Cómo contestar preguntas acerca de las necesidades especiales de su hijo

Sobre este recurso
Revisado: 2014
English title: Answering Questions About Your Child’s Special Needs

Durante el verano, es común que las familias pasen más tiempo afuera en la comunidad y viajando a lugares interesantes con sus hijos. Usted tal vez goce de nadar en una piscina, visitar un mercado de agricultores locales o jugar en un parque del barrio. Los padres, madres o cuidadores de otros niños que están jugando con su hijo tal vez sientan curiosidad sobre el desarrollo de su hijo o sus necesidades especiales. ¿Se deberían contestar sus preguntas? ¿Cómo y por qué?

Usted tal vez quiera reconocer su interés y enfocarse en lo que su hijo hace bien ayudando a la otra persona a notar lo positivo del niño, como por ejemplo, “Le encanta jugar afuera” o “Se esfuerza mucho por perseguir la pelota de fútbol y patearla”. Así se puede indicar que se aprecia y se invita el interés de otros en su familia.

Usted también puede decidir cuánta información quiere compartir. Se puede reconocer la discapacidad o el retraso del desarrollo a la vez de enfocarse en las capacidades. Por ejemplo: “Es verdad que mi hija no dice mucho, pero usa las manos y me sonríe para decirme lo que quiere en vez de usar palabras”. “Mi hijo se altera cuando hay mucho ruido, así que vamos a encontrar un lugar más tranquilo en donde puede gozar de estar en la piscina. ¿Esto les pasa a ustedes a veces?”

Usualmente, otros adultos o niños hacen preguntas porque sienten curiosidad, o porque desean relacionarse con usted o su hijo. Usted puede apoyar tales oportunidades sociales para su hijo. Conteste los comentarios o preguntas de otros con una sonrisa y una invitación a hablar o jugar. Durante el verano, los padres y cuidadores con frecuencia asumen el papel de “especialistas en inclusión” en la comunidad. Piense en la información que desee compartir acerca de su hijo y las invitaciones que quiere aceptar. Puede fijar límites y compartir solamente lo que decida compartir.

También se pueden hacer planes para su hijo acerca del modo de que compartirá su espacio o jugará con niños que no conoce. Por ejemplo, yo les decía a niños que usaban los equipos de juego en un parque: “A Chris le gusta bajar el tobogán él solo. Por favor espera hasta que baje, y entonces a ti te llegará tu turno y puedes bajar el tobogán”. Les agradecía a los niños cuando esperaban y les daba aplausos cuando se deslizaban. También lo convertía en un juego y usaba reglas de ‘luz roja, luz verde’: “¡Luz roja! Ahora le toca a Chris bajarse. Ya se ha bajado, ¡es la luz verde! Te toca a ti bajarte”. Y eso sí, si mis esfuerzos no resultaban, íbamos a otra parte.

Muy raramente, alguien decía: “¿Qué le pasa al niño?”, a veces en reacción a un berrinche. Yo decidía contestar tales preguntas o no dependiendo de la situación. Si parecía que la persona quería ofrecerse para ayudar o que trataba de entender, yo podría decirle: “A veces le cuesta trabajo manejar sus sentimientos, y hoy está aprendiendo que debe tranquilizarse. ¿Usted se siente así a veces?”

Así como hacía con mi hijo, trataba de enfocarme en lo que hacía bien como madre, y de aprovechar al máximo las oportunidades de integrarme en mi comunidad.

Autora: Susan Fowler

La Profesora Susan Fowler, quien imparte cursos de educación especial en la Universidad de Illinois, considerará una de nuestras Páginas de consejos populares y dará sugerencias concretas para beneficiar a los niños con retrasos o discapacidades del desarrollo. La mayoría de nuestras Páginas de consejos son provechosas para todas las familias, pero algunas se podrían adaptar o expandir con consejos para apoyar a niños con discapacidades.