El trabajo en proyectos estimula el intelecto en los niños pequeños

Sobre este recurso
Revisado: 2016
English title: Project Work Engages Young Children’s Intellects

Hace casi un siglo, en los Estados Unidos un método instructivo emergió en que los niños participan en investigaciones que ahora llamamos “proyectos”. Varios eruditos y filósofos docentes, entre ellos John Dewey y William Kilpatrick, enfatizaban la importancia de estimular las mentes de los niños de manera más amplia que los métodos pedagógicos formales de aquel tiempo.

De la experiencia extensa de instruir a niños pequeños, surge la sugerencia que es útil tener en mente las siguientes suposiciones basadas en la investigación del desarrollo y el aprendizaje infantiles. Animo a usted a transmitir estas ideas a las familias de los niños también.

Primero, se pueden analizar los riesgos de la instrucción formal excesiva teniendo en cuenta las distinciones entre las actividades y metas académicas y las intelectuales, sobre todo durante los primeros años de vida. Las metas académicas son las que focalizan en adquirir trocitos discretos de información, normalmente en relación con las habilidades preparatorias a la lectoescritura y que se practican en ejercicios repetitivos, hojas de trabajo y otros con el fin de preparar a los niños para el aprendizaje posterior de lectura, escritura y matemáticas. Tales actividades requieren respuestas correctas y dependen mucho del aprenderse de memoria, no del entendimiento.

Los ejercicios académicos constan, en su mayoría, de dar al maestro las respuestas correctas que los niños saben que espera. Las actividades académicas para niños pequeños incluyen tales cosas como aprenderse los días de la semana. Aunque los significados tradicionales de la palabra académico incluyen “de poco valor práctico o relevancia”, dichos trozos de información son componentes esenciales de la lectura y de otras habilidades académicas que más adelante serán importantes. Deseo sugerir que la cuestión aquí no se trata de si las destrezas académicas importan; sino que la pregunta es ¿cuándo empiezan a ser importantes, y cuánta importancia tienen a cada edad?

Por otro lado, las metas intelectuales y sus actividades relacionadas tratan la vida mental en su significado más pleno, incluyendo varias sensibilidades estéticas. El concepto de lo intelectual recalca el razonamiento, el formar hipótesis, pronosticar, analizar, imaginar, desarrollar ideas y formar el deseo de comprender. Un currículo apto para niños pequeños se enfoca en el apoyo de sus disposiciones intelectuales innatas, como la de entender lo mejor que puedan sus experiencias y entornos. Un currículo apropiado para los primeros años de vida alienta y motiva a los niños a esforzarse por dominar las habilidades académicas fundamentales, como las destrezas iniciales de escritura, en servicio a sus intereses intelectuales.

Los niños desarrollarán la capacidad de percibir el propósito de sus actividades y esfuerzos académicos mientras persiguen sus intereses y observaciones. De ahí que hasta los niños más pequeños que participan en varias facetas de la investigación y documentación de un proyecto aprenden mucho mientras los maestros los ayudan a aprender a medir fenómenos relevantes y apuntar diversas palabras además de números. De este modo los pequeños profundizan su conocimiento de los usos de las destrezas escolares.

El desarrollo y el aprendizaje relacionados al trabajo en proyecto tienen otro aspecto importante, a saber, que hacen resaltar la distinción entre la emoción y el interés. En muchas ocasiones de las vidas de niños pequeños se experimenta y se acepta bien la emoción—en las fiestas de cumpleaños, los días festivos, varios tipos de juegos y cosas por el estilo. No obstante, las características esenciales del trabajo extenso en proyectos durante los primeros años de la niñez expanden la capacidad de sentir interés y curiosidad, la cual a su vez fortalece el procesamiento mental de ideas y eventos.

Una tercera diferencia en relación con el valor del trabajo en proyectos radica en que dicho valor se basa en los varios tipos de experiencias que los niños viven al emprender las variadas actividades y tareas implicadas en el trabajo de proyectos. Entre los valores entretejidos en el mismo se encuentran las experiencias intelectuales además de sociales que se presentan. El trabajo de proyectos no se diseña en torno a preguntas previstas que se destinen solamente a tratar los resultados académicos que se evalúan mediante pruebas formales. Estimula el desarrollo intelectual de niños pequeños, lo cual produce un entendimiento más rico y profundo de cierto tema en particular.

Cuando los niños y sus maestros están envueltos profundamente en sus investigaciones y proporcionan una documentación de sus logros, evidencian ampliamente las muchas ventajas que el trabajo en proyectos les ofrece a nuestros niños en todas las fases de su desarrollo.


Nota:

Adaptado de una introducción redactada para Empowering Children’s Minds: The Project Approach in Action de Sylvia C. Chard, Yvonne Kogan y Carmen A. Castillo.

Lilian Katz

Lilian G. Katz, profesora jubilada de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, ha sido una líder en el ámbito internacional de la educación infantil. Ha presentado discursos en todos los 50 Estados de los EE. UU. y 43 países. También es la autora de más de 150 publicaciones que tratan temas de la educación de niños pequeños, la formación docente, el desarrollo infantil y la labor de padres y madres.