Las herramientas que usamos

Sobre este recurso
English title: Tools People Use

Karen McFadin y Kim Hack
Pershing Early Learning Center
Decatur (Illinois)


Nuestro proyecto se realizó en una clase de pre-kindergarten de medio día del Centro Pershing de Aprendizaje Infantil (Pershing Early Learning Center) ubicado en Decatur (Illinois). Los niños asisten durante 2 horas y media por la mañana o por la tarde, los 5 días de la semana. Treinta y tres niños participaron en este proyecto. La clase de la mañana incluía a 5 niños con Planes de Educación Individualizada (IEP son sus siglas en inglés) y 9 niños de desarrollo típico, 13 en total; 4 eran niñas y 9 eran varones. La clase de la tarde es una clase de “instrucción general” con 20 niños, dos de los cuales tenían IEP para mejorar el habla. Nueve niñas y 11 niños varones estaban matriculados en la clase vespertina. En ambas clases los niños tenían entre 3 y 5 años de edad.

Fase 1. El comienzo del proyecto

No teníamos la intención de comenzar un proyecto en aquel momento. Yo había preguntado a los niños si sabían qué era una herramienta. Como tenían experiencia jugando con la mesa de trabajo de plástico que estaba en nuestra aula, conocían los martillos, cintas métricas, destornilladores y llaves inglesas. Sabían los nombres de estas herramientas pero no estaban al tanto de otros dispositivos utilizados por trabajadores en la comunidad que también son herramientas. Empecé al colocar en un cubo un surtido de herramientas reales utilizadas en diversos oficios. Mientras leía el cuento Whose Hat? (¿De quién es el sombrero?), pedí a los niños que miraran dentro de la caja para hallar las herramientas descritas en cada página. Los niños tuvieron muchas oportunidades de explorar cada herramienta. También las dibujaron (Figuras 1 y 2).

No creamos una red de temas porque en ese momento no nos dimos cuenta de comenzar un proyecto. El proyecto simplemente fue emergiendo del interés de los niños y sus preguntas que surgieron durante las siguientes semanas.

Fase 2. El desarrollo del proyecto

La participación de familias en la investigación práctica

Para fomentar los enlaces con las familias, pedí que los padres y madres relataran a sus hijos historias sobre el empleo y que mostraran a éstos ejemplos de herramientas que ellos mismos usaban al trabajar. También les pedí enviarnos sus historias con una foto de alguna herramienta que usaban en el trabajo, o acudir a la clase para contarnos la historia. Nos devolvieron varias historias. Por ejemplo, una madre que trabaja en Arby’s (restaurante de comida rápida) dibujó las herramientas que usa en un plato de papel del restaurante (Figura 3).

Mientras cada niño relataba la historia de su padre o madre, los niños empezaron a reconocer y decir los nombres de más herramientas (Figura 4). El nombre de cada herramienta se añadió a una lista que exhibimos en el salón de clases.

Hallamos respuestas a preguntas

Varias preguntas empezaron a surgir. Cierto día, Ali estaba sentado en el centro de escritura y hacía de cuenta que escribía a máquina con un teclado. Me preguntó: “¿Quién usa esto?” Le pregunté si conocía a alguien en nuestra escuela que usaba un teclado, y contestó: “La gente que trabaja donde se trae el correo”, lo que me indicaba que él había visto a las secretarias de la escuela usar teclados de computadoras cuando había llevado mensajes a la oficina. Le pregunté si conocía las demás herramientas que usaban las secretarias de la escuela. Me dijo que debería ir a preguntarles. Fue a la oficina para entrevistarlas, volvió e informó a la clase de sus hallazgos (Figuras 5 y 6).

La visita de un perito invitado

Los niños manifestaron un interés particularmente intenso en la construcción y pedían con frecuencia permiso para usar la sierra, el martillo, los clavos y la madera reales. A causa de este interés, invitamos a un representante de la fábrica de Caterpillar ubicada en Decatur a visitar nuestra clase para enseñarnos a hacer un plan y colaborar para construir algo. El representante, Sr. Sykes, vino a visitar la clase. Nos contó sobre las cadenas de montaje y nos enseñó los pasos necesarios para armar una niveladora motorizada comenzando con las piezas. Describió el proceso de 5 pasos que se usa en Caterpillar para armar máquinas grandes como la niveladora motorizada.

