Cómo hablar con el maestro preescolar de su hijo. Consejos sencillos para padres y madres

child and parent meeting with teacher

¿Se pregunta usted cómo entablar una buena relación con el maestro preescolar de su hijo? Varios padres y madres no tienen muy claro cómo hacer esto.

Aunque los maestros se enfocan en los niños, también quieren relacionarse bien con los padres, madres y otros familiares. La relación entre la familia y la escuela debe de ser una de socios, en que la familia y el programa colaboran para apoyar el aprendizaje y desarrollo de los niños. Los maestros saben que es provechoso para los niños cuando las familias tienen buenas relaciones con sus escuelas. Usted tiene un papel muy importante en esto.

Mis experiencias con mis clases para niños pequeños me enseñaban que las relaciones fuertes entre los maestros y las familias se basan en la buena comunicación, pero las personas pueden tener ideas diferentes sobre qué es la “buena comunicación”.

Para su familia, ésta puede ocurrir cuando el maestro está sentado con ustedes en la mesa de su cocina durante una visita al hogar. Ustedes llegan a conocer a él o ella, ella llega a conocer a ustedes, sobre una taza de café o té. O quizá le parece que el maestro es el que sabe, por lo que la idea de relaciones de colaboración entre los maestros y los padres les parezca extraña. O tal vez usted sencillamente prefiere hablar con la maestra solamente en la escuela, y sobre lo que tiene que ver con su hijo, no más.

Sea como sea la preferencia de usted, hay un elemento común. Los maestros quieren escuchar a usted sobre las cosas que pueden ayudarlos a comprender mejor a su hijo. ¿Por qué?  Porque este entendimiento les ayuda a instruir y guiar más eficazmente al niño en la escuela.

En esta entrada del blog, voy a compartir algunas de las palabras que yo apreciaba escuchar a los padres y madres cuando era maestra; palabras que ayudaban a fortalecer nuestras relaciones de socios.


“Este es el mejor modo de contactarme”.

Los maestros y el personal de la escuela necesitan poder contactar con el padre, la madre o el cuidador del niño para comunicarse sobre cualquier cosa importante o urgente. ¿Tiene usted un horario que cambia a menudo? ¿Su empleador no quiere que reciba llamadas mientras está trabajando? ¿Su cónyuge o compañero evita el teléfono y el email durante el día porque necesita dormir antes de trabajar de noche? A algunos padres y madres no les gusta compartir los detalles tan personales, sobre todo si una situación es solamente temporal. Pero siempre hágale saber al maestro o al personal de la oficina cómo contactar con usted en forma directa, o con alguien que puede llevarle rápidamente un mensaje.


“Agradezco que usted haga _______ con mi hijo (o con la clase)”.

¿Vio usted que la maestra se relacionaba con su hijo de una manera maravillosa? ¿Le viene bien cierta parte del programa? Dígaselo en una nota, por email o en persona. Esto ayuda al maestro a conocer un poco mejor a usted y a su hijo. Además, igual que a todos los demás, les gusta también a los maestros escuchar que han hecho algo que resulta bien.


“Quiero preguntar a usted acerca de algo. ¿Cuándo podemos hablar sobre esto?”

Recibir y compartir información es esencial para todos los socios. Puede ser tentador tratar de hablar con la maestra cuando usted trae a su hijo a la escuela o se lo lleva, pero justo antes y después de las clases suelen ser momentos atareados para los maestros. Es mejor fijar una hora para tener una conversación larga.


“Quiero entender mejor su regla acerca de _______”.

Es importante leer el manual para familias de la escuela y buscar notas de la escuela en el tablero de mensajes para padres y madres y en la mochila de su hijo. Los manuales de la escuela pueden parecer abrumadores con todas las reglas de lo que hacer y no hacer. Si usted no entiende una regla, no dude en preguntar sobre ello. Nadie quiere que los padres y madres estén confusos. Aun si usted no está de acuerdo con el motivo de la regla, al menos le puede estar más claro qué se espera en la escuela.


“Nuestra familia está experimentando un cambio. Mi hijo tal vez va a hablar de esto. ¿Quiere que le llame o le mande un email para contarle un poco más?”

Los maestros no esperan saberlo todo acerca de la vida familiar de usted, pero les ayuda saber de alguna situación en la familia que podría hacer que su hijo esté más cansado, preocupado o feliz. (Y siempre es posible que su hijo mencione la situación de una manera que deje confuso o preocupado al maestro). Los maestros querrán respetar la privacidad de usted y tener tiempo para expresarle lo que piensan sobre lo que les dice.


“Quiero observar a mi hijo durante la clase. ¿Cómo puedo hacerlo?”

Usted quizá se pregunta cómo se ve un día típico en la clase de su hijo. El niño podría estar experimentando alguna dificultad y usted quiere ver lo que hace. Los maestros agradecen que los familiares sientan curiosidad sobre cómo le va la escuela a su niño. Diga al maestro o a la oficina que le gustaría observar. Puede ser que quieran que usted se siente en cierto lugar y que venga a una hora conveniente en el horario de la clase. Es mejor observar la hora del cuento o el juego al aire libre, que cuando la clase va a usar los servicios sanitarios.


“Me gustaría ayudar de alguna manera, pero no tengo mucho tiempo extra”.

Los programas preescolares usualmente les ofrecen a los familiares muchas maneras de participar más en la escuela de su hijo. Estas pueden incluir la lectura en voz alta a grupos pequeños, la membrecía en la organización de padres y maestros, o el recortar figuras geométricas para actividades de matemáticas y artes. Los maestros agradecen saber que los familiares ayudarán cuando puedan.


Estas son no más algunas sugerencias básicas. No espere hasta el día de las citas de padres y maestros para relacionarse con los maestros de su hijo. Agradecerán los esfuerzos de usted por formar una relación de colaborar con ellos para ayudar al niño a aprender y crecer, ahora.

Recursos en Internet

Jean Mendoza Jean Mendoza

Jean Mendoza tiene un doctorado en currículo e instrucción y una maestría en educación infantil de de la Universidad de Illinois, y una maestría de artes en psicología de consejería de la Universidad Adler de Chicago. Fue profesora de formación docente de educación infantil en la Universidad Millikin, y trabajó por más de 25 años como maestra, trabajadora social y consejera. Colaboró recientemente con la Profesora Debbie Reese en una adaptación para lectores jóvenes de An Indigenous Peoples’ History of the United States, escrito por Roxanne Dunbar-Ortiz. Desde hace mucho tiempo la Profesora Mendoza se interesa en la literatura infantil, lo que se ve reflejado en sus repasos de libros para niños como los que aparecen en el libro A Broken Flute y en el blog American Indians in Children’s Literature. Jean y su difunto esposo Durango tienen cuatro hijos, ya adultos, y seis nietos. Ella vive en Urbana (Illinois).

(Biografía actualizada en 2021)

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Hogar

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares

Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
Revisado: 2022