Chateo interactivo en vivo
Respuestas a las preguntas (Trasunto)
Directora del Child Care Center (Centro de cuidado infantil) de Illinois State University
Estimados participantes en el Web Talk,
¡Bienvenidos a nuestro diálogo sobre la comunicación con los padres acerca de situaciones delicadas o difíciles! Promete ser un tema interesante para los profesionales de la niñez temprana, tanto nuevos como los con mucha experiencia.
Como ustedes saben, nunca hay una sola respuesta "correcta" para cualquier pregunta. Es así más que nunca en la toma de decisiones profesionales acerca de cómo colaborar con los padres. Pero estoy ansiosa por recibir sus preguntas y compartir sugerencias que puedan serles útiles.
Yo sé que MUCHOS de USTEDES también tienen pericia de mucho valor para compartir con nosotros. A medida que exploramos estrategias preventivas además de soluciones para preocupaciones o problemas, POR FAVOR siéntanse libres a contribuir lo que tengan para contarnos. Eso nos permitirá aprender de las experiencias de TODOS. Todos trabajamos en el mismo ámbito; de modo que cuantas más ideas tengamos para reflexionar sobre ellas, tanto más éxito tendremos todos.
Espero que estos días del "Web Talk" les ayuden a alcanzar un aprecio aun más profundo del papel esencial que ustedes toman en la vida familiar. Que también hallen un compromiso renovado para construir colaboraciones importantes con las familias que servimos y para las que actuamos de defensores, especialmente cuando la labor de ustedes les presente unos retos extras.
¡Espero escucharlos pronto! Si una de sus preguntas me deja perpleja, estoy segura de que otra persona en línea tendrá alguna perspicacia para compartir. Pues ¡a conversar!
Karen Stephens
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Tengo en mi grupo un niño de dos años de edad que es agresivo para con los demás niños, y a veces los muerde o pega. Cuando intento hablar con sus padres, nada más me dicen "Él nunca se porta así en casa." ¿Tiene algunas sugerencias?
Karen Stephens
Primero, confíe en que los padres le han dicho la verdad. Es posible que el niño no se comporte en casa tal como lo hace en la guardería, especialmente si no tiene un hermano o hermana que le exija compartir los juguetes o la atención de sus padres en casa.
Segundo, busque lo positivo. Dígales que es bueno escuchar que el niño no usa la agresión en casa. Aproveche la oportunidad de preguntarles cómo manejan la disciplina en casa; en particular, ¿cómo lo ayudan a reducir la frustración y controlar los impulsos en casa?
Tercero, usted realmente no tiene ningún control sobre lo que un niño haga en casa. El ambiente hogareño y su comportamiento allí pueden serle informativos; por ejemplo, me gusta saber si hay preocupaciones por el dinero o por la continuación del matrimonio que pudieran ser una carga pesada en la mente del niño y por lo tanto afectar su comportamiento. Pero me parece que el reto principal de usted es uno de hallar maneras de "entrenar" al niño en el logro de necesidades y deseos sin la agresión. Los programas de guardería son perfectos para sentar la base para aprender esto.
Comience con la documentación de incidentes específicos de agresión, como la frecuencia, y en cuáles situaciones se le debilita al niño el control de los impulsos de modo que se hace daño a alguien. Reflexione sobre esa documentación. ¿Es agresivo a horas específicas del día o durante actividades específicas? ¿Hay suficientes actividades y recursos interesantes en el aula para que los niños no tengan que "pelear" para tener cuanto les corresponde? ¿Tiene el niño buena salud en general-cree que recibe suficiente sueño y alimento diariamente? ¿Es el horario diario de usted demasiado ocupado y atestado de actividades, o por el otro lado, demasiado aburrido? (Los niños aburridos sí hallan algo interesante a hacer; frecuentemente no son cosas que nos gusten.) Todas estas preguntas pueden informarle acerca del motivo posible del comportamiento del niño.
Sin embargo, una vez que ha asegurado que su ambiente sienta la base para interacciones positivas, cambie a capacitar al niño en los alternativos al morder o pegar. LA PREVENCIÓN es lo que usted quiere hallar. Obsérvelo de cerca y cuando percibe que la tensión está aumentando, acérquese y ayúdelos sirviendo de modelo del diálogo verbal constructivo. Ayude a los niños a "traducir" sus emociones en el lenguaje. Usted también podría poner la norma para el aula: "Yo quiero que los niños en mi salón estén seguros. Hallen una manera de estar de desacuerdo sin hacerse daño el uno al otro." Tal vez quisiera SERVIR DE MODELO de maneras respetuosas de hablar a otros, sea en momentos de conflicto o no.
El conflicto también es un momento idóneo para enseñar a los niños los pasos principiantes hacia la resolución de problemas: "Parece que ambos quieren jugar en el área de bloques, pues ¿por qué escucho los gritos? Díganme qué es el problema." Y luego de maneras sencillas, de acuerdo con las capacidades de los niños, repase los pasos típicos de la resolución de problemas, que incluyen: Identificar el problema. Recoger información del punto de vista de cada niño. Hacer una lluvia de ideas y ayudar a los niños a generar soluciones simples. Utilizar preguntas para adelantar la lluvia de ideas, como: "¿Qué han intentado hacer ya para resolver esto?" "¿Qué pasaría su hacemos:_______?" Decidir cooperativamente en un plan específico para resolver la cuestión. Observar para ver si el plan tiene éxito. Si no lo tiene, empezar la intervención de nuevo.
Para niños que crónicamente vuelven a la agresión para expresarse, a veces he intentado ayudarlos a hallar alternativos. "Cuando tienes las ganas de morder, intenta hacer ___________ en vez de eso." Dependiendo del niño, esto podría ser respirar profundamente, darle un fuerte abrazo a un osito o utilizar frases cortas del "habla reflexiva" como "Palabras, no dientes." (El habla reflexiva es un regulador maravilloso del comportamiento para tanto niños como adultos.)
Sí mantenga informados a los padres de los pasos que usted da para ayudar a su hijo a aprender alternativos a la agresión. Y SÍ anime a los padres a observar a usted en el aula si es posible. Los padres realmente pueden aprender mucho de observar a cuidadores y maestros hábiles mientras estos interactúan con los niños.
Recuerde que hemos estudiado el desarrollo infantil en preparación para nuestro trabajo; esto no se les exija a los padres. Los profesionales de la niñez temprana tenemos mucha sabiduría para transmitir a los padres. Y viceversa. La comunicación regular para mantenernos mutuamente al día respecto al progreso de un niño ayuda a adelantar el proceso.
Algunos libros que puedan ser útiles son No Biting: Policy and Practice for Toddler Programs (No a las mordidas: Políticas y prácticas para programas con niños de 1 y 2 años de edad) por Gretchen Kinnel; Positive Discipline for Preschoolers (La disciplina positiva para niños preescolares) por Jane Nelson, Cheryl Erwin y Roslyn Duffy; y So This Is Normal Too?; Teachers and Parents Working Out Developmental Issues in Young Children (¿Pues esto también es normal?; La colaboración de maestros y padres en tratar cuestiones del desarrollo de niños pequeños) por Deborah Hewitt.
Además, Karen Miller, autora de Ages and Stages (Edades y etapas), escribe bien acerca de los motivos de las mordidas y las soluciones. Junto con Jim Greenman, ha redactado artículos sobre el tema para Child Care Information Exchange (Intercambio de información del cuidado infantil). Estos se pueden acceder en http://www.ChildCareExchange.com yendo a "Article Archives." Se le permite buscar artículos según el tema o el nombre del autor.
Llevo buen rato intentando lograr que los padres de un niño de tres años de edad colaboren conmigo en el entrenamiento en el uso del inodoro. Me dicen que trabajan con su hijo pero estoy segura que no me dicen la verdad. ¿Qué puedo hacer cuando los padres me mienten?
Karen Stephens
Opere desde una posición de confianza. Puede que estos padres PIENSEN que están actuando debidamente con constancia en el hogar; pero no están consientes cuando la constancia se debilita. Parece que su cuestión tiene más que ver con el entrenamiento en el uso del inodoro que las mentiras de los padres, pues me gustaría tratar con aquello.
Cuando USTED percibe indicios abundantes de que el niño está listo para el entrenamiento en el uso del inodoro, pida una reunión con los padres para tomar JUNTOS una decisión acerca de la preparación del niño. Eso los hace SOCIOS en el mismo equipo, por así decirlo.
Puede que algunos padres realmente no sepan qué indicios buscar en cuanto al estado de preparación de su hijo. Para eso necesitarán la pericia de usted. En la toma de una decisión de cuándo empezar, resuma cómo un niño "preparado" se aprovecha del entrenamiento, como un sentido nuevo de independencia, competencia y orgullo. También podrá ser buena idea mencionarles los ahorros del dinero gastado en pañales y el tiempo que ahorrarán los padres de cambiarlos. (Sonrisa Sonrisa)
Existe un caudal de recursos sobre la enseñanza en el uso del inodoro, incluso libros para cuidadores, padres y niños. En la biblioteca Parenting Exchange Library (Biblioteca de intercambios entre padres) (www.ChildCareExchange.com) en la sección Parent Resources (Recursos para padres), tengo una lista de artículos redactados PARA padres acerca del entrenamiento del inodoro.
