Home icon

Introducción de las Normas de guía

Las experiencias de niños durante los primeros tres años de vida influyen en su manera de desarrollarse, aprender y relacionarse con el mundo. Este periodo se caracteriza por un crecimiento extraordinario, y pone el cimiento del aprendizaje futuro y del desarrollo continuado de los niños.

Las Normas de guía del aprendizaje infantil de Illinois van destinadas a proveerles a profesionales y formadores de políticas de la primera infancia un marco para entender el desarrollo mediante información sobre lo que los niños saben y deben ser capaces de hacer, y cómo se ve el desarrollo en situaciones cotidianas. Estas Normas también ofrecen sugerencias e ideas sobre cómo crear experiencias para niños pequeños que sean provechosas para el aprendizaje y desarrollo de todos los niños. El objetivo principal de las Normas es el de ofrecerles a los profesionales de la primera infancia un análisis coherente del desarrollo de niños con expectativas comunes y un lenguaje común.

Durante el proceso de desarrollar estas Normas, se tomaron en consideración varios principios centrales. Todos los principios están integrados en todas las Normas para dar una perspectiva cabal y apropiada sobre el desarrollo de niños. Los principios centrales son:

  • Las relaciones de un niño pequeño con otras personas son de lo más importante y central para su desarrollo.
  • El desarrollo ocurre simultáneamente entre múltiples áreas que son interdependientes.
  • Los niños se desarrollan y aprenden a su propio ritmo singular y en el contexto de su familia, su cultura y su comunidad.
  • El juego es el modo más significante para los niños de aprender y dominar habilidades nuevas.

Las relaciones

El aprendizaje de niños pequeños ocurre en el contexto de relaciones. Las relaciones positivas y seguras son el fundamento del desarrollo sano de niños en todas las áreas y les dan modelos para las relaciones futuras que establecerán. Dichas relaciones de tierno cuidado les aportan a los niños la seguridad y el apoyo que necesitan para explorar su ambiente, poner a prueba habilidades nuevas y completar tareas con confianza. Los niños que gozan de relaciones fuertes y positivas de apego con adultos importantes en sus vidas usan dichas relaciones para comunicarse, orientar su comportamiento, expresar sentimientos y compartir la experiencia del logro. Tales interacciones y relaciones significativas son esenciales para el desarrollo de niños ya que les ayudan a darse cuenta del impacto real que tienen en el mundo y en las personas a su alrededor.

Áreas del desarrollo

Se analiza el desarrollo de niños en cuatro áreas centrales: el desarrollo social y emocional, el físico, el lingüístico y el cognitivo. Los niños se desarrollan entre las cuatro áreas a la vez, y cada área del desarrollo depende del crecimiento en todas las demás áreas. Puede ser que a veces los niños parecen enfocarse en cierta área del desarrollo en particular mientras crecen poco en otra área. Por ejemplo, un niño de 12 meses que se concentra en el lenguaje tal vez no manifieste ningún interés en caminar sin ayuda. Pero algunas semanas más tarde, de repente el niño empieza a caminar. Esto es un ejemplo del flujo del desarrollo, y aunque puede parecer que ‘se para’ en ciertos momentos, el realidad los niños están creciendo y desarrollándose en todas las áreas en todo momento.

Influencias en el desarrollo y el aprendizaje

Los niños siguen un camino continuo general mientras se desarrollan, y cada niño alcanzará los hitos de su desarrollo a su propio ritmo individual y por medio de sus propias experiencias y relaciones. El desarrollo se ve influenciado por varios factores:

La cultura

La cultura desempeña un papel considerable en el desarrollo de los niños, ya que influye en las prácticas, las creencias y los valores de la familia con respecto a los niños pequeños. Las metas para el aprendizaje y el desarrollo de niños son diferentes entre una cultura y otra. Por lo tanto, es importante que los profesionales de la primera infancia conozcan, reconozcan y reaccionen con sensibilidad ante la multitud de variaciones culturales y lingüísticas que exhiben las familias y los niños. A fin de apoyar un desarrollo sano, es importante proveer actividades y experiencias apropiadas a la cultura que tomen en cuenta las herencias diversas de los niños.

