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Un elemento importante de ser educador es entablar relaciones con alumnos, familias, colegas y la comunidad. Dichas relaciones son positivas cuando se fundamentan en la confianza mutua, el respeto y los límites apropiados del profesionalismo. Para los educadores de niños pequeños en particular, los límites profesionales son esenciales para la formación de relaciones productivas que apoyen a los educadores y a quienes sirven. Los niños pequeños forman naturalmente relaciones fuertes de apego con sus maestros, y durante muchas horas cada día se desarrollan las rutinas personales como las de comer, dormir, usar los servicios sanitarios, jugar y entablar amistades. Tales momentos de todos los días producen vínculos afectivos profundos, por lo que es especialmente importante tener límites sanos como parte del profesionalismo.
Los límites no implican estar distante ni ser poco amistoso; sino que permiten que los educadores seamos cariñosos y abordables y ofrezcamos apoyo a la vez que protegemos el bienestar de todos. Los linderos claros en las relaciones sirven para reducir los malentendidos, fomentar el trato justo, fortalecer la comunicación y evitar el desgaste profesional. Gracias a los límites profesionales, también podemos expresar la compasión sin sentirnos responsables de resolver cada problema ni de estar disponibles día y noche.
La comunicación con padres y cuidadores
Comunicarse es un elemento muy importante en la labor de un educador de la primera infancia. Los niños pequeños no son capaces de contar muchos detalles sobre cómo les fue el día, así que los padres dependen mucho de los maestros para informarse. La comunicación frecuente ayuda a formar la confianza mutua, pero es igualmente importante fijar expectativas claras desde el comienzo de la relación. Así otros saben cómo y cuándo comunicarse con el maestro, y también se protege el tiempo personal de él o ella.
Cómo comunicarse
Comuníquese utilizando los sistemas oficiales de la escuela. Esos sistemas se utilizan para documentar las conversaciones, proteger la información confidencial y mantener el profesionalismo. Incluyen lo siguiente:
- El teléfono del salón de clases
- El email escolar del maestro
- El sistema de manejo de la instrucción (por ej., Canvas, Schoology, Google Classroom)
Evite comunicarse con las familias por su email personal, enviarles mensajes de texto de su propio teléfono o utilizar cuentas personales en los medios sociales. No comparta con otros su información de contacto personal. Pero si ocurre que alguien se comunica con usted en uno de sus cuentos personales, contéstelo a través de un modo de comunicación oficial de la escuela.
Cuándo comunicarse
Si usted prefiere leer los emails durante la tarde, utilice la función de programación del horario en su app de correo electrónico para que los mensajes le lleguen el próximo día escolar. Este paso sencillo ayuda a fijar las expectativas sanas y demuestra el respeto por los linderos en la vida personal de otros, sin demorar el propio trabajo.
Los educadores no podemos estar disponibles las 24 horas del día, y otros agradecerán la información sobre cuándo pueden esperar una respuesta. Considere utilizar al principio del año escolar un mensaje de acogida, la página de internet de la clase o la firma de su email para informar a otros de las horas más aptas para comunicarse con usted. Por ejemplo: “Puedo contestar mensajes de lunes a viernes entre las 7:30 a.m. y las 4:00 p.m. mientras no esté dando la instrucción a la clase. Los mensajes recibidos fuera de estas horas se contestarán el próximo día escolar”.
Navegación de los medios sociales
Mantenga la vida personal separada de la labor profesional siempre que sea posible. Evite aceptar las solicitudes de amistad y seguir a los padres de sus alumnos actuales en los cuentos personales de las redes sociales. Si su escuela utiliza el social media para comunicarse con las familias, solo publique mensajes en las cuentas aprobadas del distrito y siga las políticas de la escuela. Tenga en cuenta que todo lo que se publica en línea se puede copiar, reenviar o develarse en la comunidad, aún cuando la configuración de privacidad está activada.
Colaboración con los colegas y administradores
Las escuelas funcionan en base a la colaboración. En los programas para niños pequeños los maestros, ayudantes, terapeutas, especialistas, administradores y otros colaboran estrecha y frecuentemente a todas horas del día escolar. Cuando todos colaboran, los niños y las familias saben que cuentan con un equipo de personas que están por ellos.
