Cómo ayudar a los niños a manejar los sentimientos grandes en el salón de clases

teacher assisting child

Los sentimientos intensos pueden ser abrumadores. Cuando los niños pequeños se alteran, puede ser igualmente abrumador para sus maestros. Podemos enseñarles a los niños varias técnicas de tranquilizarse, como las de respiración, pedir un abrazo, hacer ejercicios o flexiones contra la pared o una silla, o tomar un descanso.

Es necesario enseñar estas estrategias antes de que un niño se altere y no en medio de un berrinche. No obstante, tan solo enseñarles estrategias a los niños no garantiza que las utilizarán cuando están alterados ni los apoya cuando están molestos durante el día escolar. Vamos a describir cuatro pasos que los maestros pueden dar para apoyar a los niños antes, durante y después de los momentos de emoción intensa.

Antes de que los sentimientos ocurran

  1. Enseñe a los niños las estrategias para ayudarlos a aprender a tranquilizarse. Es importante enseñar y repasar las maneras de calmarse cuando los niños ya están tranquilos. Durante las actividades de grupos grandes y pequeños, los maestros pueden presentar un cuento social sobre calmarse o hacer de cuenta que son personajes que usan estrategias de tranquilizarse como la de respirar hondo. Por ejemplo, los maestros pueden presentar una actividad breve de calmarse durante la reunión del círculo en que los niños practican el uso de la técnica de Tucker Turtle. Mientras la maestra lee el cuento social Tucker the Turtle (en inglés), los niños ensayan los pasos que Tucker usa. Junto con el grupo, los niños practican el uso de estos cuatro pasos:
    • Reconocer cuándo te sientes enfadado o alterado
    • Dejar de gritar y evitar tocar a otros con las manos o los pies
    • Alejarse de la situación y respirar hondo tres veces
    • Salir de tu “caparazón” cuando estés listo a pensar en una solución de tu problema

  2. Cuando usted se siente perturbado, dé un modelo de las estrategias que ha enseñado. Hasta los mejores maestros pueden sentirse enojados y frustrados en un día difícil. Cuando se sienta alterado, considere que eso le da la oportunidad de poner un modelo de las estrategias que les ha enseñado a sus alumnos. Por ejemplo, la Srta. Cassie ha dicho a los niños que vayan a sentarse en un “Rincón Cómodo” cuando sienten enojo. Un día durante la limpieza, los niños no se fijaban en sus quehaceres y la Srta. Cassie sentía que se estaba enojando. Dijo en voz fuerte: “Me siento frustrada ya que mis amigos no están limpiando. Voy a ir a calmarme”. Luego fue y se sentó en el “Rincón Cómodo” para respirar hondo.

    Al poner nombre a su sentimiento de forma auténtica y dar un modelo del comportamiento que le gustaría ver en los niños, la Srta. Cassie hace más probable que los niños utilicen las estrategias de tranquilizarse que les ha enseñado. Y se ayudó a sí misma a manejar un momento difícil.

Mientras los sentimientos están ocurriendo

  1. Dar apoyo individualizado cuando un niño se siente perturbado o frustrado. Los sentimientos intensos surgirán inevitablemente, aun después de que se haya instruido a los niños en maneras de calmarse. En tales momentos, es importante darles apoyo individualizado a los niños. Los adultos debemos de respirar hondo unas pocas veces antes de comenzar, para estar enfocados y listos. Cuando un niño está alterado, los adultos podemos poner nombre al sentimiento y dar un modelo de estrategias de tranquilizarse. Por ejemplo, “Valeria, parece que estás enojada ahorita. Cuando estás enojada, puedes respirar hondo así (inhalando y exhalando) o puedes decir “Necesito un abrazo”.”

    A veces se aumenta la tensión hablando a un niño alterado, quien podría ponerse a gritar o tratar de escaparse. En tal caso, ofrezca algunas opciones visuales. Si usted tiene exhibido en su salón de clases un poster que presenta estrategias de calmarse, señale con el dedo el poster e indique una opción. Estos son algunos ejemplos de posters sobre calmarse con la regulación emocional y estrategias de respiración (en inglés).

Cuando los sentimientos ya han ocurrido

  1. Darle consejos descriptivos a un niño que ya se ha tranquilizado. Apoyar al niño para que vuelva a participar en una actividad o resuelva problemas. Dé reconocimiento que un niño se ha tranquilizado exitosamente el cuerpo describiendo lo que hizo para calmarse. Usted podría decir, “Estabas enojado ya que Jacob no quiso jugar contigo. Vi que respiraste hondo y te calmaste”.

    Cuando el niño ya está tranquilo, ayúdelo a reflexionar sobre sus sentimientos diciendo, “¿Cómo te sientes ahora?” Al mencionar que el niño parece estar relajado, se puede ayudarlo a entender la conexión entre cómo se siente físicamente estar alterado en contraste con estar tranquilo.

    Ayude al niño a pensar en soluciones posibles al problema que tenía, y ayúdelo a participar en otra actividad. Para resolver problemas usted podría decir, “Ahora que estás tranquilo, ¿te gustaría ayuda para resolver el problema de obtener el juguete que quieres?” O para apoyar la participación podría decir, “Veo que ya estás tranquilo. Sé que te sentías frustrado ya que tuvimos que volver al aula cuando estábamos en el patio de recreo. Ya es hora de elección libre. ¿Quieres pintar primero o jugar con bloques?”

Los niños de edad preescolar se hallan en un tiempo de desarrollo social-emocional extenso, y las emociones intensas pueden surgir rápidamente. Un componente importante de nuestra labor como maestros es instruir y apoyar a niños mientras aprenden a reconocer y manejar sus sentimientos.

Abby Taylor Abby Taylor

Abby Taylor es estudiante doctoral que se especializa en educación especial infantil en la Universidad Vanderbilt. Desde 2016 ha trabajado para apoyar a maestros y programas de cuidado infantil en la zona de Nashville para que implementen el Modelo de la Pirámide en varios proyectos patrocinados por IES. Abby siente pasión por ayudar a los maestros a fomentar el desarrollo social-emocional de niños.
(Biografía actualizada en 2021)

Kate Nuhring Kate Nuhring

Kate Nuhring es estudiante doctoral que se especializa en educación especial infantil en la Universidad Vanderbilt. Obtuvo la maestría en educación especial infantil de la Universidad Vanderbilt en 2020 después de ser maestra y administradora en Head Start durante casi 10 años. Le apasiona colaborar con maestros para guiarlos en el apoyo de niños pequeños que manifiestan comportamientos difíciles.
(Biografía actualizada en 2021)

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Centro de cuidado infantil
  • Programa preescolar

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Profesores e instructores

Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
  • Preescolares (de 3 a 5 años de edad)

Revisado: 2021