Ayudemos a los niños a buscar conocimiento y comprensión

Sobre este recurso
Revisado: 2011
English title: Helping Children Seek Knowledge and Understanding

Como la mayoría de los documentos oficiales sobre pautas, parámetros y resultados de programas para niños pequeños, las Pautas de aprendizaje infantil de Illinois indican los propósitos principales que son los de especificar lo que todos los niños “deben saber y ser capaces de hacer”. Desafortunadamente, tales pautas raramente se refieren a la importancia de ayudar a los niños a desarrollar la “comprensión” del conocimiento importante que deben adquirir. Las pautas no se refieren tampoco a la importancia de enseñar a los niños de manera que se los ayude a desarrollar la disposición para utilizar realmente lo que son “capaces de hacer”.

Con mucha frecuencia he hablado con niños preescolares sobre el “conocimiento” que parecen haber adquirido acerca de un tema concreto, pero al explorar lo que saben, descubro que tienen una comprensión muy limitada. Por ejemplo, en las clases preescolares muchos niños ocupan algún tiempo cada día hablando del calendario pero con una comprensión muy limitada de lo que significan realmente los términos y conceptos. Recientemente hablé con una niña de 4 años que estaba sentada en la alfombra de su aula hacia el medio día. Estaba esperando la llegada de su madre para llevarla a casa. Noté que había un gran calendario inclinado hacia la pizarra en la pared cerca de la niña. Le pregunté: “Me imagino que hablaste del calendario hoy, ¿verdad?”  “Sí —me dijo con poco entusiasmo. Le pregunté: “Entonces, ¿qué día es hoy?” Miró el calendario y luego me dijo con algo de confianza: “Hoy el tiempo está lluvioso”.

Eventualmente, ¡todos captarán el sentido! Dentro de uno o dos años, esta niña y sus compañeros de clase habrán dominado bastante bien los conceptos del calendario y del tiempo. Este dominio probablemente resultará de su desarrollo cognitivo e intelectual, y no sólo será como consecuencia de practicar diariamente los ritos asociados al calendario. Pero una de mis preocupaciones principales es: ¿qué se aprende en tales situaciones? Es buena idea tener presente que los niños siempre aprenden; pero ¡no necesariamente lo que queremos que aprendan!

Cuando los niños pequeños ocupan mucho tiempo cada día en cosas como el calendario –mucho antes de comprenderlo– pueden aprender a identificar a los maestros y los salones de clase con cosas que realmente no se pueden entender. O pueden llegar a definirse a sí mismos como tontos en cuanto a las cosas de la escuela. Tal vez lleguen a aprender también que simplemente uno debe permanecer sentado tranquilamente y repetir lo que dice el maestro… y luego escapar de la escuela.

Los objetivos, las pautas y los parámetros que tratan sobre cosas que los niños deben ser “capaces de hacer” (por ejemplo, leer y escribir) parecen ser los propósitos principales de la educación. Sin embargo, yo sugiero que otro objetivo muy importante de la educación debe ser ayudar a los estudiantes a adquirir capacidades esenciales de manera que la disposición para emplearlas también sea considerada. Por ejemplo, queremos que los niños adquieran la capacidad de leer pero, al mismo tiempo, que desarrollen la disposición para hacerlo en forma habitual; y a veces con placer también. Si tomamos en serio la disposición o el hábito de utilizar las capacidades aprendidas, nuestra enseñanza y nuestro currículo tratarán cuestiones como la edad en que los conocimientos y habilidades deben aprenderse, además de cómo pueden aprenderse mejor a fin de desarrollar también el hábito de utilizarlos.

Estas cuestiones –la adquisición del conocimiento y la comprensión y, al mismo tiempo, la disposición para buscar y utilizar ambos durante toda la vida– pueden tratarse con el trabajo de proyectos de alta calidad. El buen trabajo de proyectos puede incorporarse al currículo para niños de 3 años y en todos los grados posteriores.

Lilian Katz

Lilian G. Katz, profesora jubilada de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, ha sido una líder en el ámbito internacional de la educación infantil. Ha presentado discursos en todos los 50 Estados de los EE. UU. y 43 países. También es la autora de más de 150 publicaciones que tratan temas de la educación de niños pequeños, la formación docente, el desarrollo infantil y la labor de padres y madres.