Ayudemos a los niños pequeños a entender el cambio de las tradiciones festivas

¿Qué sabemos?

Es muy probable que este año, nuestras tradiciones festivas o de invierno sean diferentes. Ahora que ya han pasado varios meses desde que comenzó la pandemia de COVID-19, todos nos hemos acostumbrado a que se cancelen eventos, a los cambios en las expectativas y a las decepciones. Mis hijos pequeños han sabido manejar la decepción de unas vacaciones familiares canceladas, el cambio a la enseñanza a distancia y el tener menos oportunidades para los deportes y la recreación en la comunidad. Las grandes pérdidas pueden ser muy dolorosas, pero las pequeñas también lo son. Una cita para jugar el sábado pospuesta puede doler tanto como una fiesta de cumpleaños cancelada. Las respuestas de los niños pueden variar ampliamente. Un niño puede recuperarse de una decepción en pocos minutos, mientras que otro puede permanecer molesto durante horas o días.

¿Qué podemos hacer?: Planificar la temporada de festividades que se acerca

A fin de año, muchas familias participan en tradiciones y celebraciones festivas o estacionales. Tu familia puede tener tradiciones centradas en la Navidad, en el Hanukkah, el Kwanza o el solsticio de invierno, o simplemente puede disfrutar de reunirse con amigos y familiares a medida que se acerca el fin de año. Todos sabemos que las cosas este año serán diferentes a las de años anteriores, pero aquí hay tres consejos para hacerlo más ameno.

1. Considera qué piensan tus hijos sobre sus tradiciones

Habla con tus hijos sobre lo que recuerdan de las fiestas de años pasados. Haz preguntas abiertas como: “Dime qué recuerdas de la Navidad del año pasado”, o “¿Qué es lo que más te gusta de nuestras celebraciones por Hanukkah?” Los niños muy pequeños pueden no recordar todo acerca de sus tradiciones familiares, o pueden tener diferentes perspectivas que los adultos o hermanos mayores. Por ejemplo, como adulto, puede que una de tus tradiciones festivas favoritas sea que los miembros de la familia cocinen juntos, pero un niño puede recordar el abrir un regalo pequeño o ir en auto a ver las luces navideñas. Es posible que descubras que muchas de las cosas que tu hijo valoraba pueden continuar incluso durante estos tiempos inusuales.

2. Captar la “esencia” de las tradiciones festivas importantes

Las prácticas de distanciamiento social pueden impedirnos participar en las tradiciones festivas en su forma original, pero puede ser útil capturar la “esencia” de la tradición y replicarla de alguna manera. Estos son algunos ejemplos de cómo hacerlo:

  • Es posible que no puedas “viajar” en el sentido más tradicional, pero “viajar” a otra habitación de la casa para una pijamada especial puede dar esa sensación de escaparse por una noche.
  • Es posible que no puedas ir a la casa de un pariente, pero puedes tomar un desayuno especial en un restaurante de autoservicio tal y como lo harías en un viaje real. ¡Incluso puedes dejar que los niños coman en el coche!
  • Quizás los abuelos no puedan acompañarte personalmente en una cena navideña, pero puedes organizar la misma comida a la misma hora y comer “juntos” a través de una videollamada.
  • Puede que el desfile de luces locales sea cancelado este año, pero los niños pueden caminar por el vecindario mirando las luces y así tener su propio desfile de invierno.

3. Redefinir la situación en un tono claro y positivo

Es comprensible que los niños se molesten al saber que sus tradiciones especiales podrían cambiar este año. Es importante validar sus sentimientos con frases como “Está bien sentirse triste” o “Veo que estás decepcionado, y está bien. También estoy decepcionado porque no veremos al abuelo”.

Después de validar sus sentimientos, puedes usar frases positivas para ayudarle a entender lo que es posible hacer este año. Por ejemplo, en lugar de decir, “La abuela no vendrá este año”, puedes decir, “Celebraremos las fiestas con las personas que ya viven en nuestra casa. Llamaremos a la abuela para desearle feliz Navidad”.

Evita el uso de términos como “tal vez” o “puede que” para no darles falsas esperanzas. En lugar de “puede que no podamos ir a ver a la abuela este año” o “puede que la abuela no venga”, di lo que sucederá: “Celebraremos las fiestas nosotros este año. La abuela no nos visitará porque queremos mantenerla a salvo”.

Al establecer claramente lo que sucederá este año, los niños saben qué es lo que podrán hacer para las fiestas y pueden enfocar su emoción y preparación en esas actividades. Presta atención a las cosas que los niños pueden hacer para mantenerse conectados con los demás, como escribir tarjetas, hacer dibujos o crear pequeños regalos para enviar a los amigos y la familia. Los niños pequeños son buenos ayudantes y se enorgullecen de saber que sus esfuerzos ayudan a los demás. Declaraciones como “estamos manteniendo a nuestros amigos y familiares seguros al no repartir nuestros gérmenes” es un mensaje muy poderoso para que los niños pequeños lo escuchen.

Comentario final

Al cambiar su forma de celebrar este año, puede que también te decepciones. Date la misma gracia y comprensión que le das a tus hijos. Sin embargo, como hemos descubierto a lo largo de los últimos meses, ¡puede que descubramos que una tradición o actividad “sustituta” se convierte en una nueva favorita de la familia!

Dr. Emily Dorsey Emily Dorsey

La Dra. Emily Dorsey es directora del Proyecto Illinois Early Learning. Obtuvo su doctorado en educación especial de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign en 2015. Ha trabajado de maestra de educación especial de la primera infancia y consultora educativa, y más recientemente fue profesora en la Universidad de Nebraska en Lincoln.
(Biografía actualizada en 3/2020)
Este recurso va dirigido a:
  • Hogar
Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares
Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
  • Kindergarten
  • Menores de 3 años de edad
  • Preescolares (de 3 a 5 años de edad)