Escuchemos las voces de las familias en los programas para niños pequeños

Sobre este recursoRevisado: 2019

English title: Listening to Family Voices in Early Childhood Programs

En este podcast hablamos con Dra. Christine Spence, profesora auxiliar de educación especial de la primera infancia en Virginia Commonwealth University. La investigación de la profesora focaliza en los apoyos de alta calidad para familias y proveedores de servicios en programas de intervención temprana y sistemas de educación especial en la primera infancia. Está con nosotros para conversar sobre maneras de escuchar las voces de los familiares en los programas para niños pequeños.

Transcripción

Dra. Swartz: Gracias por sintonizar con nosotros para un podcast del Proyecto Illinois Early Learning. Nuestro proyecto integra el Departamento de Educación Especial en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, gracias a fondos proporcionados por el Consejo Estatal de Educación de Illinois. En el presente podcast, les trasmitimos información sobre cómo crecen y aprenden los niños pequeños, además de estrategias que los adultos podemos aprovechar para ayudarlos a desarrollarse bien. Me llamo Rebecca Swartz, y soy integrante del personal del proyecto.

Hoy vamos a hablar con la doctora Christine Spence. Es profesora auxiliar de educación especial de la primera infancia en Virginia Commonwealth University. Su investigación focaliza en los apoyos de alta calidad para familias y proveedores de servicios en programas de intervención oportuna y sistemas de educación especial en la primera infancia. Está con nosotros para conversar sobre maneras de escuchar las voces de los familiares en los programas para niños pequeños.

¡Gracias por acompañarnos, Dra. Spence! Estamos muy contentos de poder hablar con nosotros acerca de escuchar a las familias y ayudar a que sus voces sean escuchadas mientras apoyamos a sus hijos durante los primeros años de la niñez. ¿Podría contarme un poco acerca de sí misma y cómo llegó a interesarle este tema?

Dra. Spence: ¡Gracias por invitarme hoy! Yo era especialista en intervención temprana y trabajaba con las familias de niños entre el nacimiento y los 3 años de edad que tenían discapacidades y retrasos del desarrollo. Y por medio de este proceso de visitar a las familias en sus hogares y realmente escuchar sus prioridades para sus hijos, y viendo que los proveedores de servicios ayudamos a apoyar a las familias, o quizá no apoyábamos a las familias de la manera necesaria, con el tiempo me interesaba mucho saber qué es la mejor manera de asegurarnos de ofrecer servicios de alta calidad a niños pequeños y sus familias.

Dra. Swartz: Entonces, algo muy importante en eso, en saber que los servicios sean adecuados, es comprender qué necesitan las familias. Porque, como sabemos en la intervención temprana, las familias van desarrollando junto con su equipo un Plan Individualizado de Servicios Familiares. No es un plan focalizado en el niño, sino en la familia. Así que cuando usted dice “la voz de la familia”, ¿a qué se refiere?

Dra. Spence: Bueno, me refiero a escuchar de verdad, ¿qué está diciendo la familia y qué quieren decir con ello? Y por medio de la interpretación que nos dan ellos, y no por nuestro oído profesional, y no por nuestra interpretación profesional de lo que pensamos que la familia está diciendo o lo que pensamos que son sus prioridades. Y entonces, realmente profundizar un poco más en lo que quieren para su hijo. Desde luego, toda familia quiere que su hijo crezca y aprenda y se desarrolle pero específicamente, ¿cómo se ve eso y qué significa para cada familia en particular?

Dra. Swartz: ¡Maravilloso! Entonces, ¿podría contarme un poco más de su investigación sobre ese tema?

Dra. Spence: Ya que trabajaba en la intervención temprana, realmente quedé interesada en ¿cómo podemos tener apoyos de alta calidad para todos los que participan en este sistema? Entonces, ¿qué hacemos para apoyar a los proveedores mediante el desarrollo profesional? ¿Qué hacemos para apoyar a los estudiantes que están aprendiendo sobre esta profesión, y qué hacemos para apoyar a las familias mientras experimentan el Sistema Parte C?