Los siguientes son unos recursos para padres y profesionales de la niñez temprana:
- Parents Book of Toilet Teaching (Libro para padres de la enseñanza del uso del inodoro) por Joanna Cole
- Toilet Training Without Tears (El entrenamiento sin lágrimas en el uso del inodoro) por Charles Schaefer y Theresa DiGeronimo (trata sobre el entrenamiento del inodoro especialmente para niños resistentes y los que tienen discapacidades)
- Practical Parenting Toilet Training (Habilidades prácticas para padres en el entrenamiento del uso del inodoro) por Vicki Lansky
- Potty Training Your Baby (El entrenamiento de su bebé en el uso del inodoro) por Katie Van Pelt
- No More Diapers! (¡No más pañales!) por Joae Graham Brook
Y estos son unos libros infantiles acerca de aprender el uso del inodoro:
- Annie's Potty (El inodoro de Annie) por Judith Caseley
- Once Upon a Potty (Érase un inodoro) por Alona Frankel (un libro para varoncitos, otro para mujeres)
- Your New Potty (Tu inodoro nuevo) por Joanna Cole;
- The Toddler's Potty Book (El libro del inodoro para niños de 1 y 2 años de edad) por Alida Allison
- Bye-Bye, Diapers (Adiós a los pañales) por Ellen Weiss
- What Do You Do With A Potty? (¿Qué se hace con el inodoro?) por Marianne Borgardt
- Dry Days, Wet Nights (Días secos, noches mojadas) por Maribeth Boelts (ayuda a los niños a hacer frente a la incontinencia nocturna)
- I Want My Potty (Quiero mi inodoro) por Tony Ross
- On Your Potty! (¡Al inodoro!) por Virginia Miller
- Princess and the Potty (La princesa y el inodoro) por Wendy Lewison
- I'm a Big Kid Now (Yo soy un niño grande ya) por Joae Graham Brook
Editor de IEL
Nótese que hay dos Páginas de consejos de IEL que tratan el entrenamiento en el uso del inodoro:
Jeannie
Le escribo esto para una amiga que no tiene acceso al e-mail. Un niño de cuatro años de edad en su programa tiene algunos comportamientos inusuales y no parece llevarse bien nunca con otros niños. (Es un aula de múltiples edades.) Es más pequeño que muchos de los niños pero más grande que algunos. Deja caer bloques de madera sobre las cabezas de otros niños de repente y sin ningún motivo aparente. Da empujones a otros niños, tampoco con provocación aparente, y en el tiempo del descanso perturba a todo el grupo poniéndose de pie en su camilla y gritando sobre cosas malas que pasan en su casa (¡Un gran oso está viniendo a mi casa!-vez tras vez.) Hay más, pero para abrevar el cuento-hay motivos de preocupación acerca de este niño y por los demás niños, porque podría hacerle mucho daño a alguien si diera uno de los empujones en el equipo de trepar en el jardín de recreo. El problema es que los padres, ambos profesionales de servicios humanos, no parecen tomar en serio las preocupaciones de la maestra. Tienen años de capacitación profesional y es lo que utilizan para apoyar sus opiniones: "El niño simplemente madura un poco tarde" y cosas así. La palabra que la maestra usó fue "descartada" ("dismissed" en inglés)- siente que definitivamente aman a su hijo pero creen que ella básicamente no sabe tanto como ellos. Ella está a punto de decirles que cree que el niño necesita más de lo que el programa pueda proveerle. ¿Puede sugerir una manera de impresionar con la seriedad de estas preocupaciones a los padres, que no las toman en serio? Gracias por hacer este Web Talk.
Karen Stephens
Jeannie, respondo dando por sentado que la profesional del cuidado infantil de la que hablamos ofrece un programa apropiado al desarrollo y que ha utilizado métodos positivos de guía típicos para enseñar a este niño el respeto por otras personas y el control de los impulsos.
Si eso es el caso, parece que la cuestión principal de la CUIDADORA es la de ser devaluada y descartada por estos dos padres profesionales de servicios humanos. No es muy raro que cualquier padre "resista" escuchar que su hijo puede tener un problema de comportamiento, hasta los padres con "capacitación." Frecuentemente nos choca hallar que los niños nos presentan retos sin importar las habilidades o la preparación que tengamos. Cada niño o niña es un individuo con su propio temperamento.
Si un padre "descarta" las preocupaciones sobre el comportamiento de su hijo y sus interacciones con otras personas, recuerda que para algunos, a veces "ver es creer." Pruebe estos pasos:
1. Pida a su personal observar cuidadosamente y apuntar incidentes específicos si ustedes dan por importante documentarlos. Un repaso de la hora del día, la situación, los compañeros que participaban y las actividades en que participaban pueden ayudar a planificar estrategias preventivas o ayudarle a refinar su acercamiento a la guía.
2. Si es posible, y si su programa tiene el permiso escrito de los padres para hacerlo, haga grabaciones en video de las interacciones del niño--tanto las pro-sociales como las agresivas.
3. Junto con todo el personal, esclarezca y ponga metas para las técnicas de guía que TODOS utilizarán con el niño además de metas para la competencia social del niño. Si todas las estrategias razonables que utilizan no logran limitar las interacciones impulsivas y agresivas del niño, dé pasos para entablar una colaboración con los padres para tratar la cuestión.
4. Pida una conferencia privada con los padres para que tanto usted como ellos ayuden a hallar soluciones para la agresión del niño. Si los padres saben que su hijo podría estar ganándose la antipatía de otros niños y hasta de miembros del personal debido a su comportamiento, podrían estar más motivados a colaborar con usted. El profesional del cuidado infantil tiene todo derecho de pedir a los padres su ayuda en crear un ambiente seguro e interesante para todos los niños. Si es necesario, un profesional de cuidado infantil tiene que estar preparado de negar con respeto que los padres lo descarten. Debido a las preocupaciones de la ética por el desarrollo de un niño y la seguridad de otros niños, un profesional de la niñez temprana tiene el deber por su honor de buscar remedios con los padres para reducir los daños físicos y emocionales que sucedan en el cuidado infantil.
5. Sería idóneo que ambos padres estén presentes en una conferencia con el maestro, pero sólo uno es mejor que no tener ninguna conferencia. El niño no debe estar presente para la conferencia.
6. Comparta su preocupación por el desarrollo emocional-social del niño. Es importante reasegurarles que usted desea ayudar a su hijo o hija a desarrollar el autodominio y las buenas habilidades de "amistad" para que saque todo el provecho de jugar y aprender con los compañeros. Es importante que los padres no sientan que se les esté atacando ni se les esté echando la culpa. Haga cuanto pueda para evitar las frases "emocionales" en describir el comportamiento. Sencillamente declare las acciones y las respuestas y evite llamar nombres al hijo o a los padres. Usted quiere disminuir el estrés y animar el escuchar objetivamente lo más posible.
7. Esté preparada para discutir qué es y qué no es el comportamiento social típico para un niño de esta edad.
8. Esté preparada para discutir el progreso del desarrollo, y la influencia del temperamento individual innato de los niños en su comportamiento. Es posible que los padres estén en lo correcto. Es posible que el niño madura a un paso más lento, o que tenga lo que la investigación y los escritos sobre el temperamento llaman el "temperamento lento a calentarse" o el "temperamento difícil / dispuesto a retar / animoso o brioso." Pero SIN IMPORTAR el temperamento o el paso del desarrollo, los niños PUEDEN y NECESITAN aprender cómo interactuar con otras personas sin hacerles daño.
9. En la conferencia, comparta la documentación de incidentes específicos de agresión para validar sus motivos de preocupación. También anime a los padres a tomar el tiempo para observar de primera mano a su hijo en el aula durante un plazo de una o dos horas. Si los padres no lo pueden hacer, considere compartir unas grabaciones en videocinta que ilustren ejemplos de sus preocupaciones. El ver la documentación escrita y "ver" las acciones de su hijo podría ayudar a sobrepasar la resistencia de un padre de creer que su hijo les haría daño a otras personas. Asegure que usted no comunique que el caso del niño es "desesperado." Sólo confiese que necesita la ayuda de los padres para ayudar al niño lo mejor que pueda.
10. Los libros Understanding Temperament: Strategies for Creating Family Harmony (La comprensión del temperamento: Estrategias para crear la armonía familiar) por Lyndall Shick, Raising Your Spirited Child (La crianza de su hijo animoso) por Mary Sheedy Kurcinka y So This Is Normal Too?: Teachers and Parents Working Out Developmental Issues in Young Children (¿Pues esto también es normal?: La colaboración de maestros y padres en tratar cuestiones del desarrollo de niños pequeños) por Deborah Hewitt podrán ser útiles.