Diferencias en la capacidad de aprender de los niños

Los niños tienen variadas capacidades de desarrollo y estilos diferentes de aprendizaje que afectan cuándo y cómo alcanzan sus hitos del desarrollo. Todos los niños son singulares y tales diferencias deben tomarse en consideración al cuidarlos. La estructura del ambiente de aprendizaje debe adaptarse a diversos grados de habilidad, y las interacciones entre los niños y sus cuidadores deben tener significado y ser apropiadas. Es importante animar la aceptación y el aprecio por las diferencias en la capacidad de aprendizaje y colaborar con los cuidadores para alinear metas individuales para niños.

El temperamento

Las características únicas de la personalidad que cada niño tiene al nacer forman su temperamento. El temperamento influye en la manera de los niños de reaccionar ante su mundo, y la manera en que otros se relacionan con ellos.1 Algunos niños son extrovertidos y decisivos y les encanta poner a prueba cosas nuevas. Otros niños son más lentos en calentarse y necesitan tiempo y el apoyo de los adultos para realizar actividades nuevas. Los adultos deben usar la sensibilidad hacia el temperamento de los niños y relacionarse con ellos de una manera que apoye su temperamento para fomentar sentimientos de seguridad emocional y una percepción del tierno cuidado.

El orden de nacimiento

El lugar de un niño en relación con sus hermanos puede influir en su personalidad y su manera de relacionarse con la familia. Aunque los niños tienen cada uno sus propias características únicas de la personalidad, el orden de nacimiento puede afectar cómo se expresan dichas características. Por ejemplo, el segundo de tres hermanos puede ser más extrovertido y sociable ya que tiene la experiencia de relacionarse con un hermano mayor. O el hijo menor de una familia puede ser más persistente ya que tiene que esforzarse más por llamarse la atención ininterrumpida.2 Estos ejemplos tal vez no sean constantes entre todos los niños, pero es importante notar que todos tienen una personalidad singular que influye en su manera de relacionarse y desarrollarse. El orden de nacimiento también afecta el papel del padre o la madre y cómo cría y se relaciona con cada hijo. Por ejemplo, puede haber diferencias en la manera en que un padre o madre trata a su hijo menor en comparación con el mayor, a causa de una mayor confianza en la propia habilidad de educar a los hijos.

Las diferencias en las habilidades, el idioma, la cultura, la personalidad y las experiencias no deben percibirse como deficiencias, sino que más bien deben reconocerse como las características singulares que definen quiénes son los niños. La meta importante de los profesionales de la primera infancia para los niños de esta edad es la de apoyar mejor las necesidades diversas de los niños.

El estrés tóxico

El estrés es una experiencia común de todos los niños. Aunque el estrés positivo y tolerable –como la mudanza a un barrio nuevo, o la separación o el divorcio de los padres– es algo del desarrollo sano, el estrés tóxico es perjudicial para el desarrollo infantil. El estrés tóxico incluye el abuso físico o emocional, el descuido crónico, la pobreza extrema, el abuso constante de alcohol o drogas por el padre o la madre, y violencia en la familia o la comunidad.3 Al estrés tóxico se le atribuye una activación prolongada de los sistemas en que el cuerpo de un niño maneja el estrés, a menos que reciba apoyo o protección de los cuidadores.4 La exposición extensa y repetida a tales factores de estrés desordena el desarrollo del cerebro de un niño y afecta su desarrollo general, con la posibilidad de consecuencias negativas en la salud durante toda la vida. Sin embargo, ya que el cerebro todavía está creciendo durante los primeros tres años de vida, los efectos del estrés tóxico pueden reducirse y hasta revertirse mediante las relaciones sensibles de apoyo con adultos que ofrecen un tierno cuidado.5

El juego

El juego se describe como “el trabajo de los niños”; es central en el modo de los niños de aprender y captar el sentido del mundo. El juego con frecuencia es una actividad espontánea, agradable y escogida por el niño. Consta de la participación activa y no ofrece ninguna recompensa extrínseca.6 Es muy importante recalcar que el juego no incluye mirar televisión ni jugar juegos con computadoras ni otros aparatos tecnológicos.