Y entonces con este último tema, hice algunas entrevistas a las familias mientras participaban, o inmediatamente después de que terminaran su participación en la intervención temprana, para averiguar qué pensaban sobre sus experiencias en la intervención temprana, los resultados que habían realizado por haber participado en el sistema. Entonces, les hice preguntas acerca de ¿cómo ayudaron a su hijo a aprender y desarrollarse? ¿Qué sistemas de apoyo tenían? ¿Qué acceso tenían a su comunidad? ¿Cómo aprendieron sobre sus derechos, cómo abogaban por su hijo? Y ¿cómo se veía eso realmente para ellos? ¿Qué les surtía efecto y qué no?

Dra. Swartz: ¡Excelente! Entonces, parece que usted focalizaba mucho en ayudar a las familias a hacerse escuchadas, y entonces, ¿podría contarme algo más sobre qué o por qué la voz familiar es tan importante en estos años de la primera infancia?

Dra. Spence: Los padres son quienes conocen mejor a sus hijos. Lo vamos diciendo siempre, pero debemos realmente creerlo. Como profesionales, tal vez tengamos la pericia profesional en un área concreta, pero no somos los expertos acerca de un niño en particular ni las esperanzas y los sueños de la familia para ese niño. Y entonces, yo creo que realmente, verdaderamente escuchar lo que cada familia quiere para su hijo es esencial para que podamos individualizar de verdad el apoyo que damos, para que realmente tenga el mayor sentido para este niño y esta familia específicos. Es muy importante honrar a la familia y sus prioridades, aunque no sean las prioridades del profesional para ese niño, y yo creo que esto es algo que sencillamente no hacemos con la suficiente frecuencia. Aunque tal vez digamos que sí lo hacemos suficientemente.

Dra. Swartz: Sí, pues la mayoría de los maestros y proveedores dirían, “Yo hablo todo el tiempo con las familias, ¿por qué dice que yo no escucho sus voces?”

Dra. Spence: Entonces sí, hablamos con las familias todo el tiempo, y estas conversaciones breves de todos los días son muy importantes. Así es como establecemos la confianza mutua y entablamos relaciones. Tenemos que hacer un chequeo rápido: “¿Cómo le fue el día? ¿Le iban bien las cosas?” Si trabajas en un ambiente de guardería o un ambiente preescolar, entonces es “¿El niño durmió bien anoche? ¿Tiene hambre? ¿Está enfermo? ¿Cómo la va a ir el día?” Al final del día, “¿Qué pasó hoy en la escuela?”

Estas son preguntas esenciales. Son los momentos en que hablamos con las familias todo el tiempo. Lo que no hacemos muy a menudo es tener las conversaciones largas, extensas y profundas de: “¿Cómo le va realmente? ¿Satisfacemos las necesidades de ustedes? ¿Qué podría ser diferente para ustedes? ¿Cómo podríamos apoyarlos mejor? Y ¿cómo podrían ustedes hacer alguna contribución dentro de nuestro programa también?” Y así, logramos que los padres sean verdaderos defensores de sus hijos y que sean peritos dentro del programa. Sea uno de visitas a los hogares o un salón de clases.

Dra. Swartz: Entonces, hacer preguntas más abiertas y realmente darles a las familias la oportunidad de expresar lo que necesitan, y lo que quieren. Así que estamos más como, escuchando, no decimos tanto que “Yo hablo todo el tiempo con las familias”, sino “Yo escucho todo el tiempo a las familias”. Es un cambio.

Dra. Spence: ¡Absolutamente! Eso es esencial. Y es el escuchar, y oír para escuchar en vez de responder inmediatamente. ¿Qué está diciendo la persona realmente?, y luego, ¿cómo cambia eso mi propia perspectiva de cómo le doy apoyo a este niño o a esta familia? O cómo le doy intervención o instrucción.

Dra. Swartz: Entonces, sabemos que las familias siempre van creciendo y cambiando, y las necesidades de la familia cambian mientras los niños cambian. ¿Cómo mantienen en marcha los proveedores y los profesionales esa conversación continua con las familias, esa conversación autentica de la que usted está hablando?