También podría mirar el sitio Web del Temperament Learning Center (Centro de aprendizaje del temperamento) en http://www.kidtemp.com y los artículos sobre el temperamento de The Preventive Ounce (Organización para la Prevención) en http://www.preventiveoz.org. También hay materiales de capacitación del personal además de libros para padres sobre cómo enseñar a los niños la resolución de conflictos.
11. También esté preparada para dar a los padres referencias a terapeutas familiares o infantiles SI cree verdaderamente que el niño tiene problemas emocionales que puedan causar el comportamiento inapropiado. (Hago mención de esto debido a su mención de "cuentos fantásticos" que el niño cuenta en la siesta de experiencias temibles en casa. Sin embargo, podrá ser que el niño esté aburrido durante la siesta y está hallando alguna manera de llamarse la atención, pero desgraciadamente lo hace de una manera inapropiada.)
Le deseo lo mejor, Karen
Jeannie
No quisiera expresarles una pregunta sino mi agradecimiento: La manera de comenzar las respuestas--afirmando que necesitamos confiarnos de los padres--me ha ayudado mucho. Creo que mi pregunta anterior trataba de lo que hemos de hacer cuando los padres no se confían de NOSOTROS--pero usted recalca algo importante sobre tener fe en que los padres están haciendo cuanto puedan para hacer lo mejor a sus hijos, para ellos y con ellos.
Un niño en mi cuidado presenta algunos de los síntomas clásicos del autismo. Yo sé que la intervención temprana es importante si tiene el autismo. ¿Cómo podría abordar a sus padres con tacto acerca de tener una evaluación del niño?
Karen Stephens
Usted tiene la razón; la intervención temprana es siempre lo mejor. Antes de abordar el tema de sus preocupaciones con los padres del niño, tendrá unas tareas a hacer. ¿De qué surgen sus preocupaciones? No puede tratarse de presentimientos; sino observaciones específicas. Apunte la observación y la fecha.
Segundo, haga unas investigaciones. Halle información sobre cómo identificar el autismo que esté redactada de un estilo ACCESIBLE PARA LOS PADRES. Haga una copia para compartir con los padres para su siguiente reunión con ellos.
También haga un plan de intervención que los padres pueden considerar. Tenga una lista escrita de recursos, referencias (y si es aplicable, información de grupos de apoyo) para darles a los padres-en su idioma nativo si es necesario. Intente proveer números telefónicos gratuitos e información de servicios con pagos reducidos basados en los ingresos para ayudar a los padres a proseguir con las investigaciones que usted les recomienda. Intente limitar los obstáculos que tengan en obtener la ayuda que su hijo necesite.
Recuerde que usted no quiere "echarles encima" una preocupación a los padres y luego dejarlos sin maneras positivas para responder. El compartir los problemas con los padres puede resultar en un sentido de desesperación si no les mostramos también pasos sabios a dar como los defensores primeros y más importantes de su hijo.
Antes de hablar con los padres, prepárese a sí misma emocionalmente. Es SUMAMENTE difícil para los padres escuchar que su hijo podría tener una discapacidad grave. Su instinto natural es de negarlo. Hasta pasan por un período de "pena" debido a la preocupación por su hijo-y el "ensueño perdido" de tener un hijo "perfecto". Sabemos que ningún niño es "perfecto," pero todavía es un ensueño fundamental para los padres, especialmente para los que son padres por la primera vez.
Pida una conferencia con los padres y propóngales una hora y un lugar que sea conveniente y tranquilo para todos. Agradézcales su visita. Deje claro que usted tiene algunas preocupaciones, pero también algunos modos positivos y factibles de tratarlas.
En cuanto al autismo, la mayoría de los profesionales de la niñez temprana no estamos adecuadamente calificados para hacer esa diagnóstica--sólo para notarnos de los síntomas. Para ayudar a los padres a estar más dispuestos a obtener la opinión de un psicólogo, esté preparada para quedar en que se examine u observe al niño en su guardería. Esto es especialmente conveniente para padres empleados con bajos ingresos que no tienen muchas oportunidades de tomar un día libre del trabajo.
HeatherTengo un hijo de 15 meses de edad que ha andado dándoles empujones a sus compañeros de la guardería y haciéndoles caerse. La cuidadora está preocupada de que él les haga daño y lo pone en su corralito a fin de "disciplinarlo" por su comportamiento. Primero que nada, no estoy de acuerdo con esta forma de disciplina porque no creo que él esté capaz de comprender completamente que lo que hace está mal, sino que pone a prueba su independencia. Sin embargo, sí quiero ayudar a la cuidadora a manejar la situación haciéndole una mejor recomendación que yo pueda aceptar. Yo sé que esto podría tratarse de una "etapa" del desarrollo que está probando. ¿Tiene usted algunas sugerencias? Hay seis niños en su aula, de los 8 meses a los 15 meses de edad. Hay dos proveedores de cuidado. El niño no está enojado. En realidad está riéndose al dar los empujones porque piensa que las reacciones son divertidas. En general es un niño muy contento. La única otra cosa que me da problemas es que él me tira el cabello, y cuanto está echando los dientes intenta morderme el hombro. No ha intentado morderle a nadie más, pero temo que llegue el día en que lo hace. ¿Qué sugeriría?
Karen Stephens
Estimada Heather, a los 15 meses, probablemente le interesa mucho a su hijo las relaciones de "causa y efecto" y el aprender cómo puede tener un impacto en otras personas. El comportamiento que usted describe, de los empujones experimentales al tirarle el cabello y el impulso de morderle el hombro, NO es muy raro para un niño de su edad y etapa de desarrollo.
Concuerdo con usted que el que la cuidadora lo ponga en el corralito cada vez que da un empujón no es una "estrategia instructiva" efectiva. Pone fin al comportamiento, pero no le ayuda a su hijo a aprender a qué es apropiado dar empujones y a qué o a quién no. Tampoco le ayuda a aprender a controlarse a sí mismo en vez de estar restringido por el corralito. Más que nada necesita tiempo para seguir relacionándose con otras personas para que observe y APRENDA cómo sus compañeros responden después de ser empujados. El aislamiento pone fin al proceso de enseñar a su hijo maneras alternativas de relacionarse con los compañeros.
Debe haber una consecuencia cuando su hijo da empujones a otros; es que no creo que el aislamiento sea la mejor. La esencia de la disciplina y la guía es el ENSEÑAR, no el "castigar." Parece que el corralito se está utilizando cómo un lugar del "tiempo de descanso" (time-out) más bien que una herramienta instructiva.
Primero tengo una sugerencia de un recurso para mirar y luego compartir con la maestra: Un video por Margie Carter llamado "Time with Toddlers: Training for Caregivers" (Los niños de 1 y 2 años de edad: Capacitación para cuidadores). Tiene como 25 minutos de largo y vale todo centavo del $53 que cuesta. (Puede comprarse a Harvest Resources en http://www.ecetrainers.com.) Este video repasa los comportamientos típicos de los niños de esta edad y sugiere una variedad de opciones de respuestas para el personal.
Además, Kay Albrect y Karen Miller son dos autoras que han publicado libros acerca del desarrollo de los niños de esta edad. Tanto Things to Do with Toddler and Twos (Cosas a hacer con niños de 1 y 2 años de edad) por Karen Miller como su libro Ages and Stages (Edades y etapas) presentan buenos resúmenes de los motivos, así como las respuestas sugeridas, para comportamientos típicos de niños de esta edad.
Como alternativo del aislamiento del niño, usted podría sugerir:
- Arrodillarse al nivel de los ojos del niño y utilizar expresiones de la cara y palabras para comunicar preocupación por el niño lastimado. Atienda al niño que fue EMPUJADO antes de darle atención a su propio hijo. De este modo le ayuda a aprender que no recibirá su atención inmediata lastimando a otra persona. ADEMÁS usted sirve de MODELO así de empatía por los sentimientos del niño al que empujó. Usted querrá ayudar a su hijo GRADUALMENTE a aprender a ver las cosas desde la perspectiva de otro. Esto es uno de los objetivos PRINCIPALES del desarrollo de los niños de 1 y 2 años de edad-el comprender más de tan solo el punto de vista propio de uno.
- Animar a su hijo a notarse de los indicios no verbales de molestia con los que responden otros niños al ser lastimados, "Mira, tu empujón lastimó a Jasón. Está llorando. Dale este pañuelito de papel para las lágrimas."
- Lo más que sea posible, haga que su hijo PARTICIPE en las reparaciones para consolar al niño que fue empujado. Por ejemplo, pídale a su hijo ayudar a Jasón a levantarse del suelo.
- PREVENIR lo más que sea posible. Provea cosas que pueden "empujarse." "Si tienes las ganas de dar empujones, usa este ___________ (carretilla de juego, vagón o juguete con ruedas). No dejaré que les des empujones a otros niños."