Los niños usan el juego para aprender sobre el mundo físico, sí mismos y otros. Los niños usan el juego para entender sus sentimientos y explorar relaciones, eventos y papeles que les tienen significado. El juego cambia mucho durante los primeros tres años de vida. Por ejemplo, un niño de seis meses juega con un objeto simplemente tocándolo y metiéndolo a la boca; un niño de 18 meses hace a propósito que un objeto se mueva de cierta manera y un niño de 34 meses usa el lenguaje y las acciones al jugar con un objeto. Estos ejemplos demuestran la creciente complejidad del juego para corresponder al desarrollo de las habilidades de los niños.

¿Quién, yo? ¿Profesional en el desarrollo del cerebro?

¡Ciertamente! La crianza y educación de los hijos es el trabajo más importante y uno de los más difíciles. A todos los padres y madres les toca desarrollar y formar el cerebro de los científicos más pequeños de la sociedad. El cerebro realiza un desarrollo extraordinario durante los primeros tres años de vida. Aunque el cerebro de un niño no está plenamente desarrollado cuando nace, las primeras experiencias de su vida influyen en el rápido crecimiento y desarrollo de su cerebro. Las interacciones y experiencias positivas de tierno cuidado fomentan las conexiones entre neuronas en el cerebro, las cuales son esenciales para el desarrollo y crecimiento sano.7 Los cuidadores no solo forman la manera de pensar de sus hijos mediante el cuidado constante, tierno y sensible; también ponen el cimiento para que los niños aprendan y se relacionen con el mundo.

¿Quién es un profesional en el desarrollo del cerebro? ¡Cualquier persona responsable del cuidado de niños!
Dentro de las Normas de guía hay diversas referencias a cuidadores, personas conocidas, figuras de apego y cuidadores principales. Todas estas personas tienen un impacto en el desarrollo del cerebro de un niño. A continuación se describe brevemente cada una:

  • Cuidadores y Cuidadores principales incluyen las personas que tienen la responsabilidad principal del cuidado de un niño. Los cuidadores pueden ser padres y madres, abuelos, parientes y proveedores de cuidado infantil.
  • Figuras de apego, término usado en el área social y emocional, incluyen algunos cuidadores especiales con quienes un niño puede formar una relación de apego. Las figuras de apego pueden ser padres y madres, abuelos, parientes y proveedores de cuidado infantil.
  • Personas conocidas son personas que están presentes comúnmente en la vida del niño. Pueden ser familiares, otros proveedores de cuidado infantil, otros profesionales de la primera infancia que colaboran con la familia, amigos de la familia, cuidadores ocasionales y vecinos.

En los Cuentos de la vida real y las Estrategias para interacciones, se encuentran ejemplos y sugerencias para cuidadores de maneras de poder fomentar el desarrollo sano del cerebro en niños pequeños.

Notas finales

  1. Brazelton, T. B. (1992). Touchpoints: Your child’s emotional and behavioral development. New York: Perseus.
  2. Shulman, Bernard H. & Mosak, Harold H. (1977). Birth order and ordinal position. Journal of Individual Psychology, Vol 33(1), May 1977, 114–121. http://psychnet.apa.org
  3. The Science of Early Childhood Development (2007). National Scientific Council on the Developing Child (pp. 9–11). http://www.developingchild.net
  4. The Science of Early Childhood Development (2007). National Scientific Council on the Developing Child (pp. 9–11). http://www.developingchild.net
  5. The Science of Early Childhood Development (2007). National Scientific Council on the Developing Child (pp. 9–11). http://www.developingchild.net
  6. Class Lecture, Erikson Institute (2002). Course: Cognition, Language, and Play. Professor Jie-Qi Chen, Ph.D. Chicago, Ill.
  7. Hawley, Theresa, Ph.D. (2000). Starting Smart: How Early Experiences Affect Brain Development. Zero to Three. http://www.zerotothree.org

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Hogar
  • Hogares-de-cuidado; Cuidado de niños en familia
  • Centro de cuidado infantil

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares
  • Profesores e instructores

Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
Revisado: 2012

English: Introduction to the Guidelines