción: Enseñe las tareas de motricidad fina y gruesa que serán necesarias durante toda la vida del niño. Enfatizo que estas se deben priorizar. Enseñe al niño cuándo y cómo pedir ayuda.

Apoyo: Encuentre maneras de ayudar al niño a usar la tecnología para llevar a cabo más fácilmente tareas que se le hacen difíciles, o que pida que otros niños o adultos lo ayuden.

Protección: Supervise al niño continuamente durante las actividades físicas y mientras usa herramientas y útiles.

Ejemplos: Ofrezca la ayuda necesaria sin castigar ni abochornar al niño con autismo. Anímelo a ayudar a otros a hacer cosas que puede hacer bien.

5. Los niños diagnosticados dentro del espectro autista encontrarán problemas para entender y reaccionar a información que reciben mediante los sentidos; estos a veces se llama dificultades de integración sensorial.

La integración sensorial es la capacidad del cerebro para integrar y procesar bien la información que recibe mediante los cinco sentidos al tocar cosas, ser tocado, oler, gustar, oír y ver. Muchos niños con trastornos autistas no procesan en forma típica la información sensorial.

Los efectos pueden incluir:

  • Reacciones exageradas ante los estímulos sensoriales
  • Reacciones insuficientes ante los estímulos sensoriales
  • Dificultad para tolerar un estímulo sensorial que no molesta a otros
  • Sensación de dolor al recibir un estímulo sensorial que no causa dolor a otros
  • Hábitos para evitar algún estímulo sensorial que no molesta a otros
  • Buscar algún estímulo sensorial que otros no parecen necesitar ni buscar
  • Dificultad para regularse y mantener reacciones emocionales constantes ante los eventos
  • El sobre-estímulo sensorial, que puede producir berrinches cuando el niño ‘deja de funcionar’ y ya no puede recibir o procesar exitosamente los estímulos

Comprensión: Los problemas de integración sensorial pueden contribuir a muchas dificultades del comportamiento, como hablar o moverse al momento inapropiado, la falta de regulación o pérdida del autodominio, gritar, el comportamiento agitado, usar objetos de maneras insólitas, reacciones poco comunes al calor o al frío, una tolerancia al dolor inusualmente alta o baja, y cosas por el estilo. Se logra más éxito tratando estas dificultades como cuestiones del procesamiento sensorial que como ‘problemas de comportamiento’. Las dificultades sensoriales en muchos casos pueden tratarse muy bien con terapias y tratamientos recomendados según una evaluación de la integración sensorial.

Instrucción: Ayude al niño a usar descripciones en términos sensoriales para identificar y satisfacer sus necesidades sensoriales. Enseñe al niño a identificar y evitar estímulos sensoriales desagradables o incómodos para él.

Apoyo: Si el niño tiene descansos por motivos sensoriales u otras actividades prescritas por un terapeuta ocupacional, asegúrese que estas se lleven a cabo según el plan de dicho profesional.

Protección: Tenga en cuenta todas las cuestiones sensoriales que puedan ocasionar daño al niño o a otros. No insista en que el niño esté expuesto constantemente a estímulos que no puede tolerar. Tenga en cuenta que un niño con autismo, al ser quemado, tal vez no quite la mano del objeto caliente; y que puede cortarse o lastimarse sin reaccionar de maneras típicas.

Ejemplos: Evite las reacciones exageradas ante el comportamiento motivado por dificultades sensoriales. Intente mantenerse tranquilo y ayudar al niño a mantenerse tranquilo o a volver a tranquilizarse.

6. Los niños con trastornos autistas pueden manifestar menos capacidad con las actividades imaginarias. A veces cuando parecen actuar cosas imaginadas, pueden estar imitando ideas de libros, vídeos, películas y juegos.

Los efectos de la actividad imaginada reducida pueden incluir:

  • Una capacidad limitada para imaginarse lo que pasará luego o lo que será diferente del pasado (Esto ocasiona la dependencia en las rutinas)
  • Dificultad para imaginarse lo que otra persona piensa, siente o quiere hacer
  • Problemas para hacer planes y llevarlos a cabo
  • Problemas al jugar con juguetes o juegos que requieren el ‘hacer de cuenta’
  • Problemas para imaginar ideas novedosas en vez de imitar algo que ha visto

Comprensión: La actividad imaginada reducida afecta la capacidad del niño para predecir el comportamiento de otros y protegerse a sí mismo. Puede afectar la capacidad de ‘imaginar’ maneras de llevar a cabo una tarea práctica o instructiva, de modo que el niño parece ser desobediente o inatento. Este problema interfiere con los juegos de fantasía y puede afectar la creatividad y la auto-expresión.

Instrucción: Enseñe maneras de participar en los juegos imaginados, las cuales no requieran mucha imaginación.

Apoyo: Explique los cambios de antemano; converse sobre los motivos de las personas. Permita que el niño use objetos e ideas preferidas durante sus juegos.