- Establecer y repetir con firmeza límites de comportamiento en palabras que su hijo entiende. Los niños de 1 y 2 años de edad necesitan mucha repetición para recordar cosas y ganar el control de los impulsos. A los 15 meses de edad un niño entiende muchas palabras que todavía no puede producir él mismo. Pues es capaz de comprender cuando se le comunica un límite, como cualquier de los siguientes (pero NO todos a la vez ya que esto sobrecargaría a un niño de esta edad): "No debes darle empujones a Juan. Esto le duele."
- Redirigir al niño ayudándole a hallar otra manera de jugar. Si su hijo parece estar sin ninguna comprensión (como es bien posible), sugiera que amontone unos bloques de plástico o de tela para construir cosas. Dígale que SÍ puede echar abajo los bloques de plástico, pero no a otros niños.
- Determinar, junto con la maestra, POR QUÉ su hijo podría dar empujones. ¿Lo hace para llamarse la atención? ¿Recibe atención adecuada por comportarse apropiadamente? y así por estilo.
- A veces una "etapa" exploratoria dure por tan solo unas semanas, pero estas les parecen meses a un cuidador. Pida a la maestra mantener unos apuntes de cuándo y con cuánta frecuencia su hijo da empujones. JUNTO CON el entrenamiento social por parte de ella, los empujones de su hijo deberían disminuirse poco a poco.
- Expresar confianza en la capacidad de su hijo de cooperar A LO LARGO de su proceso de enseñanza. Por ejemplo, después de imponerle un límite a un niño suelo decirle, "Estoy confiada de que recordarás que no debes dar empujones. Nada más se necesita practicarlo." El comunicar su CONFIANZA de que su hijo PUEDE cambiar y controlar su comportamiento le expresa ESPERANZA aun cuando se trata de un comportamiento desagradable.
- Si su hijo no responde a la guía acerca de esto, considere dar una mirada al ambiente. ¿Es muy caótico o atestado de modo que se conduce a los empujones? Tal vez el ambiente podría arreglarse de nuevo para dar a los niños de esta edad más espacio "personal". ¿Hay insuficientes juguetes de "causa y efecto" (como bloques, pelotas para echar y agarrar, carritos juguetes para rodar) que le despiertan el interés a su hijo?
Espero que esto la ayude, Karen
Los padres de un niño en mi cuidado son de otro país. Cuando intento discutir problemas con ellos, me sonríen y hacen señas con la cabeza pero me parece que realmente no estamos comunicándonos. ¿Cómo puedo mejorar mis interacciones con ellos?
Karen Stephens
Es astuto y sensible por su parte el darse cuenta que probablemente no se están comunicando claramente. El trabajar con familias para quienes el inglés es su segundo idioma puede conllevar muchos dones deleitosos a la comunidad de una clase. Pero hay algunos obstáculos importantes a sobrepasar en cuanto a la comunicación.
Recuerde que una gran parte de la comunicación no es verbal. Una sonrisa y una inclinación o una seña con la cabeza pueden hacer mucho para invitar la comunicación y ayudar a las personas a sentirse a gusto. En mi trabajo con familias que apenas empezaban a aprender el inglés, hasta un lenguaje de señas rudimentario nos ha ayudado.
Tome tiempo para aprender acerca de la cultura particular de la familia y cómo se comunican-especialmente de maneras no verbales. ¿Consideran que un apretón de manos sería demasiado íntimo? ¿Se acepta el mirar directo a los ojos o se da por hostil? Las culturas varían en cuanto a lo que es acepto o no lo es respecto a la comunicación y las maneras de mostrarles respeto a otras personas. Para enterarse de lo típico para la cultura de su familia, lea libros o intente encontrar a alguien del país o la cultura de ellos con quien usted podría hablar sobre la misma.
Para hacer que los niños y sus familias se sientan a gusto y sientan que reciben una buena acogida, presente a personas y cosas que "se parecen a ellos." Por ejemplo, se debe reflejar la diversidad en los libros infantiles, la ropa de juego, las comidas o meriendas que se sirven y tales cosas. Pero el ambiente y los equipajes NUNCA podrán REMPLAZAR una sincera conexión HUMANA. Si usted respeta a los padres y desea sinceramente establecer un lazo con ellos, se darán cuenta de esto. Si es posible, intente tener traducidos sus materiales, como el manual para padres y los boletines, al idioma nativo de ellos. La mayoría de las familias que no hablan inglés con las que he trabajado realmente desean dominar el inglés; con todo, a ellos también les frustran las cuestiones de comunicación y de expresarse a sí mismos. Pero para tener la comprensión verdadera, el tener los materiales en el idioma nativo de los padres hace mucho para MEJORAR toda la información.
En las reuniones grupales de padres y maestros, o eventos sociales para las familias, intente incluir a alguien que sabe hablar el idioma de la familia para ayudarles graciosamente a participar en la conversación y entender lo que está pasando.
Y por último, siempre lo he encontrado muy útil simplemente confesarles mi propia ignorancia. Sencillamente les digo a las personas que nunca he ido a su país y que me encantaría aprender más sobre él. Las familias casi siempre se sienten halagados al contestar preguntas, aun si se necesita un intérprete.
En la primera reunión con una familia de Tailandia, nuestro personal tuvo que hacerles muchas preguntas, desde las costumbres de criar a niños en cuanto a la alimentación y la independencia hasta cómo era el paisaje en Tailandia. La información que obtuvimos era fascinante.
Y nunca me olvidaré la memoria más deleitosa que tengo de esa familia. Cuando nevó por la primera vez ese verano, la mamá, el papá y su hijo de tres años de edad salieron todos a nuestro patio de juego y nada más fijaron la mirada en el cielo. Ninguno de ellos lo había visto nevar NUNCA antes. QUÉ momento maravilloso fue: una familia gozando el mismo descubrimiento mágico todos a la vez. La diversidad hace nuestra labor muy interesante; nunca hay días aburridos, por así decirlo. ¡Me recuerda por qué me encanta tanto trabajar en este campo!
Los siguientes son algunos recursos útiles para trabajar con familias que no hablan el inglés:
- One Child, Two Languages (Un niño, dos lenguajes) por Patton Tabors;
- Developing Cross-Cultural Competence (El desarrollo de la competencia multicultural) por Eleanor Lynch y Marci Hanson;
- Multicultural Issues in Child Care (Cuestiones multiculturales en el cuidado infantil) por Janet Gonzalez-Mena y Dianne Widmeyer Eyer; y
- Child in the Family and the Community (Niño en la familia y en la comunidad) by Janet Gonzalez-Mena y Janet Emerita
A veces escucho a los padres hablar a sus hijos en mi cuidado de maneras muy ofensivas o despectivas, diciéndoles que son tontos o que no hay ninguna esperanza de mejorar su comportamiento. ¿Hay buenas maneras de impresionar en ellos lo dañino que puede ser este tratamiento?
Karen Stephens
Ay, qué doloroso es escuchar que un padre abate o humilla a un hijo. Para algunos padres, simplemente es la manera en que se les trató a ellos durante su niñez. Y algunos realmente no se dan cuenta de que nuestra manera de HABLAR a los niños realmente afecta su concepto de sí mismos y el grado hasta el que quieren o no quieren a sí mismos.
Primero, sirva de buen MODELO. Intente dejar que un padre lo oiga por casualidad guiando el comportamiento de los niños o dándoles consejos sin llamarles nombres.
Además, asegure que usted siempre haga un diálogo positiva con los padres al hablar con ellos. Por ejemplo, al decir, "Usted realmente se porta de bravucón con su hijo," o "Usted le está arruinando el amor propio," no se presenta el modelo de una manera DISTINTA de manejar las cosas.
Hay maneras de ayudar a los padres a reflexionar sobre cómo se apoya y cuida el amor propio en los niños. Por ejemplo, los artículos cortos redactados para padres en los boletines podrían "hacerle una impresión" a un padre o madre. La revista Young Children (National Association for the Education of Young Children) y Child Care Information Exchange (Intercambio de información del cuidado infantil- www.ChildCareExchange.com) son buenas fuentes para buscar artículos. En la sección de Recursos (Resources) de este Web Talk hay muchos sitios en el Web que los padres podrían explorar para hallar información.
Otra manera sería la de ofrecer sesiones de capacitación para padres que tratan el tema del amor propio. Las reuniones entre padres y maestros (nosotros las tenemos cada mes) también podrían tratar sobre las maneras que los padres han encontrado exitosas para edificar el amor propio.
Hasta el compartir un libro infantil que examina el amor propio desde el punto de vista de un NIÑO podría ayudar a un padre o madre a mirar las cosas desde otra perspectiva. Por ejemplo, Leo, the Late Bloomer por Robert Kraus es un libro que comparto con los padres para ayudarles a simpatizar con los niños. También soy buena aficionada del libro clásico por Judith Viorst, Alexander and the Terrible, Horrible, No Good, Very Bad Day (Alejandro y el día terrible, horrible, inútil y muy malo).
Piense en establecer una biblioteca para los padres y ofrecer libros acerca del amor propio de los niños. De una manera casual, podría decirle a un padre o madre que es buen libro que tal vez les interesaría. Sin embargo, si un padre o madre derribaba severamente el amor propio y la salud mental de un niño, yo le hablaría más directamente y pediría una reunión en la que compartiría el libro.
