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Prefacio

Las Pautas del aprendizaje y desarrollo infantil de Illinois (IELDS por sus siglas en inglés) exponen expectativas razonables para el crecimiento, desarrollo y aprendizaje de los niños de edad preescolar. Cuando se usan en el currículo, las IELDS ofrecen guía a los maestros de clases para niños pequeños para que creen y mantengan experiencias apropiadas al desarrollo que estimulen en los niños pequeños la buena disposición hacia la actividad intelectual, además de apoyar su éxito continuo al aprender y estudiar. Los parámetros de las IELDS, apropiados a la edad, permiten que los educadores evalúen y reflexionen sobre las experiencias que les proporcionan a todos los niños preescolares.

Existen varias precauciones para considerar a la hora de implementar las IELDS. Están destinadas a utilizarse para mejorar el planeamiento para niños preescolares, enriquecer las prácticas curriculares basadas en el juego y apoyar el crecimiento de cada niño o niña para que alcance su máximo potencial. Las Pautas no están destinadas a elevar el nivel preescolar a los currículos ni las expectativas de grados mayores. Las IELDS se basan en la investigación, de modo que señalan expectativas que son más apropiadas para niños preescolares.

Mientras los maestros en programas para niños pequeños implementan las IELDS, pueden orientarse según la guía de la Dra. Lilian Katz, líder y perita de reconocimiento internacional en el campo de la primera infancia y profesora emérita en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Ella ofrece a todos un mensaje importante al recordarnos que debemos pensar más allá de las IELDS mismas para también considerar las “pautas de la experiencias”.

La Profesora Katz escribe:

Mientras pensamos en las pautas, yo sugiero que nos preguntemos: “¿Cuáles son las pautas para la experiencia que deseamos que tengan todos nuestros estudiantes?” He aquí una lista muy preliminar de algunas “pautas de las experiencias” importantes que se les deberían proveer a todos los niños pequeños y en todos los programas.

Los niños pequeños deberían tener con frecuencia las siguientes experiencias:

  • Estar absortos y ser desafiados intelectualmente.
  • Tener confianza en sus propios poderes intelectuales y sus propias preguntas.
  • Participar en interacciones extensas (por ej., conversaciones, cuestionamientos, intercambios de puntos de vista, discusiones, planeamiento).
  • Llevar a cabo investigaciones de varios aspectos del propio ambiente que son dignos de su interés, conocimiento y comprensión.
  • Tomar la iniciativa en diversas actividades y aceptar la responsabilidad de lo que se logra.
  • Conocer la satisfacción que se puede lograr al superar obstáculos y reveses, y al resolver problemas.
  • Ayudar a otros a descubrir cosas y a entenderlas mejor.
  • Hacer sugerencias a otros y expresar el aprecio por sus esfuerzos y logros.
  • Poner en práctica las habilidades que van desarrollando en lectoescritura y numeración con un propósito.
  • Percibir que integran el grupo de sus compañeros.

Esta lista deriva de una consideración general de los tipos de experiencia que todos los niños deberían tener, la mayoría del tiempo que pasan en nuestros programas instructivos. Se basa en compromisos filosóficos además de la mejor evidencia empírica disponible acerca del desarrollo y aprendizaje de niños pequeños.

Si las evaluaciones y los análisis de un programa se enfocan en los “resultados” tales como los señalados por las calificaciones de exámenes, los evaluadores muy probablemente enfatizarían la “práctica repetida” de la fonémica, o sea las rimas, o varios modos de contar, o los principios de la aritmética. Aunque tales experiencias en sí no son necesariamente dañinas para los niños pequeños, pasan por alto los tipos de experiencias que más probablemente fortalecerán y respaldarán la disposición de los niños hacia la actividad intelectual y su sed innata por una comprensión mejor, más plena y más profunda de sus propias experiencias. Un currículo o un método instructivo que se enfoca en las metas académicas enfatiza la adquisición de datos discretos y subestima la comprensión como meta central de la educación. Después de todo, las habilidades de lectoescritura y numeración no son fines en sí sino más bien herramientas básicas que pueden y deben aplicarse a la búsqueda del entendimiento. En otras palabras, se debe ayudar a los niños a adquirir las destrezas académicas para que estén al servicio de su disposición intelectual y no a expensas de la misma.

Dra. Lilian Katz, profesora emérita
Universidad de Illinois en Urbana-Champaign
Noviembre de 2012

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Hogar
  • Hogares-de-cuidado; Cuidado de niños en familia
  • Centro de cuidado infantil
  • Programa preescolar

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares
  • Profesores e instructores

Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
Revisado: 2013

English: Preface