Protección: Pida que los compañeros ayuden a mantener seguro al niño. Este deberá recibir la supervisión de un adulto en todos los ambientes controlados o mediados por niños. Anime a otros a jugar con el niño que tiene el trastorno autista.

Equipo: Explique concretamente al equipo cómo la actividad imaginada reducida afecta la capacidad del niño para aprender, participar, jugar y reaccionar.

7. La función ejecutiva es la capacidad de la mente para hacer y completar un plan. La conexión entre la mente y el cerebro nos permite hacer planes, llevarlos a cabo, movernos, iniciar o abandonar una actividad, cambiar a otra actividad o completarla. Muchos niños del espectro autista tienen menos capacidad de función ejecutiva.

Los efectos de la función ejecutiva disminuida pueden incluir:

  • Problemas con transiciones, tanto grandes como pequeñas
  • Apariencia de que el niño no presta atención
  • Dificultad para empezar a trabajar o dejar una actividad cuando se le pide dejarla
  • Dificultad para hacer y llevar a cabo planes, tanto simples como complicados, y dificultad con la motricidad gruesa o fina
  • “Atascarse” y encontrar dificultad en adelantar, física o mentalmente
  • Quedarse inmóvil sin empezar a trabajar o jugar
  • Dificultad para organizar los materiales necesarios para una tarea
  • Pupitre o armario desordenado

Comprensión: Usamos la función ejecutiva ¡en todo lo que hacemos! Es sumamente importante entender y tratar este tema.

Instrucción: Use la inducción física y los indicios visuales cuando sea posible, ya que se aprenden y se recuerdan más fácilmente que los indicios verbales. Evite dar constantemente indicios verbales al niño. Enséñele maneras de vigilarse a sí mismo, las cuales podrá usar durante toda la vida. Use códigos de colores, archivos, cubos y cajas para ayudarlo a organizar materiales.

Apoyo: Permita que los compañeros ofrezcan apoyo de maneras apropiadas. Cree rutinas que el niño puede aprenderse de memoria.

Protección: No permita que el niño sea castigado si no inicia, abandona, cambia, termina o altera una tarea. Asegúrese que un adulto ofrece ayuda para las actividades en que una falta de función ejecutiva puede suponer peligros.

Equipo: Explique concretamente al equipo los efectos de la habilidad limitada de función ejecutiva en su programa u otros ambientes. Defina lo que el niño necesita aprender a hacer o decir.

Ejemplos: Use métodos y palabras positivas para ayudar al niño a emprender una tarea, mantener su enfoque, completarla y organizar sus pertenencias y actividades. Enfatice los éxitos.

8. La coherencia central es la capacidad de la mente para absorber y organizar estímulos complejos y reaccionar inmediatamente en forma apropiada. Los niños con trastornos autistas pueden experimentar deficiencias en la coherencia central, es decir, problemas para clasificar los estímulos sensoriales y reaccionar rápida y apropiadamente en los ambientes nuevos o cambiados.

Los efectos de la coherencia central reducida pueden incluir:

  • Enfocarse en detalles irrelevantes
  • Apariencia de que el niño no está prestando atención
  • Aprenderse de memoria rutinas y horarios
  • Experimentar problemas para ajustarse a cambios en el ambiente
  • Experimentar problemas con las transiciones, tanto grandes como pequeñas
  • Reaccionar con pánico o ‘shock’ ante los ambientes nuevos o eventos inesperados
  • Necesitar más tiempo para adaptarse a cambios
  • Necesitar más tiempo para informarse sobre ambientes nuevos o cambios, antes de poder cumplir con demandas
  • Experimentar problemas para usar en un ambiente nuevo, o bajo circunstancias nuevas, una habilidad ya aprendida (problemas de generalización)

Comprensión: Las cuestiones de coherencia central son más obvias cuando el niño necesita absorber y procesar rápidamente estímulos o ambientes nuevos o cambios rápidos.

Instrucción: Enseñe habilidades de auto-apoyo, como identificar lo nuevo y usar un poco de tiempo para ‘absorberlo’ antes de hablar o actuar, o esperar al lado de una puerta en vez de entrar muy rápidamente a un lugar nuevo. Use códigos de colores u otro indicio visual para mostrar los aspectos más importantes de una actividad o evento.

Apoyo: Permita más tiempo para que el niño procese los estímulos. Redúzcalos para permitirle procesarlos. Enséñele de antemano los ambientes nuevos. Enseñe al niño a evaluar y escoger la mejor ubicación. Introduzca los cambios en pasos pequeños con indicios visuales. Deje que el niño vea pasar los cambios. Planifique para volver a enseñar algunas habilidades en otros ambientes, si fuera necesario.

Protección: Planifique para ofrecer al niño apoyo adicional en momentos de cambio, sobre todo si hay algún peligro posible como vehículos en movimiento, personas desconocidas o herramientas.