  • Paso 1. Dibujar el plan.
    El primer paso es dibujar el plan de la máquina.
  • Paso 2. Hablar de la seguridad.
    El segundo paso incluye discutir las medidas de seguridad para el proceso de montaje.
  • Paso 3. Crear una cadena de montaje y montar la niveladora motorizada.
    Los niños hicieron fila en secuencia según el número de su pieza. Tenían que resolver quién iba primero y quién iba luego. Se paraban cerca de la mesa de montaje según su secuencia y esperaban con paciencia hasta que llegara su turno para agregar su pieza. Para ayudarlos a ver dónde cada pieza debía fijarse, se colocó un modelo pequeño de metal de una niveladora en la mesa donde los niños trabajaban.
  • Paso 4. Pintar la niveladora.
    Hubo mucha discusión sobre cómo pintar la niveladora motorizada. Los niños usaron el libro C is for Construction para determinar los colores a usar y las piezas que debían pintarse de amarillo, negro y blanco. Surgió un debate cuando llegó el momento de pintar las ruedas. Kurt (de 4 años y 8 meses) pensaba que las llantas debían pintarse de amarillo y negro. Examinó el libro sobre tractores de Caterpillar para respaldar su opinión y dijo: “Hay amarillo aquí y negro allí” (Figura 12).
  • Paso 5. Etiquetar el producto final con la marca.
    Cuando los modelos estuvieron completados, un niño pintó la palabra “CAT” (para Caterpillar) en uno. Exhibimos ambos modelos en el aula.

Los niños volvieron a utilizar el proceso aprendido en la construcción de las niveladoras para elaborar su siguiente construcción. Teníamos en el aula un simulador de la cabina de mando de un avión prestado por una semana y media por el programa de préstamos Air Bear*. Cuando les dije que el simulador tenía que devolverse al aeropuerto, varios niños gruñeron. Les pregunté: “¿Qué podemos hacer, ya que ustedes todavía quieren jugar con él pero tiene que devolverse?” Jaylen sugirió que construyéramos uno. Le pregunté cómo deberíamos hacerlo, y contestó: “Deberíamos dibujarlo”. Varios niños se reunieron e hicieron planes para empezar. Decidieron que cada uno dibujaría una pieza distinta y luego construirían la pieza que habían dibujado (Figura 15).

Yo dispuse algunas cajas de varios tamaños y dije a los niños que podían usar cualquier cosa en el aula para crear sus piezas. Si parecían estar estancados, les hacía preguntas abiertas para ayudarlos a pensar en una solución para el proceso. Cuando intentaban resolver lo que debían usar para hacer audífonos, sugerí que miraran los audífonos reales y que luego fueran al área de trabajo en la alfombra para ver si podían hallar algo que serviría. Por cuenta propia hallaron círculos en un equipo de construcción y decidieron usarlos (Figura 16).

La caja de accesorios de Air Bear incluía un conjunto de cuñas (calzas) de las ruedas, que se usan para impedir que las ruedas de un avión se deslicen. Al principio los niños no sabían qué eran y no podían discernir cómo usarlas. Les dije que se llaman chocks en inglés, y luego miramos el vídeo que incluía una demostración del uso de las mismas. Los niños empezaron a colocar las cuñas alrededor de sus ruedas aparentadas, que eran piernas de sillas.

Algunos niños decidieron que tendrían que hacer cuñas para impedir que las ruedas del avión rodaran. En las Figuras 17 a 19 se muestra cómo abordaron el problema. Martin sugirió usar bloques triangulares para hacer las cuñas (Figura 17). Sus compañeros de clase estaban de acuerdo, pero no pudieron imaginarse una manera de conectar los bloques. Ali sugirió que usaran cinta para sujetar cartón en una forma triangular. En la Figura 18 se ve a Ali demostrando su idea. Esta idea les gustó a los niños. Entonces usaron sus habilidades de resolver problemas para ver cuál herramienta serviría mejor para practicar huecos en cada cuña para conectarlas con hilo. Las tijeras para niños no servían; tampoco servía un juguete en forma de tubo. Descubrieron que un lápiz servía bien. La Figura 19 muestra las cuñas completadas, hechas con cartón doblado.

Al final, la clase no construyó un avión completo; para cuando terminaron los modelos de la cabina de mando y otros accesorios, ya les interesaban otras cosas. Varios niños sí llevaron la idea de las cuñas al área de bloques. Cierto día noté que dos niños varones ponían cuñas alrededor de las ruedas de sus coches para que éstos no se deslizaran por la rampa que habían construido.