Hay más cosas que podría hacer para ayudar a los padres a VALORAR el trabajo serio que los niños hacen con sus proyectos y actividades en la guardería o la escuela. Muchos padres malentienden el juego de los niños. Cuando los padres están llegando o partiendo, o durante una conferencia con los padres, presénteles una pintura de su niño o una foto de un edificio de bloques. Considere tomar el tiempo para discutir con el padre o la madre todas las maravillosas "habilidades de pensar" que los niños usan durante el juego. Esto puede ayudarles a ver que los niños realmente no son "tontos."
Recuerdo una vez cuando una madre llegó a la guardería y su hijo corrió a ella con su pintura "sólo para ella." La mamá le dio una sola mirada y mientras se iban, la echó al basurero como si fuera cualquier otra basura.
Sí que me fue difícil presenciar ese tratamiento despectivo. PERO me INFORMÓ. Por lo tanto ya estoy segura de que el personal de nuestro programa explica a los padres el valor de las obras de arte de los niños y hasta les da sugerencias para exhibirlas en casa.
Algunos niños en mi cuidado me cuentan problemas bien graves en casa. Creo que los padres necesitan saber que el niño está consciente del problema y que lo perturba, pero temo que el discutir este problema doméstico con los padres podría ocasionar que castiguen al niño o que le avergüence.
Karen Stephens
Por el bien del niño, por favor informe a los padres de sus sentimientos perturbados y su conciencia del problema. Los padres frecuentemente creen que pueden "esconder" las cuestiones, pero los niños realmente son demasiado sensibles para eso. Hasta me han dicho algunos padres que estaban seguros de que sus hijos no sabían que discutían verbalmente y peleaban físicamente porque lo hacían únicamente mientras el niño dormía. Es importante que las personas como usted y yo comuniquemos a los padres que RARAMENTE duermen los niños durante tal trauma. Los niños sí necesitan protección de la violencia doméstica, y sí que necesitan ayuda para hacer frente a los sentimientos e ideas aterradores que evoca la violencia doméstica.
Por lo tanto, no deje que la incomodidad lo restrinja. Además, no asuma inmediatamente que todo lo que un niño le cuenta sea verdadero. Los niños a veces captan escenas de la televisión, las películas o las charlas en el patio de recreo. Pero creo que siempre es mejor "cerciorarse" de la exactitud del cuento en vez de dejar solo a un niño en su lucha con asuntos emocionales.
Al reunirse EN PRIVADO con uno o ambos progenitores dígales que se siente un tanto incómodo, pero que cree que quisieran saber lo que pensaba su hijo. Yo recomiendo también recalcar que usted no intenta crear problemas para el niño, sino que les está presentando esta información con la esperanza de ayudar a los padres a ver el punto de vista del niño. Si un padre o madre le pide su aviso sobre cómo debería manejar la situación en vista de lo que usted le ha contado, utilice su buen juicio y mencione que no cree que serviría cualquier propósito positivo castigarle al niño por "revelar" el asunto.
Llevo muchos años proveyendo servicios de cuidado infantil. ¿Por qué le encuentro frecuentemente un reto mayor al tratar con los padres que con los niños pequeños que cuido?
Karen Stephens
Usted no está solo en sus sentimientos. Yo creo que estos sentimientos surgen de múltiples factores.
Primero, la mayoría de nosotros escogió trabajar en el cuidado infantil o la educación temprana debido a un deseo de trabajar con NIÑOS, no necesariamente con adultos. También solemos plantearnos nuestra labor con un sentido de misión y compasión por los niños en particular. Creo que los profesionales de hoy, y los del futuro, tenemos que hallar una misión en servir a las familias en su totalidad.
Creo que necesitamos ensanchar nuestras habilidades profesionales para que gocemos y recibamos recompensas intrínsecas de trabajar con TANTO los niños COMO los adultos. No es útil mantener a los niños "aislados" de su familia.
Con todo, es posible que tenemos los niños en nuestro programa durante tan solo unos años. Los padres formarán el sistema de apoyo de sus hijos por TODA LA VIDA. Y por eso, al ayudar a los padres a ser lo más hábiles, fuertes y compasionados que sea posible, EN REALIDAD ayudamos a los niños de la manera más efectiva posible para el crecimiento en el largo plazo.
Otra diferencia fundamental entre los padres y los profesionales de la niñez temprana es la extensión de nuestra participación. Es NATURAL que los padres sean los defensores de su hijo. Más frecuentemente piensan PRIMARIAMENTE en las necesidades inmediatas de su hijo individual.
En contraste, los profesionales del cuidado de niños pequeños tenemos que pensar en las necesidades de TODOS los niños A LA VEZ. Por ejemplo, cuando un niño está enfermo, no pensamos únicamente en la necesidad de este de recuperarse en casa, sino también en la necesidad de los demás niños sanos de ser protegidos de la enfermedad contagiosa. Se necesita la cooperación entre los padres y el personal para resolver ambas cuestiones. Los padres y los profesionales del cuidado temprano SÍ podemos construir relaciones armoniosas de colaboraciones, pero lo hacemos desde perspectivas un tanto diferentes.
También creo que trabajamos con una generación de padres que han tenido un estrés único. Han tenido mucha exposición a la violencia en las medias de comunicación, las drogas y las disputas domésticas (y el divorcio) entre sus padres. Algunos de los padres de hoy quizás no hayan tenido una buena crianza, o ni siquiera se les haya llamado a rendir cuentas por sus acciones. Y a muchas personas no se les ha enseñado a tratar a otros con respeto. En una labor como la nuestra de trabajar con el público, encontramos a padres con una GRAN variedad de niveles de habilidad social.
En el cuidado infantil hay muchas cosas para las que tenemos que llamar a los padres a rendir cuentas-desde el pago de cuotas hasta llegar a tiempo cada tarde. De modo que entran en juego la conducta respetuosa y el trabajar con una "figura de autoridad. Algunos padres se sienten cómodos con personas en puestos de autoridad; otros se resisten a cualquier autoridad.
Si un padre o madre ha tenido experiencias malas con maestros o directores escolares cuando era niño, creo además que es más probable que ese padre trate a los directores y el personal del cuidado temprano con recelos y hasta temor. Si un progenitor parece sentirse intimidado con el personal, es importante hallar múltiples maneras constructivas para edificar la confianza. Se trata de un proceso continuo. Es una realidad de la vida el que algunos padres necesitan que les "convenzamos" de que tenemos buenas intenciones en vez de interesarnos únicamente en señalar lo que han hecho mal.
Mi capacitación profesional trata sobre el cuidado de los niños pequeños y el animar su desarrollo sano. ¿Por qué necesito preocuparme por comunicarme con los padres de estos niños y satisfacer sus necesidades?
Karen Stephens
Nosotros del ámbito del cuidado y la educación temprana quizá tengamos a los niños en nuestros programas durante tan solo unos años. Los padres formarán el sistema de apoyo para sus hijos por toda la vida. Y por lo tanto, al ayudar a los padres a ser sensibles y competentes, ayudamos a los niños de la manera más efectiva que es posible para el crecimiento del largo plazo.
Adicionalmente, la investigación confirma que la participación de los padres ayuda a mejorar el rendimiento y las experiencias escolares de sus hijos. Yo creo que el mismo principio se aplica en el cuidado infantil. Si realmente deseamos que los niños florezcan, tenemos que estar abiertos a esto de ayudar a los padres a hallar el papel que realizan para alcanzar esta meta.
Yo creo que la mayoría de los padres hace buen trabajo en su función criar a los hijos; sin embargo, hay muchos que necesitan que nosotros los capacitemos y les sirvamos de modelos para que aprendan maneras hábiles y éticas de relacionarse con sus hijos. Y ciertamente hay muchos padres que no están enterados de las expectativas o prácticas apropiadas al desarrollo. Con todo, fue preciso capacitarnos a NOSOTROS en la materia. De ahí que sea lógico que los padres también necesitan ayuda para entender las edades y las etapas del desarrollo.
Algunos padres de mi programa no parecen sentirse satisfechos con nada que hago por su hijo. Cuánto más intento satisfacer sus demandas, más demandas me hacen. ¿Debería simplemente pasar por alto los padres imposibles?
Karen Stephens
Yo no pasaría por alto los padres "imposibles de agradar," pero mantendría sus pedidos en la perspectiva debida. Atiende a estos conforme usted los estime factibles y razonables. Pero tenga presente que en nuestros tratos con el público, interactuamos con personas de todos los temperamentos (es verdad que el temperamento es de por vida, no sólo algo de la infancia.)
Algunos padres sí se preocuparán más. Y algunos le exigirán más tiempo; algunos necesitarán que los reasegure más que a otros.
Probablemente lo mejor es que usted y su personal se hagan conscientes de sus propios linderos y límites. Por ejemplo, un padre llevó a su hija enferma, vestida de pijamas, a mi oficina y me dijo, "Está enferma, su cita con el médico es a las 11," dando por sentado que yo la llevaría al médico. Como bien puede imaginarse, mi primera reacción fue una de estar aturdida.
