La historia de una madre. De 3 a 5 años de edad

Sobre este recurso
English title: A Mother's Story: 3 to 5 years old

En el último blog conté mis experiencias de los primeros años de la vida de mi hijo, Joshua. En el presente seguiré hablando de sus experiencias en la escuela como estudiante que aprende dos idiomas (DLL, siglas en inglés).

¿Es el idioma, o es algo más?

Joshua entró en el preescolar a los 3 años de edad. Para aquel momento ya podía expresarse en los dos idiomas, pero desarrollaba el lenguaje a un ritmo lento en ambos en comparación con niños coreanos en Corea y angloparlantes nativos en los Estados Unidos. Yo sabía que esto era típico en los DLL, así que contesté que sí cuando el pediatra de Joshua me preguntó durante una revisión regular si su desarrollo del lenguaje marchaba bien. Pero no estaba segura yo de en qué medida su retraso del lenguaje pudiera considerarse “normal”. Más tarde aprendí que muchas otras familias DLL tenían preocupaciones similares. No hay ningún método claro de determinar qué son retrasos lingüísticos típicos en niños DLL y qué son retrasos que requieren una intervención temprana y otros apoyos especiales (por ej., terapia del habla y lenguaje). Se han dispuesto hitos del desarrollo con que los padres pueden comparar el desarrollo de su hijo, pero los hitos se basan en el desarrollo monolingüe.

Decidí pedir un análisis del desarrollo lingüístico y general de Joshua. Tenía la buena fortuna de estar rodeada de muchos peritos en educación, así que podía acceder fácilmente a información sobre los análisis de clasificación (screening en inglés) y profesionales relacionados. Muchas familias DLL ni siquiera están al tanto de que hay screenings gratuitos del desarrollo disponibles para todos los niños de edad preescolar. Me parece crítico valerse de la extensión activa para animar la participación de diversas comunidades DLL, quienes con frecuencia tienen preocupaciones sobre el desarrollo lingüístico de sus hijos.

Joshua tenía un retraso de seis meses en su desarrollo lingüístico, según la patóloga del habla que lo analizó. Pero no recomendó ningún servicio ya que consideraba que su desarrollo marchaba bien para un DLL. Me dijo que si se hubieran incluido en los resultados todas las preguntas que Joshua contestó bien con mi traducción, habría caído en el rango promedio. Me sentí aliviada, pero habría sido mejor si lo hubiera analizado un profesional que se especializara en el desarrollo bilingüe, y si hubiéramos recibido más información sobre el desarrollo lingüístico bilingüe.

Para los 4 años de edad Joshua hablaba el inglés con más soltura que el coreano. Cuando le hacía preguntas en coreano, a menudo contestaba en inglés. Sin embargo, su lenguaje expresivo todavía parece estar limitado en cuanto a su vocabulario y la complejidad de sus expresiones. Parece que diversos factores influyen en su retraso del lenguaje, y yo creo que son los factores a que los padres y maestros de niños DLL deberían estar muy atentos.

Vocabulario limitado

Muchos investigadores han propuesto el conocimiento del vocabulario como factor fuerte de predicción de la habilidad lectora y la comprensión futuras. Aunque Joshua nació en Estados Unidos, ha tenido una exposición muy limitada al inglés en comparación con niños de familias angloparlantes. Habla inglés con sus amigos y maestros en la escuela, pero aparte de eso su idioma principal ha sido el coreano. Habla coreano en casa, en la iglesia y con mis familiares y amigos. Como resultado, Joshua ha estado expuesto a un vocabulario muy limitado en inglés. Por ejemplo, un verbo sencillo como “sip” (sorber), que un niño angloparlante conocería desde muy pequeño, era una palabra que Joshua no había escuchado nunca hasta este año. Su maestra de kindergarten me dijo que cuando ella le pidió escoger el dibujo que representaba “sip”, Joshua hesitó un poco y escogió el dibujo de “ship” (barco). A ella le parecía que esto indicaba que el niño no prestaba atención, pero yo sabía que él no conocía la palabra y que la había escuchado mal como “ship”.

Palabras y frases en su contexto cultural

Las palabras traen consigo un contexto cultural. Las palabras utilizadas en los Estados Unidos reflejan el modo de vida norteamericano. Por ejemplo, a Joshua le costaba trabajo entender “camping” y “campfire” (fogata). Estas son palabras que tal vez se podrían explicar en una frase, pero no se puede explicar todo el contexto que conllevan. Mostré a Joshua videos sobre el camping y le leí libros sobre el tema para ayudarlo a entender esas palabras. Los modismos con frecuencia plantean dificultades adicionales. Joshua escuchaba en la escuela modismos como “break a leg” (quebrarse la pierna; se dice a uno para desearle la buena suerte), “bite your tongue” (morderse la lengua; callarse), “have ants in your pants” (tener hormigas en el pantalón; estar inquieto o ansioso), “throw a fit” (echar una rabieta; hacer un berrinche) y “hit the hay” (pegar el heno; dormirse); pero llegaba a casa sin ninguna idea de lo que significaban.

El idioma mayoritario se hace dominante

La exposición de Joshua al coreano ha sido limitada en comparación con otros niños coreanos que viven en Corea. Pero otro impedimento a su soltura con el coreano –y más importantemente a su identidad como coreano– era el concepto de un “idioma superior”, o sea que una lengua es “mejor” que otra.

Cuando Joshua iba al preescolar, algún día la maestra le preguntó cómo decía su nombre en coreano. Joshua parecía casi avergonzado, bajó la cabeza y dijo varias veces: “No sé. No tengo nombre coreano”. La maestra luego le preguntó: —¿Qué tal tu mami? ¿Cómo se llama? ¿Cómo se pronuncia su nombre? —No sé —dijo Joshua. Su respuesta me dejó atónita y más tarde en casa, le pregunté por qué había contestado así. Me dijo: —Mis amigos nos escuchaban. Se burlarán de mí si hablo coreano. Suena raro. Nadie habla coreano en la escuela. Sólo es para mami y papi. A mi hijo definitivamente le parecía apenar hablar coreano en la escuela. Cuando hablé de esto más tarde con mis amigos de otros países, hallé que muchos habían tenido experiencias similares. Una amiga de China pidió a las maestras de su hijo que le llamaran por su nombre chino en la escuela. Cierto día dijo el niño a mi amiga: “Mami, tengo mi nombre inglés. Quiero que la gente me llame por ese nombre, no mi nombre chino. Me siento mal”. Los niños DLL pueden percibir las diferencias entre idiomas desde muy temprana edad, y puede ser que consideren el idioma mayoritario como superior. Estos niños deberán de tener mucha oportunidad de usar la lengua materna en la escuela, y se debe enseñar explícitamente a todos los niños a respetar todo idioma.

Gracias por leer mi historia de educar a Joshua como niño DLL. Yo creo que dichos niños son herederos afortunados de dos herencias culturales y lingüísticas maravillosas. Les deseo todo lo mejor a los padres y madres que, como yo, educan a sus hijos DLL.

Autora: Hyejin Park

La Dra. Hyejin Park es profesora adjunta en educación especial en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Tiene la maestría en la pedagogía del inglés a hablantes de otros idiomas (TESOL por sus siglas en inglés) y recibió el doctorado en educación especial. Hyejin también ha dado clases a niños con discapacidades en escuelas públicas y es madre de un niño de kindergarten que habla coreano e inglés.