Proyectos de jardinería con sus niños pequeños

Sobre este recurso
Revisado: 2019
English title: Get Growing With Your Young Children

La primavera es un momento maravilloso de emprender proyectos en el jardín con niños pequeños. Los niños tienen ansias de observar la naturaleza durante el cambio de las estaciones del invierno a la primavera. Les despierta la curiosidad el que hierba seca se vuelve verde y salen brotas en los árboles. Usted tal vez haya notado exhibidores de semillas, tierra y macetas en su comunidad. Esos materiales sencillos pueden ser el punto de partida de un viaje enriquecido del aprender.

La jardinería es una oportunidad maravillosa para los niños pequeños de aprender poniendo manos a la obra. Los niños usan los cinco sentidos para descubrir las propiedades del suelo, el agua y las plantas. Palpan con los dedos las texturas de la tierra, las semillas y las hojas mientras trabajan en el jardín. También usan los ojos para observar los diversos colores y formas de las hojas y flores. El sembrar flores y hierbas les aporta la oportunidad de explorar con la nariz varias fragancias.

Al cultivar verduras y hierbas, los niños tienen la oportunidad de saborear el fruto de su labor en el jardín. Esta experiencia multisensorial brinda con frecuencia la oportunidad de mantener conversaciones fascinantes con los niños. Los adultos podemos platicar de que algunas plantas son altas y larguiruchas mientras otras son bajas y espesas. Algunas semillas son grandes o lisas y otras son chiquitas o arrugadas.  La experiencia sensorial con las manos ayuda a los niños a integrar dichas palabras a su vocabulario diario.

Las experiencias de jardinería contribuyen al desarrollo cognitivo de los niños y sus habilidades iniciales de matemáticas y ciencias. Esas conversaciones también ofrecen un momento de estimular a los niños a pensar en el crecimiento y desarrollo de los seres vivos. Es muy natural que las experiencias en el jardín provoquen preguntas en los niños. Por ejemplo, podrían preguntarse cómo una semilla empieza a brotarse.

Los adultos podemos arreglar experimentos científicos sencillos para ayudarlos a entender el proceso. Por ejemplo, una semilla puede guardarse sin agua en una bolsita de plástico con cierre. Otra semilla puede colocarse en una bolsita junto con una toallita de papel húmeda. Las dos bolsitas se pueden fijar con cinta a una ventana y los niños pueden observar que la semilla con la toallita húmeda brota aunque la otra no. Los niños pueden observar la diferencia entre las semillas y descubrir la importancia del agua para las cosas vivas. Se pueden realizar experimentos parecidos con semillas y la luz del sol colocando una planta en una alcoba oscura y otra junto a una ventana. Los adultos podemos ayudar a los niños a usar herramientas como cintas de medir, reglas y básculas para medir el crecimiento de las plantas.

La jardinería es un modo maravilloso de extender esa curiosidad y permitir que los niños observen todo el ciclo de vida de una planta. Sin embargo, los adultos podrían sentirse abrumados con la planificación de una oportunidad de jardinería para niños pequeños. Puede ser que les parezca que necesitan un terreno o espacio grande al aire libre para realizar una actividad de este tipo. A veces puede ser difícil conseguir el permiso para formar un jardín o encontrar un terreno. Es buena idea encontrar maneras de comenzar con lo pequeño.

Tenga en mente que los niños pequeños aprenderán aun cuando participan en solo una parte del proceso, como sembrar una semilla en un vaso y hacerla brotar. Trate de cultivar unas hierbas de cocina. Los niños entonces podrán gozar de oler las varias fragancias mientras frotan las hojas o las usan en un proyecto de cocinar. Dibuje caras en vasos de plástico y siembre unas semillas de hierba. Cuando la hierba crezca, los niños pueden dar un “corte de pelo” a sus macetas con tijeras de uso seguro. Un patio pequeño puede ser un buen lugar para cultivar en recipientes los tomates u otras plantas que se pueden cultivar bien en macetas pequeñas. Empiece con lo pequeño y, como una semilla, el aprendizaje de sus actividades de jardinería irá creciendo más y más.

Rebecca Swartz

La profesora Rebecca Swartz, especialista en aprendizaje infantil de IEL, terminó el doctorado en desarrollo humano y estudios familiares en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. La investigación y los trabajos de extensión de Rebecca focalizan en el cuidado de bebés y niños menores de 3 años de edad, el cuidado infantil en hogares y el desarrollo social-emocional de niños pequeños. Se propone ayudar a los padres y educadores de niños pequeños al proporcionar recursos basados en evidencia sobre el desarrollo y aprendizaje infantil.