Lo que hice fue que recogí mis recursos para explicarle la diferencia entre los servicios de cuidado grupal y un servicio de niñeras. También aproveché la oportunidad de explicarle por qué era importante que un padre o madre estuviera presente durante la visita de un niño al médico para informar a este de cosas necesarias y recibir las instrucciones "de primera mano" acerca del tratamiento, las medicinas y tales cosas.
Mantenga presente que algunos padres "difíciles de agradar" son de otras culturas que manejan la crianza de los hijos distintamente. Por ejemplo, en algunas culturas se limpia el trasero al niño durante años aun después de que el entrenamiento en el uso del inodoro se haya completado. Esas familias no lo dan por irrazonable pedir a los maestros hacer lo mismo. Es un asunto que tiene que discutirse.
Si usted sabe que está tratando con un padre o madre que siempre le pide más, intente ser afable y dígale, "No había pensado en eso antes, consideraré su sugerencia."
Finalmente, hay algunos padres que realmente podrían necesitar buscar otra opción de cuidado infantil. Si mi programa no parece nunca agradar a un padre, estaría abierta a una discusión de la necesidad de considerar un alternativo de cuidado infantil que "se ajustaría" mejor a sus deseos y preferencias. Yo sé que ningún director quiere creer que su programa no es el mejor para todos los niños; pero en la realidad, cómo sería posible que una sola guardería satisficiera a todo el mundo. Se trata de una profesión de servicios demasiado personales para esto.
Mi lealtad primaria es para con los niños en mi cuidado, algunos de los cuales por desgracia tienen padres que no parecen poner en primer lugar las necesidades de sus hijos, según opino yo (por ej., el niño llega a la escuela vestido de ropa inapropiada o con hambre). ¿Cómo trabajo con padres que yo creo que no hacen las prácticas de buenos padres?
Karen Stephens
El servir de modelo y el ofrecimiento de información son dos cosas que usted puede hacer. No se puede obligar a los padres a cambiar, pero sí se puede ofrecerles oportunidades de crecer en sus habilidades de ser padres si optan por hacerlo.
Además, haga lo mejor que pueda para buscar los fuertes del padre o la madre y comentarlos específicamente, MÁS de pensar en sus deficiencias. Nunca es fácil "andar" en los zapatos de otro. Podrán haber buenos motivos del comportamiento de un padre que usted no entiende o que no sabrá nunca.
Cuando tiene preocupaciones, halle maneras confidenciales de discutirlas con el padre o madre. Algunos padres no tienen ninguna habilidad de resolver problemas, de modo que necesiten nuestra ayuda. Sí, aunque usted opine que esto no es "trabajo mío." Si su misión es una de mejorar la calidad de vida de los niños, es razonable capacitar a un padre o madre.
Una cuestión difícil que me hizo frente fue cuando una madre me pidió poner a su hijo "a dieta" en la guardería. El niño SÍ que tenía el peso y el tamaño perfecto para su edad. Tuve que controlar mi primera respuesta de decirle "¿Me cuenta un chiste?" y hallar una manera respetuosa para discutir el asunto. Cuando le pregunté por qué pensaba que el niño necesitaba estar a dieta, me dijo, "Siempre va creciendo hasta ser demasiado grande para sus pantalones. No tengo el dinero para ir comprándole nuevos."
Una vez que supe qué fue su preocupación de fondo, le conté que una dieta podría serle perjudicial a un niño creciente. La informé de recursos locales como las tiendas Goodwill y le sugerí que pusiera una nota en el tablón de noticias para padres para ver si otros padres haría un "intercambio de ropa" con ella. Esto lo hice en mi papel de directora. Me sorprendió ver que esta cuestión me hiciera frente, pero me alegra que pude evitar que se restringiera el alimento del niño.
Cada vez que hablo con los padres de mi programa acerca de aumentar las cuotas o el pago para el cuidado cuando su hijo está ausente, siempre hay uno o dos padres que me dicen que pensaban que yo había escogido esta profesión debido a mi amor por los niños y no para ganarme la plata. ¿Cómo puedo comunicarles que me preocupo por ambas cosas-tanto la provisión de cuidado de buena calidad como ganar un sueldo que me permita vivir?
Karen Stephens
Qué manera más irrespetuosa para tratarla. Me da pesar que un padre se lo dijera. Nunca son buenas nuevas los anuncios de aumentos de cuotas, pero usted tiene TODO derecho a hacerlo. Los padres que utilizan nuestros servicios típicamente reciben aumentos del sueldo debido a la subida de expensas para vivir, y usted como persona empleada se merece lo mismo.
Es posible que algunos padres "tasan en menos" nuestra profesión, lo cual conduce a los sentimientos de indignación acerca de un aumento de cuotas. Tal vez es que creen que "cualquier persona" podría cuidar a niños. Yo creo que la mejor manera de obtener el tratamiento profesional es manteniendo la conducta profesional.
Yo no me involucraría en un debate sobre su derecho de aumentar las cuotas. Redactaría una carta a los padres centrada en las realidades para anunciar el aumento. Me gusta dar la noticia con al menos 2 meses de antelación. Simplemente explíqueles que para mantener los costos de proveer sus servicios, las cuotas aumentarán por cierta cantidad cada semana.
Una perspectiva sobre esta cuestión es la de prevención. ¿Entienden los padres claramente que su programa tiene fines de lucro? Por ejemplo, ¿tiene un contrato de pagos firmado por el padre o la madre? Además, la mejor manera de convencer a los padres que le importa el cuidado de buena calidad es ofreciendo un buen programa. El "andar según el hablar" es la mejor manera de establecer la credibilidad.
No sé por qué algunos padres piensan que no debería molestarnos el recibir un pago inadecuado tan sólo porque queremos nuestro trabajo y a los niños. Por supuesto que nos molesta. Pero esto no significa que la labor que realizamos sea indigna de una compensación razonable.
Yo realmente evitaría involucrarme en una discusión de si usted trabaja "sólo por el dinero" o no. No es constructivo y no se merece la energía extra que le exigiría. ¿Conoce usted a CUALQUIERA que está empleado y no se merece un pago adecuado? Yo no, por cierto.
Si un padre o madre le habla de tal manera, yo lo atribuiría al estrés que este sufre en su propia vida y que usted no puede controlar. Afortunadamente, el 99% de los padres aprecia ENORMEMENTE a los profesionales del cuidado infantil, de modo que es mejor no dejar que el 1% la desaliente.
Tengo un niño que experimenta un cambio de personalidad cuando llega su madre al fin del día. Un minuto está jugando cooperativa y tranquilamente con los demás niños, y el otro (al llegar su madre) se vuelve un monstruosito-se niega a cooperar o seguir cualquier regla del programa. Ya que su madre está presente, dudo en meterme para imponer límites al comportamiento del niño. Típicamente su madre no hace nada y se va sintiéndose frustrada y avergonzada. ¿Cómo puedo ayudarla a sentirse más cómoda al disciplinar a su hijo en mi presencia?
Karen Stephens
La circunstancia que usted describe no es nada inusual. Nunca he escuchado una sola respuesta definitiva en cuanto a por qué los niños frecuentemente "pierdan el control" cuando llegan sus padres al fin del día. Algunos creen que los niños están demasiado estimulados. Otros creen que "se confían" de sus padres tanto que pueden manifestar su agotamiento. Algunos creen que los niños podrían estar intentando "pagar" a sus padres por dejarlos allí durante muchas horas.
Sin embargo, durante los años, mi personal y yo hemos hecho frente a la cuestión. Y frecuentemente nos asombra la pasividad de algunos padres en cuanto a responder al comportamiento inapropiado de sus hijos.
En nuestras discusiones del asunto, parece que tanto los niños como los padres creen que los "maestros" tienen el control en el ambiente del aula. De ahí que los niños perciban una buena oportunidad de "poner a prueba" a los padres y al personal. Hemos decidido reforzar las expectativas del comportamiento cuando un padre o madre no lo hace. Espero que sirvamos de buen modelo del que los padres pueden aprender. Y no se deja así que el niño crea que se le ha "abandonado" sólo porque los padres y el personal no pueden decidir quién debe manejar el comportamiento.
Hemos determinado que el comportamiento en casa queda en el dominio de los padres y el comportamiento en la guardería queda primariamente en el dominio del personal. Si un padre está muy nervioso, avergonzado, intimidado o inseguro acerca de la guía de su hijo a la hora de llevarlo a casa, el personal pasará a proveerla para ser constantes.
A propósito, al utilizar el mismo razonamiento hemos podido limitar la disciplina inapropiada de parte de los padres en la guardería. Una vez a la hora de ir a casa una madre pegó a su hijo a la cara porque su gorra no estaba en su cajita y no podía hallarla. SEGURO que no queríamos que esa circunstancia se repitiera, pues trabajamos en maneras de prevenir el problema.
