Apoyo para niños pequeños de familias militares

Sobre este recurso
English title: Supporting Young Children in Military Families

Los niños que son parte de familias militares son como todos los demás niños en su necesidad de amor, seguridad y rutinas razonablemente constantes. Sin embargo, los hijos de familias militares pueden experimentar transiciones con más frecuencia que otros niños. Cuando los padres militares son enviados a misiones o bases nuevas, pueden separarse de sus cónyuges e hijos, o las familias tal vez tengan que mudarse a comunidades nuevas y programas preescolares o de cuidado infantil nuevos. A los niños con un padre o madre soltera o dos padres militares puede que se los envíe a vivir con parientes o amigos durante los despliegues militares. Estos niños pueden sentirse inseguros y preocupados sobre la seguridad de sus padres. Pueden necesitar un apoyo extra de su maestro o cuidador durante tales transiciones.

¿Cómo experimenta la familia el despliegue?

Las familias pasan por diversas etapas cuando se despliega a un padre o madre militar:

  • El período del pre-despliegue empieza cuando el soldado recibe órdenes y la familia se prepara para la separación. Los padres tienen que lidiar con sus propios sentimientos junto con los muchos arreglos necesarios. Este estrés puede dejarles menos tiempo para consolar a su hijo.
  • Durante el despliegue activo, la familia se ajusta a que el soldado esté lejos por la misión. El padre, madre o cuidador que se queda tiene que apoyar al niño a la vez que maneja su propio ajuste y preocupaciones posibles sobre la seguridad del soldado. Aun un niño pequeño se da cuenta que la vida ha cambiado, y puede aferrarse a la madre o expresar enojo o pena.
  • El regreso a casa incluye la llegada al hogar y el período de ajuste que sigue. Las reglas y rutinas pueden cambiar para el niño otra vez. Algunos describen la experiencia del despliegue como un espiral en vez de un ciclo, ya que los niños y adultos siguen creciendo y cambiando mientras están separados. La familia puede ser aún más fuerte cuando se reúna, pero no vuelve nunca a ser igual.

¿Cómo pueden los maestros apoyar a los niños durante cada etapa del despliegue de su padre o madre?

Los maestros y proveedores de cuidado infantil pueden ofrecer a todos los niños un lugar cariñoso y acogedor y una rutina constante. Este apoyo ayudará a reasegurar a un niño cuando hay estrés y cambios en casa. Los maestros pueden…

  • Pedir que los padres les informen lo más pronto posible sobre un despliegue futuro. Esta información puede ayudar al maestro a entender comportamientos inusuales en el niño, como enojo, tristeza o el aferrarse a adultos.
  • Anime a los padres a proporcionar al niño fotos o vídeos del padre o la madre junto al hijo. Las fotos pueden ofrecer oportunidades para el niño de hablar sobre sus preocupaciones o sobre los cambios.
  • Converse con el padre o la madre sobre cómo piensa comunicarse con el niño. Con esta información, los maestros pueden recordar al niño cómo los dos se mantendrán en contacto.

Durante el despliegue, los maestros deben estar atentos a indicios de estrés en el niño. Es importante que no eviten hablar del padre o la madre militar. Además de mostrarse cariñosos y alentadores, los maestros pueden…

  • Afirmar los sentimientos del niño si parece sentirse triste o enojado ya que mamá o papá se ha ido.
  • Esperar alguna regresión pero continuar fijando límites claros.
  • Asegurarle que su padre o madre lo extraña también.
  • Recordarle que su padre o madre quiere enviarle mensajes electrónicos, llamarlo y volver a casa lo más pronto posible.
  • Ayudarlo a hacer dibujos o notas para enviar a su padre o madre o para compartir cuando estén reunidos.
  • Dejar que comparta mensajes electrónicos, cartas, paquetes de regalos o conferencias en vídeo del padre o la madre con los compañeros de clase si quiere hacerlo.

Los niños pueden manifestar una necesidad de expresar los sentimientos mediante el juego. Si no se sienten cómodos hablando directamente sobre los sentimientos, pueden manifestar emociones utilizando un títere. Los hijos de familias militares puede que quieran jugar a la guerra o usar armas de juguete en su juego. Con este tipo de juego un niño puede superar sus preocupaciones sobre el padre o la madre militar, pero también se pueden presentar dificultades para maestros que no se sienten cómodos permitiendo el juego de guerra. Si los maestros deciden prohibir el juego de este tipo, tendrán que redirigir a los niños sin criticarlos ni desaprobar los papeles de los padres ni los sentimientos de los niños.

El regreso a casa es otro momento de cambios. Suele ser un período feliz, pero la transición puede causar estrés. El padre militar puede experimentar dificultades con una transición abrupta. Además, puede encontrar cambios tanto en el niño como en las rutinas familiares. El niño puede sentirse renuente a acercarse otra vez al padre o la madre que estuvo ausente. Este es otro momento en que el salón de clases o el programa de cuidado infantil puede ser un lugar constante y seguro para el niño. Los maestros pueden ayudar al niño a expresar los sentimientos, como estar feliz y sentirse un poco tímido a la vez. Los maestros también pueden ayudar planeando actividades para padres y niños que incluyan al padre o la madre que regresa.

¿Cómo pueden los maestros ayudar al hijo de una familia militar a ajustarse a un programa de cuidado infantil o a un nuevo salón de clases?

Los maestros pueden ayudar de varias maneras a las familias militares que entran a un programa o a un nuevo salón de clases. Los maestros pueden…

  • Reunirse con los padres y el niño antes de que empiece a asistir, si es posible, y hablar sobre las rutinas de la clase.
  • Invitar a los padres a quedarse en el salón durante períodos largos la primera semana y reducir poco a poco el tiempo cada día.
  • Mostrar al niño dónde puede hallar su cajita o pupitre, los ganchos para abrigos, el jabón, toallas de papel y pañuelos de papel.
  • Comunique al niño que usted comprende que extraña a sus papás. Asegúrele que está seguro con usted.
  • Presente el niño a la clase y mencione algo acerca de él o ella que interesará a los demás: “Laura tiene un perro que se llama Chip”.
  • Asigne a un compañero cariñoso para ayudar al niño nuevo a aprender cómo se desarrollan las cosas en la clase.

¿Cuáles son algunos indicios de que un niño puede necesitar consejería o terapia de juego?

Los maestros pueden hablar con el padre, la madre o el tutor legal de un niño acerca de consejería si el mismo manifiesta los siguientes comportamientos durante un período largo:

  • Comportamiento agresivo
  • Tristeza
  • Irritabilidad
  • Falta de apetito
  • Retiro o alejamiento de otras personas
  • Pérdida de interés en el juego y otras actividades