Dra. Spence: Por supuesto, el contacto regular. Pero también, apartar tiempo para esas conversaciones más largas. Lo hacemos cada seis meses en la intervención temprana en preparación para la reunión nueva del IFSP y un repaso, o tal vez en las citas para padres y maestros en la escuela. Pero ¿cuándo lo hacemos entre esos momentos? ¿Cómo nos aseguramos de apartar algún tiempo para la comunicación bien pensada, individualizada y protegida… tiempo en que puede ocurrir una conversación genuina y productiva? Y tal vez un espacio donde la puerta está cerrada, y no hay otras familias que escuchen lo que pasa con este niño, y ese tiempo para una conversación individual cuando realmente hablamos con una familia. Si se planea de antemano, y podría ser una vez al mes, hay un plazo de 20 minutos para cada familia en que simplemente nos pondrían al día. Y podemos preguntarles: “¿Qué estamos haciendo bien? ¿Qué quieren que estuviera pasando que actualmente no está pasando?” Entonces, ofrecerles a los padres la oportunidad de reflexionar sobre lo que va bien y lo que no.

Dra. Swartz: Seguramente, y usted mencionó esa idea de una puerta cerrada. Ciertamente hay algunos momentos cuando las familias quieren mantener la confidencialidad en cuanto a sus situaciones. Entonces ¿qué son algunas circunstancias en que realmente debemos pensar en dar a las familias esa intimidad para compartir su voz y su perspectiva?

Dra. Spence: Todas las familias viven cambios, y como intervencionistas y educadores especiales de niños pequeños y maestros preescolares, no hace falta que conozcamos todo detalle de cada familia. Pero también es necesario que podamos apoyar a las familias mientras sus familias están viviendo transiciones. Así que, formar una relación de confianza, ser capaz de realmente tener una conversación en que los padres no se sienten juzgados, podrían compartir información que entonces impacta lo que está pasando en el aula con usted, lo que está pasando en el aula con su hijo.

Entonces, podría ser que un familiar ha perdido el empleo o está cambiando empleos, entonces hay cambios en la situación de sus ingresos. Tal vez tengan alguna inseguridad de la comida por algún tiempo. Tal vez han dejado un hogar y todavía no tienen otro hogar permanente, así que pasan de la casa de un familiar a otro o a la casa de un amigo, o por algún tiempo viven en un hogar para personas sin techo. ¿Qué impacto tiene eso en un niño y su participación en un salón de clases? O ¿qué les hace en cuanto a las visitas en su hogar? ¿Qué lugar se convierte en su hogar, y entonces cómo nos identificamos realmente con las prioridades de la familia en aquel momento de su vida? Podríamos cambiar el plan que desarrollamos hace tres o cuatro meses, pero eso es lo importante. Entonces, tratar de mantenernos en contacto con las familias para ver si “las prioridades que fijamos previamente ¿siguen siendo las prioridades de la familia?”

Dra. Swartz: ¡Seguramente! Entonces, sí, eso me tiene mucho sentido, que las familias experimentan esas transiciones que quizás no se han planeado antes, y tienen que sentirse seguros y confiar en sus proveedores, para que puedan comunicarles estas situaciones que podrían afectar a su hijo. Y sabemos que estas situaciones impactan a su hijo porque los niños realmente dependen mucho de sus familias. Entonces, ¿qué podrían hacer en sentido práctico los proveedores y los maestros para aumentar su capacidad de escuchar a las familias?

Dra. Spence: Yo creo que todo empieza con la relación, ¿verdad que no? Entonces, esas conversaciones rápidas y continuas, esto de “Escucho lo que usted tiene para decirme, y valoro lo que quiere contarme”, aunque no sea lo que habíamos tratado antes, aunque no sea mi prioridad profesional, eso es muy importante. Y también darles a los padres tiempo para reflexionar. Algo que escuché con mucha frecuencia de las familias durante las entrevistas era: “No he tenido realmente la oportunidad de pensar en eso nunca antes, ni he podido hablar con nadie sobre mi experiencia. Acabamos de hablar sobre ¿qué son mis metas para la comunicación de mi hijo? Pero no tratamos ¿qué quiero realmente para mi hijo mientras crece durante los próximos dos o tres meses?” ¿Cómo se ve eso? Y entonces como proveedores, como maestros, ¿cómo reconocemos ese cambio en las prioridades de las familias, y cómo logramos que los familiares se sientan cómodos diciéndonos, “No me gusta lo que está pasando por ahora, y necesito cambiar”?

Dra. Swartz: Entonces, hablemos más sobre los momentos cuando es muy crítico escuchar la voz de la familia. Usted mencionó las familias que están experimentando una transición. ¿Podría darnos algunos ejemplos de cómo se ve escuchar la voz de la familia?