Por si acaso se preguntaba, sí que les pido a los padres NO dar nalgadas a sus hijos en la guardería ya que esto no se halla entre nuestras estrategias de guía. Y si los padres piden a nuestro personal darles nalgadas a sus hijos "por la constancia" entre el hogar y la guardería, les hemos descrito las estrategias que utilizaremos EN VEZ DE dar nalgadas.
Un padre en mi programa instruye a su hijo a pelear con los niños que lo acosen y peleen con él. Tenemos reglas estrictas en nuestro centro acerca del uso de las palabras en vez de los puños. ¿Cómo respeto los deseos de esta familia a la vez de preservar la filosofía de nuestro centro sobre el uso de palabras para resolver las discusiones?
Karen Stephens
Esta es una cuestión muy delicada para los padres que utilizan el cuidado grupal. No quieren que otros niños acosen ni le lastimen los sentimientos a su hijo. Ningún padre quisiera creer que su hijo está siendo intimidado por otros niños.
Yo entrañaría una conversación con los padres para explicarles cómo se maneja la intimidación y tales cosas en el cuidado infantil. También sugiero que sea honrada al decirles que no animaría a los niños a usar los puños para resolver problemas.
Los niños pueden aprender que hay expectativas distintas en casa versus la escuela o la guardería. Idealmente ambos lugares tendrían el mismo planteamiento; pero eso no siempre es el caso.
Reasegure a los padres que hará lo mejor que pueda para impedir que los problemas se vuelvan peleas. Sin embargo, yo también les explicaría que los desacuerdos entre niños no siempre son cosa mala. Tales interacciones aportan a los niños una oportunidad de probar maneras de compartir, negociar, cooperar y hallar soluciones que hacen ganadores a todos.
Por lo general, intento evitar meterme en las disputas de niños a menos que se le está haciendo daño emocional o físico a un niño.
Usted probablemente no logrará que un padre cambie de opinión acerca de instruir a su hijo a recurrir primero al volver los puñetazos. En la guardería, sin embargo, se puede sugerir que los niños intenten recurrir primero a otras estrategias. Considere compartir con los padres artículos breves sobre la enseñanza de habilidades sociales y la resolución de problemas. De este modo los padres quizá lleguen a valorar la perspectiva de usted.
A los niños en nuestro programa les encanta la ropa de juego y el juego de papeles. Animamos a todos los niños en esta clase de juego dramático. Los padres de uno de mis niños se niegan a permitir que se vista de cualquier ropa sino la masculina. De hecho, los padres se enojaron mucho una tarde cuando visitaron y vieron a su hijo traer collares largos de cuentas de nuestra colección de ropa de juego. ¿Cómo les explico que es bueno para el desarrollo de los niños el dejar que participen en el "juego de aparentar" sin insultar los puntos de vista de la familia sobre el "juego de hombres y el juego de mujeres"?
Karen Stephens
Ante todo, tome la iniciativa. Ya que en nuestra profesión hay tantas mujeres, siempre he hallado que los rincones del juego dramático están colmados de ropa femenina y tienen muy poca ropa masculina. El género es una realidad. Podemos y debemos ofrecer ropa tradicional para tanto hombres como mujeres.
En particular, intente abastecer su área del juego dramático con las más cosas "unisexo" que sea posible de modo que los niños SÍ tengan opciones. Chalecos, sombreros, carteras, chaquetas o sacos "sport," corbatas de moño, relojes de pulsera, lentes del sol, capas, botas y kimonos todos pueden ser unisexo.
También hay muchos artículos de fantasía que ambos sexos podrían usar: bailarín de ballet, astronauta, juez, peluquero, etc.
Otra actividad de juego relacionada con la apariencia que gozan ambos sexos es la pintura de las uñas. Muchos padres se oponen con vehemencia el que se le pinte las uñas a su hijo. Pero a muchos niños varones les fascina este "rito" ya que su amada mami se pinta las uñas. Nuestros maestros ya les ofrecen una opción a todos los niños: la pintura o transparente o colorida. Con todo, tanto los hombres como las mujeres se arreglan las uñas. Sólo es si un padre o madre nos dice específicamente que su hijo no puede traer pintura colorida (por motivos personales o religiosos) que le restringimos la opción.
Aun cuando se ofrece la ropa unisexo, algunas modas "para mujeres" simplemente son demasiado fascinantes para que cualquier niño-varón o mujer-resista su atractivo. La mayoría en el ámbito de la niñez temprana percibe esto como un interés exploratorio en la ropa de juego, como los disfraces del Halloween. Sin embargo, algunos padres están convencidos de que esto tiene implicaciones para la orientación sexual adulto para un niño-especialmente un varón. Cuando los padres me han dicho que no quieren que su hijo vista ropa "marica," sospecho que su temor se arraiga en lo que perciben como implicaciones para el futuro.
Entonces les explicamos que los niños tienen muchas opciones en el juego. Y luego hablamos de criar la creatividad y un sentido de "diversión" en los niños. Otra vez, un artículo breve en su boletín sobre lo provechoso del juego dramático podría ayudar a los padres a comprender el papel importante que tiene en la niñez.
Si un padre o madre menciona el tema directamente, compartimos lo que sabemos del desarrollo sexual sano de los niños. Nunca he observado ninguna investigación que demuestre que el vestir la ropa típica del "otro sexo" tiene cualquier influencia en la orientación sexual.
A uno de los niños en mi centro (voy a llamarlo Niño A) le gusta jugar con un niño en particular (Niño B), a pesar de que Niño B frecuentemente sale lastimando a Niño A. Niño A luego les dice a sus padres que Niño B lo lastima. Pues los padres de Niño A vienen a mí y quieren hablar acerca de Niño B. Me preguntan por qué hace tales cosas, y así por estilo. No me siento cómoda discutiendo el comportamiento de cualquier niño con persona alguna que no sea un progenitor de este, pero puedo comprender por qué los padres de Niño A quieren que lo haga. (De propósito, le han dicho a Niño A que no juegue con Niño B, pero él pasa adelante y le pida a Niño B jugar con él, una y otra vez.) ¿Qué sugiere que yo les diga?
Karen Stephens
Al hablar de Niño B con el padre o la madre de Niño A, mantenga el enfoque en su propio hijo. Se puede hablarles acerca de entrenarlo en las habilidades de la amistad o en tratar con la agresión que reciba.
Pero usted tiene la razón, no es apropiada que le explique los motivos sicológicos o el comportamiento de Niño B al padre o la madre de Niño A. Esta es información confidencial.
Nosotros les decimos a los padres que se permite a los niños escoger a sus compañeros de juego en la guardería. Y se anima a los niños resolver sus propios asuntos lo más frecuentemente que sea posible. Pero reasegure a los padres que el personal entrena a los niños en las habilidades sociales y de resolución de conflictos como parte de un buen currículo del "niño entero."
Declare su política de no restringir las opciones de compañeros de juego; tal como no se atrevería nunca a dictarle estas a un adulto. También recalque que los desacuerdos de los niños son muy breves; estos tienen una capacidad de perdón inmediato que es mucho mayor que la de nosotros los adultos.
Lo que usted SÍ puede hacer es asegurar al padre o la madre de Niño A que SÍ trata la cuestión de la agresión y que está comprometida con ayudar a TODOS los niños a hacer frente a los conflictos sin recurrir a lastimar a otros o hasta a la violencia.
Hay otro aspecto a considerar. Si Niño A frecuentemente le habla a Mami sobre ser lastimado, pero todavía le gusta jugar con Niño B, tal vez está quejando a Mami en un intento de llamarse la atención. Quizá siente que la mejor manera de recibir la atención individual de Mami es presentándose como "víctima." Si usted sospecha esto, podría pedirle con tacto a la mami considerar la posibilidad. La madre misma se preguntará por qué su propio hijo todavía prefiere a su compañero de juego "áspero."
Una familia en mi programa consta de una niña y sus dos mamás. Tenemos una política de dar la acogida a todas las familias, y yo personalmente me siento cómoda con la composición de la familia. Pero otra familia en el programa rechaza la homosexualidad sobre lo que llaman ellos motivos religiosos y me lo han comunicado, aunque no mencionaron por nombre a la otra familia. Ya me parece que el hijo de ellos ha empezado a "rehuir" a la niña. Se aparta de ella en la alfombra o durante la merienda si se sienta al lado de él, y le da una mirada de enojo. (Ella no le hace nada.) Yo podría haberle escuchado decir a la niña que ella no es de una familia real ya que no hay papá, pero estaban tan lejos que sus palabras no me sonaron claras y podría haber sido algo relacionado con su juego aparentado. Ella nada más anduvo a otra parte del aula. Yo no quería preguntar al niño lo que le había dicho a ella por si acaso había escuchado mal. ¿Debería comunicarme con una pareja o la otra acerca de estas interacciones? De ser así, ¿qué podría decir?