Equipo: Describa al equipo el comportamiento del niño en términos concretos. Pida que los integrantes del equipo ayuden a preparar al niño para ambientes o actividades nuevas.

Ejemplos: Intente evitar apresurarse para hacer cosas. Sea el ejemplo y dé un paso más lento para que el niño esté más consciente de lo que pasa. Ofrézcale ayuda libre y tranquila en momentos de cambio o confusión, sin castigarlo ni abochornarlo.

9. La visión de la mente es nuestra capacidad para proyectar y percibir fácil y automáticamente lo que otra persona piensa o siente, simplemente al mirarla o escucharla. Los niños con trastornos autistas pueden carecer de esta visión automática, es decir, pueden ser menos capaces de tomar una perspectiva ajena y saber que el cerebro de otra persona contiene cosas distintas de lo que contiene el propio. Esto a veces se llama ‘Teoría de la mente’.

Los efectos de esta condición pueden incluir:

  • No reaccionar ante el contenido emocional de las expresiones de otros
  • No reconocer que otras personas pueden tener gustos, intenciones, pensamientos, sentimientos o memorias diferentes
  • Puede parecer que el niño no se interesa por los sentimientos de otros
  • El niño parece estar distante o tratar a otros de manera brusca, insultante o desconsiderada
  • Perder indicios comunicativos que le indican al niño la manera en que el interlocutor quiere que responda
  • El niño puede ser fácilmente lastimado, victimizado, explotado sexualmente o intimidado
  • No reaccionar de la manera esperada ante información comunicada mediante el tono de voz, movimientos del cuerpo, la postura, gestos o expresiones de la cara.

Comprensión: Los niños con autismo se interesan por otras personas. El problema es que se les hace difícil comprender y percibir automáticamente los sentimientos y pensamientos ajenos y responder tomando en cuenta el mensaje recibido.

Instrucción: Diga al niño lo que debe decir y hacer. Enseñe al niño y a otros niños a buscar la ayuda de adultos que pueden dar apoyo.

Apoyo: Describa al niño con autismo los sentimientos de otras personas relacionándolos con las experiencias del niño. Las terapias deberán tratar la necesidad del niño para aprender a comprender e interpretar a otras personas.

Protección: No castigue, regañe, culpe ni abochorne al niño. Pida que los compañeros ayuden a mantenerlo seguro. Ofrezca la supervisión de un adulto en todos los ambientes controlados o mediados por niños.

Ejemplos: ‘Interprete’ los sentimientos y significados para el niño con autismo. Esté dispuesta a explicarle tranquilamente cómo se sienten otros y lo que piensan, sin juzgar al niño ni hablarle en tonos que expresen un juicio a su conducta.

10. La mayoría de la gente puede procesar rápida y casi instantáneamente, información nueva o conocida. El retraso de procesamiento es una característica observada en muchos niños con autismo. Los retrasos pueden variar entre algunos segundos y varios minutos o más.

Los efectos del retraso de procesamiento pueden incluir:

  • No responder cuando se le habla
  • Aparente desobediencia
  • Parece que el niño no presta atención
  • Seguir fijándose en cierto tema cuando otras personas han progresado a otro
  • Hacer comentarios que parecen guardar poca relación con la tarea o el tema de la actividad
  • No inicia ni abandona una actividad cuando se le pide hacerlo
  • Puede parecer que el niño está distante, que no se interesa por otras personas o que es maleducado
  • No obedece inmediatamente a los pedidos verbales
  • El niño tiene problemas para procesar información nueva ya que está trabajando en el procesamiento lo que ya se le había presentado

Comprensión: El retraso de procesamiento afecta el tiempo y el contenido de las respuestas. Tenga en mente que cuantos más estímulos se le dan al niño, menos capaz será para reaccionar a la información original. De modo que diga algo al niño una sola vez y espere hasta que conteste.

Instrucción: Asegúrese que el niño tenga la oportunidad para aprender y practicar respuestas rápidas necesarias para su seguridad. Fije prioridades. Enseñe al niño a decir a otros que necesita más tiempo para responder, como por ejemplo decir: “Estoy pensando”.

Apoyo: Permita que el niño ‘vuelva’ a contestarle o hacer lo que se le pide después de un rato breve. Cuando sea posible, no exija que le conteste u obedezca inmediatamente. Aprenda a usar las “esperas estructuradas”, una técnica muy buena para usar con todos los niños.

Protección: No permita que el niño con autismo sea castigado por no contestar u obedecer a alguien inmediatamente.

Equipo: Pida que los integrantes del equipo ayuden a enseñar y practicar las respuestas rápidas para situaciones de emergencias.

El equipo deberá enseñar las respuestas inmediatas a mandatos que protejan la seguridad del niño, como por ejemplo:

  • Deja de hacer eso.
  • Ven acá.
  • Sal ya.
  • Entra ya.
  • Dame eso.
  • Anda conmigo.
  • Muévete.
  • Date prisa.
  • Espera.
  • Espera aquí.

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