Dra. Spence: Claro que sí. Entonces, yo creo que debemos honrar a múltiples cuidadores. Todos los niños tienen al menos un cuidador, pero muchos tienen varios cuidadores. Pero en la intervención temprana y la primera infancia, hay una madre o un solo cuidador con quien nos relacionamos principalmente. Aunque su voz es muy importante, ¿cómo nos aseguramos de escuchar las prioridades de todos los demás cuidadores de este niño? Entonces, si un niño pasa tiempo con los abuelos, tiempo en un aula de guardería y tiempo en casa con mamá o papá, ¿escuchamos a todos esos cuidadores? Cuando se hayan firmado los papeles apropiados de consentimiento, por supuesto, pero ¿nos aseguramos de saber qué está pasando en cada uno de esos ambientes? ¿Qué va muy bien y qué son los momentos difíciles? Y podemos ayudar durante los momentos que les dan dificultades.

Como hemos conversado antes, si una familia cambia su situación de vivienda, si ya quedan sin techo o si hay algún cambio en la situación de sus ingresos, ¿qué se convierte en la prioridad nueva? Tal vez tenemos que conversar sobre, ¿cómo es la rutina de dormir ahora? ¿Cómo es la rutina de comer ahora? Ya no es igual que antes. Quizás eso no era de prioridad antes, las cosas marchaban bien. Con este cambio, esto tal vez sea una prioridad más alta que la de mejorar el desarrollo motor.

Y entonces, asegurarnos de realmente escuchar y responder a la situación inmediata de la familia. Además, tenemos que pensar en lo que pasa si un padre o madre es militar y está movilizado, y de repente hay un cuidador menos allí con frecuencia. ¿Cómo se ve eso para el desarrollo social-emocional de ese niño? ¿Y sus relaciones de apego? Y entonces, asegurarnos de responder, y eso puede significar que tenemos que enseñar a los miembros del equipo… agregar a miembros nuevos o cambiar la persona que es el apoyo principal.

Y entonces, pensar sobre las preguntas que les hacemos a los familiares para que puedan contarnos verdaderamente qué es su prioridad sin sentirse culpables de que no es la misma que habíamos fijado formalmente en su IFSP o su IEP, varios meses antes.

Dra. Swartz: Es muy interesante porque realmente lo que usted pide a los profesionales de la primera infancia es que pasan más tiempo escuchando que hablando, ¿verdad?

Dra. Spence: ¡Ciertamente!

Dra. Swartz: Entonces, ellos son realmente, la idea que la familia va a darnos la información más importante y más actualizada sobre lo que ese niño necesita, y lo que la familia necesita para llevar una buena vida. Entonces, eso me encanta, y es un cambio verdadero de perspectiva.

Dra. Swartz: Entonces, sabemos que los profesionales de la primera infancia y de la intervención temprana realmente colaboran en equipos, y usted acaba de mencionar a muchos proveedores, como asistentes sociales, maestros y terapeutas, pero las familias pueden comunicarse con uno de estos proveedores, como esos maestros o terapeutas del desarrollo a quienes ven con más frecuencia, más a menudo que con otros en el equipo. Además, las conversaciones que usted describe, cuando es importante realmente escuchar la voz de la familia, tal vez no ocurran durante las reuniones planeadas cuando todos están presentes. ¿Qué podrían hacer los equipos para compartir información y mantener al día a todos los integrantes del equipo?

Dra. Spence: Ese punto es muy importante. Yo creo que una persona no debería ser la que tiene toda la información, sino que, como mucha información es sobre temas delicados, también tenemos que preguntar a la familia, ¿con quién está bien hablar de eso y en cuánto detalle? Es muy importante asegurarnos que la información que compartimos es relevante a las prioridades escolares, relevante a la intervención y que no sea chismes. Pero también, reconocer que lo que las familias están viviendo puede impactar verdaderamente en cómo un niño reacciona ante los otros adultos en sus entornos.

Entonces, primero, verificarlo con la familia. “¡Muchas gracias por comunicarnos eso! Es muy importante. Escucho lo que usted está diciendo. También creo que sería importante que otras personas del equipo lo escucharan. ¿Me permite contarlo a ellos?” Y tener ese permiso explícito para comunicar información especialmente sensible. Y entonces con el equipo, decidir cuál es el modo de comunicar información.

