Cómo despertar interés en el trabajo en proyectos

Sobre este recurso
Revisado: 2008
English title: Building an Appetite for Project Work

Un motivo principal para hacer proyectos es enseñar a niños el hábito de “desempacar” un tema y explorarlo a fondo, de modo que aprendan a dominarlo.

Con frecuencia sugiero a maestros que una de las metas importantes de la educación infantil es ayudar a niños a comprender mejor, más plena y profundamente sus propias experiencias y su propio ambiente. Pero de vez en cuando escucho a un maestro –en la mayoría de los casos uno que trabaja con niños de bajos ingresos– afirmar que dichos niños “no tienen ninguna experiencia”.

La primera vez que escuché este comentario en una reunión de maestros de Head Start, sugerí que ¡seguramente todos los niños han tenido algún contacto directo con la comida! Así que se puede alentar a cualquier grupo de niños a profundizar su conciencia, conocimiento y comprensión sobre la comida y fenómenos relacionados mediante la buena investigación de un proyecto extendido.

Tal proyecto debe tratar mucho más que los platos “preferidos” y actividades de recortar y fijar con pegamento imágenes de comida. He aquí algunas sugerencias de posibilidades.

Los niños probablemente tienen memorias fuertes en conexión con la comida. Pueden recordar la primera vez de probar un alimento nuevo, ir a un restaurante preferido, cocinar algo con la abuelita, tener que probar algo que no les gustaba, o tal vez hasta pasarse sin comida cuando tenían hambre. Durante la Fase 1, se puede ayudarlos a explorar y representar sus experiencias con la comida.

La mayoría de los preescolares pueden participar en buscar respuestas a las siguientes preguntas y recoger información para contestarlas:

  • ¿Cuáles son algunas cosas que no les gusta comer?
  • ¿Qué no te gusta de ellas?
  • ¿Es el sabor, el olor, la textura (demasiado crujiente, gomoso, cremoso) etc.?
  • ¿Sabe amargo, dulce, picante, salado, etc.?

(¡Cada uno de los susodichos términos puede estudiarse empíricamente!)

Los niños preescolares también pueden conseguir la participación de familiares y otros peritos en buscar las respuestas a preguntas como:

  • ¿Cuáles alimentos tienen que cocinarse antes de comerse?
  • ¿Cuáles pueden comerse crudos?
  • ¿Cuáles alimentos pueden comerse cocinados o crudos?
  • ¿Cuáles alimentos tienen que pelarse?  ¿Qué pasa si no los pelas?
  • ¿Cuáles alimentos se suelen trozar, rallar, machacar o moler?
  • ¿Cuáles tenemos que revolver, hornear, hervir, asar a la parilla o a fuego directo, congelar, freír, escalfar, cocinar a la barbacoa o al vapor?  ¿O todo lo anterior?
  • ¿Cuáles son las diferencias entre tales procedimientos de preparación de comida como hervir, cocinar al vapor, escalfar, hornear, asar, etc.?
  • ¿Cuáles herramientas, máquinas y equipos ayudan a la gente a preparar comida de todas estas maneras?

Asegúrese que la mayoría de los niños entiendan qué son estas herramientas y procedimientos. Hable sobre los significados de las palabras y ofrézcales durante la investigación práctica oportunidades de trozar, rallar, hornear, congelar, etc.

Con la ayuda de adultos para que procedan con seguridad, los niños pueden realizar investigaciones prácticas para contestar preguntas como:

  • ¿Han notado alguna vez cuáles cosas se vuelven blandas al cocinarse? (por ej., papas, manzanas) ¿y cuáles cosas se vuelven duras al cocinarse? (por ej., huevos, masa frita)
  • ¿Cuáles alimentos cambian de color cuando se cocinan? (por ej., mantequilla, carne)
  • Si preparas un alimento de más de una manera (digamos, friendo un huevo e hirviendo otro), ¿cuáles son algunas diferencias en el sabor, color, textura, etc.?
  • Cuando una receta dice que se cocine algo durante cierta cantidad de tiempo, ¿qué pasa si lo cocinas más?  ¿o menos?
  • ¿Las comidas saben siempre igual que su olor?

Los niños pueden conseguir la participación de sus familiares y vecinos realizando encuestas en casa. Las preguntas podrían incluir:

  • ¿Qué comidas les gustan o no les gustan a tus familiares?  ¿A tus vecinos?
  • ¿Cuántos tipos de cereal de desayuno tienen en casa?  ¿Cuántas latas de comida?

Durante excursiones y conversaciones con peritos, los niños pueden averiguar las respuestas a preguntas como:

  • ¿Cuáles alimentos se guardan en el refrigerador, el congelador, la despensa, otro mueble en la cocina, etc.?
  • ¿Cuáles alimentos se guardan o se compran en latas, cajas, paquetes, envases, jarras o botellas?
  • ¿Cuáles son las diferencias entre:
  1. una jarra y una botella?
  2. una caja y un paquete?
  3. un vegetal y una fruta, etc.?
  • ¿Cuántos tipos de galletas, cereal, frutas o frijoles hay en la tienda o el supermercado adonde vas?
  • ¿Qué hace que ciertas cosas sean comida y otras no?  ¿Qué cosas te tragas que no son comida? (por ej., refrescos, jarabe para la tos, otras medicinas).

No subestime la capacidad de los niños de ser ‘entrometidos’ y averiguar cosas sobre la comida. Y a medida que hallan respuestas a estas preguntas, es de esperar que se les ocurran muchas más preguntas también. Anímelos a gozar de usar su conocimiento nuevo. Vea si pueden pensar en maneras de convertir el área de juego dramático en una cocina, restaurante o abarrotería. Deje que preparen comida para compartir durante la merienda o para servir a compañeros de clase o familiares. Haga que inviten a sus familias a compartir platos típicos o preferidos con la clase. Probar algo con los ojos vendados y hacer conjeturas sobre lo que puede ser es un desafío placentero para algunos niños. ¡Este tema encierra un sinfín de posibilidades!

Después de escucharme hablar sobre proyectos relacionados a la comida, mi colega, Jean Mendoza, me contó algunas experiencias suyas, las cuales he incorporado a este post.

Lilian Katz

Lilian G. Katz, profesora jubilada de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, ha sido una líder en el ámbito internacional de la educación infantil. Ha presentado discursos en todos los 50 Estados de los EE. UU. y 43 países. También es la autora de más de 150 publicaciones que tratan temas de la educación de niños pequeños, la formación docente, el desarrollo infantil y la labor de padres y madres.