¡A matematizar!

Sobre este recurso
English title: Mathematize!

¡Uno, dos, tres! Es emocionante escuchar a niños pequeños que empiezan a contar. Cuando los familiares y cuidadores oyen la vocecita de un niño que dice los nombres de números en secuencia, sienten orgullo y gozo por lo que el pequeño va aprendiendo.

El decir los números en orden, o sea contar de memoria, es una habilidad muy útil e importante. Los niños aprenden los patrones de las palabras numéricas mientras cuentan de memoria. Piensan en cómo se puede describir un grupo de objetos o individuos usando una cantidad numérica. Los niños aprenden a contar de memoria tanto con canciones, juegos con los dedos y cuentos como escuchando el contar de las personas cercanas.

El contar de memoria suele ser la primera ocasión en que los familiares notan que su niño usa las “matemáticas”. El contar se halla entre los grandes conceptos matemáticos que los niños pequeños exploran, pero no es el único. El aprendizaje de la matemática en la primera infancia incorpora muchos más conceptos, habilidades y comprensiones que los niños aprenden a través de sus exploraciones, rutinas y juegos de cada día.

A veces los educadores llamamos este tipo de juego el matematizar. Con esto nos referimos al uso del pensamiento y el habla matemáticos durante el juego o las actividades rutinarias. He aquí algunos ejemplos de maneras de que los niños pequeños podrían matematizar:

  • Los niños lo notan cuando grupos de juguetes u otros objetos tienen más o menos piezas. Por ejemplo, un niño puede notarlo cuando su compañero tiene más animales de juguete que él.
  • Los niños usan los dedos para contar al cantar canciones como “Un elefante se balanceaba” o “El barquito chiquitito”. Pueden sentir entusiasmo por mostrar a su cuidador cuántos dedos levantan en cada verso de la canción.
  • Los niños categorizan juguetes, objetos naturales y alimentos. Por ejemplo, pueden clasificar trocitos de cereal, frutas o dulces según su color o tamaño.
  • Los niños hablan sobre si algo es más largo o más corto, más grande o más pequeño. Por ejemplo, pueden comparar el largo de su cabello, el tamaño de los pies o su altura con la de otra persona.
  • Los niños hablan sobre el paso del tiempo y lo que harán luego. Por ejemplo, pueden hablar de los juegos que jugaron ayer y los lugares adonde quieren ir mañana.
  • Los niños notan colores y formas geométricas. Por ejemplo, tal vez comentan los colores y las formas de las baldosas en un pasillo. Podrían tratar de caminar pisando solamente las de cierto color o forma mientras andan por el corredor.

Los adultos podemos ayudar a los niños pequeños a matematizar en varios momentos del día. Podemos hacerles preguntas sobre las cantidades, los patrones, la hora y las formas; animarlos a averiguar más sobre el mundo de sus entornos y proveerles herramientas como cintas de medir, reglas, cuerdas o bloques para medir cosas; y proporcionar cajas y recipientes que los alienten a clasificar y ordenar objetos.

Cada vez que un adulto anime a un niño a quien quiere a matematizar, apoya el desarrollo de habilidades de pensamiento matemático que lo ayudarán a tener éxito en la escuela.

Nuestro equipo en Illinois Early Learning ha creado cuatro Páginas de consejos gráficas que presentan ideas para ayudarlo a animar a los niños a matematizar. Dan ejemplos de cosas que puede decir y hacer todos los días para alentar el pensamiento matemático en los niños. Esperamos que usted las utilice y las comparta con otros que apoyan el aprendizaje de niños pequeños.

Rebecca Swartz
rswartz@illinois.edu

La profesora Rebecca Swartz, especialista en aprendizaje infantil de IEL, terminó el doctorado en desarrollo humano y estudios familiares en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. La investigación y los trabajos de extensión de Rebecca focalizan en el cuidado de bebés y niños menores de 3 años de edad, el cuidado infantil en hogares y el desarrollo social-emocional de niños pequeños. Se propone ayudar a los padres y educadores de niños pequeños al proporcionar recursos basados en evidencia sobre el desarrollo y aprendizaje infantil.