¿Hay una reunión del equipo cada semana para ponerse en contacto que sea, sabes, el lunes por la mañana o el viernes por la tarde, o hasta el martes a las tres cuando todos comunican a la familia cualquier cambio o la pone al día? O, ¿hay algún modo digital seguro, sea email o una comunicación escrita, en que se da información actualizada? Yo creo que eso es particular a cada equipo. Además, depende de la frecuencia con que las personas se ven cara a cara, en contraste con hablar por teléfono, enviar emails o mensajes de texto. Pero hay que estar seguro de respetar la confidencialidad de la familia, comunicar la información relevante pero también honrar lo que dicen, “Yo quiero mantener esto en confidencialidad”.

Dra. Swartz: Seguramente. Entonces realmente, los profesionales de la primera infancia, o cualquier profesional que trabaja en este sistema de educación infantil e intervención temprana, realmente deben de desarrollar una conciencia acerca de su propia forma de comunicarse y una práctica de reflexión sobre su propia comunicación con las familias. Así que esa es una manera de que ellos pueden hacer escuchada la voz de la familia, pensando críticamente sobre cómo actúan y cómo se comunican. Muy interesante.

Dra. Spence: Absolutamente. Yo creo también, dar a los padres y familiares el espacio para contar su propia historia, expresar su propio viaje, sus propias prioridades. Y entonces, puede ser en una reunión formal, pero también puede ser durante esos momentos informales. ¿Cómo también desarrollamos a los familiares como líderes dentro de la entidad, la agencia, la escuela, el programa con que trabajas? Y ¿cómo pueden narrar ellos su propia historia? Una manera maravillosa de honrar la voz de la familia y escuchar a las familias es invitándolas a escuchar a otras familias y formar una comunidad donde esto es la cultura y la prioridad que siempre escuchamos lo que las familias quieren decir, y respondemos en consecuencia.

Dra. Swartz: ¡Excelente! Entonces, sé que hemos hablado de los momentos dificultosos, pero ¿cómo podemos traer esta idea de la voz de la familia a nuestra práctica con todas las familias?

Dra. Spence: Todas las familias tienen algo que decir. Todas las familias tienen esperanzas y sueños para sus hijos. Y todas las familias están experimentando esos tiempos de crecimiento y desarrollo y cambio con su hijo. Entonces, hablando a menudo con las familias. “¿Qué son sus prioridades? ¿Qué hay de nuevo? ¿Qué les fascina? ¿Qué les emociona más en cuanto al desarrollo de su hijo con un grupo de habilidades nuevas durante los últimos meses? ¿Qué les preocupa? ¿Qué cosas son sus prioridades nuevas, y en qué cosas quieren focalizar?”

Mientras las familias entran a su programa, es importante tener contacto con ellos mientras llega a conocerlos, pero también es muy importante ponerse en contacto con ellos en forma continua. Mientras las familias se están preparando para dejar su programa, sea la transición desde la intervención temprana hasta la educación especial preescolar, o del preescolar al kindergarten, o si no más el cambio de un centro a otro, ¿qué son las fortalezas que se han desarrollado antes y cómo nos aseguramos de que las familias puedan comunicar esta información al nuevo equipo, con el nuevo grupo de personas?

Y el que escuchamos a las familias como proveedores, como profesionales, y darles el espacio para contar su historia y honrar la voz de su familia, debe de dar poder a la familia, de modo que entonces se sientan cómodos para expresar su voz en el próximo programa cuando ya no estemos con ellos.

Dra. Swartz: Estoy segura de que los que nos escuchan están pensando en todas las nuevas maneras de que quieren relacionarse con las familias con quienes trabajan en sus programas. Usted nos ha dado muchas cosas maravillosas en que pensar. Pues, muchas gracias por estar con nosotros hoy en nuestro podcast, y ¡esperamos que pueda volver pronto!

Dra. Spence: Gracias por invitarme aquí. Ha sido maravilloso.

Dra. Swartz: El sitio web del Proyecto Illinois Early Learning en www.illinoisearlylearning.org es la fuente de información basada en evidencia y confiable acerca del cuidado y educación infantil para padres, madres, cuidadores y maestros de niños pequeños. Gracias por escuchar y por ayudar a los niños de su hogar, aula y comunidad a tener un comienzo fuerte a su aprendizaje durante la infancia.