Mantener límites profesionales en la comunicación
Utilice los sistemas de comunicación aprobados de la escuela al tratar temas relacionados al trabajo, sobre todo a cualquier cosa relacionada con los estudiantes o la información confidencial. El correo electrónico escolar y los modos de comunicación del distrito proveen la documentación y sirven para asegurar que la información se comparta solamente con las personas indicadas.
Respete el tiempo de otros fuera del trabajo. La tecnología facilita el envío de mensajes a toda hora, pero esto no significa que se pueda esperar una respuesta inmediata. Si usted prefiere trabajar fuera de las horas detalladas en su contrato, programe la entrega de los emails para el próximo día hábil. Así los colegas no se sentirán presionados para que respondan después de clases. Para conversar sobre algún tema susceptible o desacuerdo, concierte una junta en persona o una llamada telefónica, ya que el tono del mensaje puede malentenderse fácilmente en un email o mensaje de texto.
Las amistades con los colegas
Es común que los educadores lleguemos a formar amistades estrechas. Estas relaciones son una fuente importante de ánimo, colaboración y apoyo. Hasta las amistades fuertes se benefician de los límites de la profesionalidad.
- Mantenga la confidencialidad de la información susceptible. Los expedientes de alumnos, situaciones familiares y asuntos del personal nunca deben ser tema de la conversación casual fuera del trabajo.
- Tenga en cuenta el lugar donde se está conversando. Sea que están comiendo en un restaurante, asistiendo a un evento deportivo o disfrutando un evento en la comunidad, evite mencionar temas de la escuela donde otros lo pueden oír por casualidad.
- Respete las diferencias en las opiniones y los estilos de dar instrucción. Asegúrese de colaborar con todos los miembros del equipo y no solo con las amistades íntimas.
Los límites profesionales fuera de la escuela
Muchos educadores vivimos en la misma comunidad donde trabajamos. Es normal toparse con los alumnos y las familias en el supermercado, eventos comunitarios o restaurantes. Para los educadores de la primera infancia, estos encuentros pueden tener un tono especialmente personal. Los niños pequeños pueden emocionarse al ver a su maestro fuera de la escuela y pueden correr a usted para darle un abrazo o presentarlo con entusiasmo a los familiares. Estos momentos pueden ser significantes a la vez que se mantiene el profesionalismo. Se anima ser amistoso, pero la profesionalidad debe de quedar constante. Recuerde que las personas de la comunidad ven a los educadores como profesionales de confianza, aún fuera del edificio escolar.
- Proteja la confidencialidad. No converse nunca sobre alumnos, familiares ni el personal escolar con amigos, vecinos ni otras personas de la comunidad.
- Si alguien le pregunta sobre un alumno o su familia, rehúse contestar pero con cortesía. Una respuesta sencilla, como “No puedo conversar sobre mis alumnos”, es tanto profesional como respetuosa.
- Si una persona tiene preguntas sobre la escuela o el programa, aliéntela para que contacte con la oficina o dígale que la contactará usted para continuar la conversación el próximo día escolar.
- Si sus propios hijos asisten a la misma escuela donde usted da clases, mantenga en equilibrio y con intención su papel de padre o madre con el de educador.
Recursos de IEL
- Lista de recursos: Communicating With Parents During Sensitive or Difficult Situations

Kelly Fulton-Armer
Kelly Fulton-Armer es estudiante para el doctorado en la Facultad de Educación Especial en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Antes de emprender los estudios avanzados, Kelly fue maestra de personas sordas y con dificultades de audición durante ocho años, impartió cursos del Lenguaje de Señas Americano en Lake Land College y obtuvo la maestría en intervención temprana para niños con discapacidades sensoriales. Kelly también es la madre de un niño que recibe servicios de intervención temprana. Le apasiona la importancia de los recursos y apoyos para las familias durante toda la vida con el fin de darles poder a los padres y madres que cuidan a un hijo discapacitado mientras navegan por su viaje de crianza.
Biografía actualizada en 2025