Fase 3. La conclusión del proyecto

Nuestro proyecto duró aproximadamente 6 semanas. Los niños empezaron a manifestar menos interés en las herramientas y más interés en la nieve ya que cayó mucha aquel año. No presentamos un evento culminante ya que el interés de los niños simplemente se fue desvaneciendo. Los trabajos y dibujos de los niños se exhibieron en nuestro tablero de anuncios que estaba en el corredor, y se invitó a los padres de familia a entrar y ver el proyecto. También ayudé a las familias a mantenerse al día con el proyecto con el boletín semanal.

Los niños desarrollaron una gran variedad de habilidades por medio de este proyecto. Al final del proyecto pudieron identificar todo tipo de herramientas; desde lápices y brochas hasta trapeadores, computadoras y reglas. Aprendieron a planear lo que querían hacer antes de empezar y a colaborar con los compañeros de clase. Sus habilidades lingüísticas se enriquecieron con sus experiencias de colaborar con otros, realizar entrevistas y contar historias. Practicaron las habilidades de dibujar y escribir cada vez que hicieron un diagrama y dibujaron una herramienta. Practicaron la habilidad de investigación al aprender a buscar información en libros cuando no estaban seguros sobre la respuesta a una pregunta (como por ejemplo, cuando quisieron saber cómo pintar la niveladora motorizada). También aprendieron a colaborar en equipo y desarrollaron el uso de la paciencia.

Reflexiones de las maestras

El año pasado intenté torpemente hacer algunos proyectos, pero este fue mi primer intento después de hacer la capacitación del Método de Enseñanza por Proyectos. Todavía no comencé el proyecto con una red de temas, como nos enseñaron en la capacitación, porque las actividades ya llevaban bastante tiempo en marcha cuando me di cuenta de desarrollar un proyecto. Esto es algo que todavía tengo que dominar.

Estimulé el interés de los niños en las herramientas trayendo al aula varios accesorios, pero desde entonces me guié con el interés que mostraban. El proyecto parecía fluir naturalmente de una etapa a otra. Prestando atención detenidamente a los niños, pude mantener un nivel intenso de interés en el tema durante mucho tiempo. Los niños aplicaron lo aprendido en sus interacciones en el área de bloques, la alfombra y el área de artes. Empezaron a observar cosas más detenidamente y a prestar atención a los detalles en sus construcciones y dibujos. Hasta noté una diferencia en su manera de relacionarse unos con otros. Aunque no siempre aceptan las opiniones de otros, han empezado a escucharse unos a otros y a debatir sus opiniones. También han empezado a apoyar sus opiniones recurriendo a dibujos, libros, las maestras y otros recursos disponibles.

Lo que más me sorprendió fueron los dibujos de la niveladora motorizada que los niños hicieron después de que la habíamos construido. Los detalles que dibujaron ilustran grandes mejorías en la comprensión de los niños que ocurren cuando se sienten motivados a participar en un proyecto (Figura 20).

Otra cosa que me sorprendió fue el efecto duradero que tuvo este proyecto en algunos niños. Por ejemplo, un mes después de la terminación del proyecto, Aiana (de 4 años y 11 meses) dibujó espontáneamente un plan para crear una botella tridimensional para leche. La dibujó, recortó las piezas y usó cinta para construirla. Esta actividad la inició ella misma sin ninguna ayuda. Además, algunas semanas más tarde, la misma niña usó como modelo una planta de trébol de cuatro hojas, dibujó un plan en papel, y luego construyó un modelo tridimensional del trébol (Figura 21).

Cada niño pudo construir un regalo para un familiar serruchando o aserrando un bloque de madera, lijándolo, pintándolo y clavando en él una pinza para sostener fotos. Los niños también hubieran gozado de poder construir otras cosas con herramientas reales. Si yo volviera a hacer este proyecto, llamaría a nuestra maderería local para obtener trozos de madera que los niños podrían usar para elaborar sus propias construcciones.

Reconocimientos

El simulador de la cabina de mando había sido prestado por el aeropuerto de Decatur. Los maestros pueden tomarlo prestado gratuitamente y usarlo durante 1 semana. Se nos dejó usarlo durante una semana más ya que nadie lo había reservado para la semana siguiente. Me enteré del programa de préstamo del simulador hace muchos años (a lo mejor, de otra maestra) y he intentado pedirlo prestado cada año. Los maestros pueden llamar a la oficina del gerente del aeropuerto y pedir reservar el simulador bajo el programa Air Bear. Los maestros tienen que ir a recoger el paquete, preferiblemente con una camioneta o furgoneta. El simulador no es pesado pero es muy grande e incómodo de transportar. Junto con él viene un gran cubo con ruedas parecido a un baúl que está lleno de accesorios.