Karen Stephens
Los padres bien pudieran rechazar el que las parejas homosexuales críen a un hijo sobre la base de sus creencias religiosas. No obstante, si optan por utilizar un servicio de cuidado grupal que sirve a personas con creencias diversas, se les tendrá que informar que la intolerancia no debe transmitirse al aula de cuidado infantil.
Yo pensaría que la mayoría de los adultos compasionados y razonables entenderían que no se debe llamar a rendir cuentas a un niño o niña por las decisiones o estilo de vida de sus padres. De modo que si es necesario, hable abiertamente con los padres y dígales que comprende que puedan tener preocupaciones debido a las parejas homosexuales, pero que teme que su hijo ha oído por casualidad sus preocupaciones y que podría estar tratando distintamente a la niña en cuestión. Creo que la mayoría de los padres concordarían que no se debe exponer a un niño pequeño a los juicios de sus padres sobre la orientación sexual de los padres de otro niño. Simplemente queda más allá de la comprensión de aquél niño.
Enfóquese en mantener un enfoque abierto acerca de las familias. Usted enseñará más por sus acciones que por cualquier cosa que diga. Hay muchos libros para niños que pueden presentarse en su aula que tratan sobre "toda clase" de familias. Siga ofreciendo reuniones sociales para las familias que permiten que las familias se conozcan como individuos. Es fácil juzgar un estereotipo; más difícil es juzgar a alguien que realmente se conoce y llega a conocer.
Como estoy segura que usted ya hace desde luego, ayude a TODOS los niños en su programa a aprender a tratar respetuosamente a otros en las palabras y los hechos. Comente con frecuencia los fuertes, talentos o ideas únicas que TODOS los niños contribuyen regularmente con la clase entera. Ofrezca regularmente actividades de juego cooperativo para que los niños tengan muchas oportunidades de trabajar en equipo y en grupos pequeños de dos o más.
En cuestión de abogacía por la hija de la pareja homosexual, en una conferencia para padres usted podría discutir cómo preparar a su HIJO O HIJA para las preguntas acerca de tener "dos mamás." En un mundo social, será imposible evitar las preguntas sobre tener dos mamis. Y algún niño podría preguntarle si tiene siquiera un papá. Los niños pueden responder con más claridad a una o la otra pregunta si se les ha preparado gradualmente de antemano.
Hay padres en mi programa que lo dan por ridículo el que no demos nalgadas a los niños. Sin embargo, dejamos claro que esta es nuestra política. Pero ha habido momentos cuando uno de los padres viene para llevar a su hijo y si el niño se demora o replica, el padre o madre lleva al niño al baño y se puede escuchar a este ponerse a llorar. Esto parece molestar a algunos de los demás niños. Parecen estar preocupados, y a veces dicen "Ah, ¿se le está golpeando?" A algunos nada más parece que les interesa un tanto pero otros parecen temer a ese progenitor o hasta temer el baño un poco. Adivino que el padre ha pellizcado al niño o que le ha hecho otra cosa que le duele pero que no hace ruido. Con algunos padres esto sucede con mucha frecuencia. Me importa mucho el que todos los niños se sientan seguros aquí y creo que los padres que hacen esto podrían estar dificultando que los niños sientan que nadie les lastimará aquí. ¿Qué sugiere usted?
Karen Stephens
Sugiero que usted le diga al padre o la madre exactamente lo que acaba de comunicarme a mí. La mayoría de los padres no quiere que los demás niños la perciba como "espantoso." Usted SÍ que tiene el derecho de decir que el castigo corporal no puede suceder en el local; no sólo es la cosa debida para hacer-es la ley. (Bueno, en sentido técnico la ley sólo dice que el personal no debe utilizar el castigo corporal; pero yo todavía lo doy por la ley para CUALQUIER adulto en el ambiente de la guardería.)
Usted tiene tanto el derecho como la responsabilidad de hacer su aula un refugio seguro para los niños. Si se pregunta lo que podrá estar sucediendo en el baño; sólo imagínese lo que los niños podrían estar pensando.
Después de establecer las clases de disciplina que pueden hacerse en la guardería, enfóquese en compartir información para ayudar a los padres a comprender la justificación para no pegar a los niños a fin de "obligarlos" a portarse bien. Normalmente discuto una meta común de la mayoría de los adultos. Queremos que los niños colaboren con nosotros, no por temor sino por amor y respeto. El pegar raramente logra ese tipo de relación.
Hay muchos libros sobre la disciplina positiva que los padres podrían leer. Easy to Love, Hard to Discipline (Fáciles de amar, difíciles de disciplinar) por la Dra. Becky Bailey es popular. (También se ofrece el libro Edúquelos con amor en español por la misma autora.) Kids, Parents and Power Struggles (Niños, padres y luchas por el poder) por Mary Sheedy Kurcinka es otro libro bueno.
Si un padre o madre no quiere comprometerse a tomar el tiempo para leer un libro, halle artículos sobre la disciplina positiva. Yo tengo algunos que se ofrecen en Parenting Exchange Library (Biblioteca de intercambio para padres) en la sección Parent Resources de www.ChildCareExchange.com. Y por supuesto, muchas de nuestras revistas profesionales de la niñez temprana tratan cuestiones de disciplina.
Una colega me contó un acontecimiento que me perturbó tanto que me gustaría hallar unas sugerencias por si acaso esto suceda en mi programa. Uno de los papás en el programa de ella jugaba duro con su hijo cuando fue para llevarlo al fin del día. Otros niños pensaron que esto parecía divertido y se unieron al juego. Mi colega me dijo que no parecía ser peligroso, pues no pidió al papá que dejara de hacerlo; nada más recordó a los demás niños que recogieran sus cosas para ir a casa, etc. La mañana recibió una llamada de una madre de una de los niños que habían jugado con el papá. La niña tenía un hueso roto en la muñeca. La madre de la niña señaló que al preguntarle los padres cómo había sucedido, esta dijo que el papá del niño lo había hecho mientras jugaban. Por lo tanto la maestra habló con ambas parejas separadamente, como mediadora. La situación se volvió fea. (El papá que había jugado duro sugirió que tal vez los padres de la niña la habían lastimado.) Pero parece que los padres de la niña decidieron que había sido por accidente y no hicieron nada más. Pero yo creo que podrían haberlo hecho, si hubieran querido poner pleito.
Pues tengo dos preguntas: ¿Cuál sería una buena manera de redirigir a un padre que presumidamente tenía buenas intenciones a hacer otra cosa en vez del juego duro espontáneo? ¿Y qué sería la mejor cosa a hacer con ambas parejas de padres en cuanto a discutir lo que un niño había contado de lo sucedido?
Karen Stephens
Esta es una cuestión difícil. Frecuentemente queremos que los padres participen MÁS en nuestros programas, especialmente el progenitor varón. Pero a veces no les señalamos maneras claras de participar.
Sabemos que en América, el papá tradicionalmente suele relacionarse con los niños con el juego duro. Podría ser muy bien hacer esto en casa, pero en el cuidado grupal podrá tener otras implicaciones. El daño físico es una, pero el contacto inapropiado con un niño también es una alegación posible para un adulto de cualquier sexo.
Para tomar acción positiva, idee maneras ESPECÍFICAS de invitar a los progenitores-sean varones o mujeres-a participar en su programa, incluyendo en las excursiones, la observación de la clase, la lectura de cuentos, la hora del almuerzo, las actividades de artesanía con madera, el juego activo como los juegos de caza, etc. Incluya sugerencias ACTIVAS, no sólo las actividades tranquilas que se hacen estando sentado que tradicionalmente prefieren las mujeres.
También haga un esfuerzo de proveer muebles de tamaño adulto para que los adultos estén cómodos sin importar su altura en juegos grupales APROPIADOS. Cuando pusimos un "columpio del portal" tradicional en forma de un banco en un andamio de columpios en nuestro jardín de recreo, hallamos que tanto las mamás como los papás varones se sentaban y cantaban con dos o hasta tres niños mientras gozaban un día soleado. El arreglo de los muebles también puede "sugerir" el juego. Por ejemplo, una mecedora de tamaño adulto al lado de una mesa con títeres podría crear un ambiente que invita al juego divertido y constructivo entre padres y niños.
Presente sus ideas de la participación paternal deseada en el evento de orientación para padres además de en su manual para ellos y en los boletines mensuales. A la vez de esto diga honradamente cuáles tipos de interacciones han de limitarse; igualmente como lo haría con su personal.
Por ejemplo, sí que sabemos que a los niños les encanta el juego duro. Pues tenemos una esterilla para la lucha "grecorromana" y hablamos de las "señales" que los niños pueden darse unos a otros cuando el juego se vuelve demasiado duro. Si un niño descarta la señal, pierde la oportunidad de jugar a la lucha durante un tiempo.
También manejo el personal del programa de modo que nunca se deje a un único adulto de solas con los niños. Yo aplicaría la misma política con los padres. Se necesitan dos personas para las emergencias, y así se limitan las oportunidades del contacto inapropiado entre un adulto y un niño. Todas estas estrategias podrían ayudar a prevenir los problemas que surjan de la participación de los padres. Le deseo la mejor suerte.
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