La entrada retrasada al kindergarten

Sobre este recurso
Revisado: 2017
English title: Academic Redshirting

La entrada demorada al kindergarten (academic redshirting en inglés) es la práctica de posponer la entrada al kindergarten de niños elegibles por su edad a fin de permitir más tiempo para su crecimiento social, emocional, intelectual o físico. En Illinois se permite que un niño que cumple los 5 años de edad para el 1º de septiembre entre al kindergarten en el mismo año escolar. (Según la ley, un niño debe entrar a la escuela si cumple 6 años para el 1º de septiembre). Los padres y madres a menudo deciden retrasar la matriculación en el kindergarten de un niño elegible por su edad si éste tiene el cumpleaños tan cerca de la fecha límite que es muy probable que sea uno de los niños menores de su clase. Estos padres y madres suelen creer que los niños mayores enfrentan más exitosamente las demandas sociales, emocionales y académicas del kindergarten que los niños menores.

¿Con qué frecuencia se demora la entrada al kindergarten?

El Centro Nacional para Estadísticas Educativas (National Center for Education Statistics, o NCES) informa que a nivel nacional, durante el año escolar 2006–2007, los padres del 7% de los niños decidieron demorar la entrada al kindergarten de sus hijos. Esta estadística incluye un porcentaje mayor de niños varones que de niñas, así como un porcentaje menor de niños de familias pobres en comparación con familias no pobres.

¿Cuáles son los efectos de la entrada demorada al kindergarten?

La investigación sobre los efectos de la entrada demorada al kindergarten presenta resultados desiguales. Es difícil establecer una conexión directa entre la entrada demorada al kindergarten y el rendimiento aumentado o disminuido en el kindergarten y en años posteriores. Según los estudios, cuando se demora la entrada de niños al kindergarten, pueden tener una ventaja al corto plazo en las habilidades académicas, aunque dichos avances tempranos pueden disminuirse a medida que los niños progresan por los grados de la primaria.

Ciertos investigadores han especulado que la entrada demorada al kindergarten puede también tener efectos económicos a corto y a largo plazo. La entrada demorada puede ocasionar a una familia gastos adicionales de otro año de cuidado infantil o asistencia a un programa preescolar, o puede ocasionar la pérdida de los ingresos de un progenitor durante un año más si este se queda en casa con el niño. A largo plazo, demorar la entrada de un niño al kindergarten también demora la finalización de la formación académica del mismo y su entrada a la fuerza laboral (Elder y Lubotsky, 2006).

Una ventaja de la entrada aplazada podría ser la probabilidad reducida de que los niños mayores repitan un grado o que se les diagnostique una discapacidad del aprendizaje. Otro beneficio puede resultarles a los estudiantes menores que asisten a una clase junto con estudiantes mayores cuya entrada se había demorado. Los estudiantes menores tienen compañeros mayores que les pueden demostrar la conducta social apropiada y mejores habilidades académicas.

¿Qué deberán los padres y madres tomar en cuenta al decidir demorar o no la entrada de su hijo al kindergarten?

Puesto que la investigación ha producido hallazgos desiguales sobre los efectos de la entrada demorada al kindergarten y que la ley en Illinois no requiere que los niños entren a la escuela en el año de su quinto cumpleaños, a menudo son los padres quienes toman la decisión sobre el año en que su hijo entrará al kindergarten. A continuación se presentan algunos puntos que los padres y madres pueden considerar al tomar su decisión (Katz, 2000, pág. 2):

  • Identifiquen claramente las características específicas de su hijo que los motivan a cuestionar si está preparado para entrar al kindergarten junto con otros niños de su edad. En otras palabras, no demore la entrada al kindergarten simplemente porque el niño tiene el cumpleaños en el verano o porque probablemente será uno de los menores de su clase. Ya que los niños se desarrollan a ritmos distintos, ciertos niños menores pueden estar más listos para el kindergarten que ciertos niños mayores.
  • Hablen con el maestro preescolar de su hijo sobre si éste está listo para el kindergarten. ¿Puede su hijo seguir la mayoría de las instrucciones?  ¿Parece que está listo para las materias que le enseñarán en el kindergarten?
  • Averigüen más sobre la naturaleza del programa de kindergarten. ¿Es de día parcial o completo? Si su hijo todavía toma una siesta larga, se le puede hacer difícil ajustarse a estar despierto en la escuela durante la hora en que suele tomar la siesta. ¿Está organizada la clase principalmente en torno a la instrucción formal en habilidades básicas, el trabajo en proyectos, o centros de aprendizaje más informales? Al organizar el aprendizaje de los niños en torno al trabajo en proyectos o a los centros informales de aprendizaje, se puede acomodar una gama más amplia de niveles de desarrollo en los niños que un arreglo formal estructurado en que se espera que los niños se queden sentados mientras se enseñan habilidades básicas a toda la clase a la vez.
  • ¿Puede haber más de 25 niños en la clase de kindergarten? Un niño muy tímido o retirado puede encontrar más dificultades para ajustarse a una clase grande que a una clase con 20 niños o menos.
  • ¿Qué más haría su hijo si no asistiera al kindergarten?  ¿Tendría el niño acceso fácil y seguro a espacios y compañeros de juego?  ¿Existen programas preescolares de buena calidad, fácilmente accesibles y de costos alcanzables?
  • Pida al maestro de kindergarten sugerencias sobre lo que usted pueda hacer en casa para ayudar a su hijo a prepararse para el kindergarten.
  • Hablen a su hijo de manera positiva acerca de asistir a la escuela. Su hijo probablemente se ajustará rápidamente si ustedes se plantean la entrada al kindergarten con verdadera confianza y si tratan con el maestro las preocupaciones que tengan.

Referencias