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Clases preescolares basadas en la naturaleza. Ideas para su salón de clases

child standing on rock

En el presente podcast la experta invitada, Abbie Frank, fundadora y directora ejecutiva de Bluestem Hall Nature School, centro preescolar basado en la naturaleza y ubicado en Urbana, nos habla de maneras de incorporar la instrucción basada en la naturaleza en las clases de la primera infancia de todos los días.

Tabla de contenidos

Podcast

La audio-grabación del podcast se presenta en inglés solamente.

Transcripción

Introducción (Natalie Danner): Gracias por sintonizar con nosotros para un podcast del Proyecto Illinois Early Learning. Nuestro proyecto integra el Departamento de Educación Especial en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, gracias a fondos proporcionados por el Consejo Estatal de Educación de Illinois. En el presente podcast, les trasmitimos información sobre cómo crecen y aprenden los niños pequeños, además de estrategias que los adultos podemos aprovechar para ayudarlos a desarrollarse bien. Me llamo Natalie Danner.

Natalie Danner: bueno. Bienvenidos al Podcast de Illinois Early Learning. Hoy hablamos de las clases preescolares basadas en la naturaleza, ideas para su salón de clases. Aquí con nosotros está Abbie de la escuela Bluestem Hall Nature School. Abbie es la fundadora de la escuela y directora ejecutiva de este centro preescolar basado en la naturaleza que se ubica en Urbana. Muchas gracias por acompañarnos hoy.

Abigail Frank: gracias.

Natalie Danner: bueno, hoy ansiamos escuchar a usted como líder de una escuela basada en la naturaleza, porque nuestro público desea aprender sobre las maneras de incorporar la instrucción basada en la naturaleza a las clases para niños pequeños todos los días. Entonces, comencemos con los fundamentos. ¿Qué es un centro preescolar basado en la naturaleza?

Abigail Frank: muchas gracias por invitarme a este podcast, y de acuerdo, es útil comenzar con los fundamentos. Hay un conjunto de varias posibilidades en cuanto a lo que es una escuela basada en la naturaleza. Por lo general significa incorporar el ambiente natural de manera sistemática a tu salón de clases. Así que para nosotros, tenemos acceso a 120 acres (48.6 hectáreas) de pradera autóctona y protegida por el estado. Entonces nuestro centro se ubica en la pradera Barnhart en Urbana. También tenemos un granero renovado que utilizamos como nuestro centro escolar. Algunos programas basados en la naturaleza se realizan estrictamente al aire libre. Es que algunas personas se reúnan en el bosque, y algunos no más han convertido su patio de recreo en un paisaje de juego, y realmente han tratado de más o menos desarrollar eso. Y hay una gama de posibilidades entre éstas.

Nuestro programa basado en la naturaleza tiene la muy buena fortuna de encontrarse en una increíble reserva de la naturaleza protegida por el estado en que estamos, y pasamos un 80 por ciento de nuestro tiempo afuera en la pradera. Tenemos las aulas al aire libre. Tenemos instalaciones en la naturaleza en que estudiamos, y entonces para nosotros esto significa utilizar la naturaleza, no solo como un espacio físico para hacer las clases, sino también como un instructor, como un colaborador en nuestras prácticas docentes.

Natalie Danner: bueno, para hablar del pasado. ¿Por qué decidió usted crear un centro preescolar basado en la naturaleza?

Abigail Frank: digo que fue parcialmente por motivos egoístas, ya que yo tenía una hija de tres años que en poco tiempo tendría la edad de asistir al preescolar, y el tipo de escuela que yo deseaba para ella sencillamente no existía en estas partes. Entonces en aquel tiempo yo pensaba, bueno, yo lo voy a crear porque es preciso que alguien haga esto. Es muy increíble, y los niños de esta área se merecen esto. Así que ya contábamos con algunos componentes. Había la pradera. Bueno, yo vivo aquí en la pradera Barnhart, que mi abuelito fundó. Él iba a los cementerios y a las pistas de ferrocarriles y recogía las especies nativas y las llevaba aquí y las sembraba de nuevo en toda su granja para convertirla en pradera. Entonces es un ecosistema sumamente madura y majestuosa.

Teníamos un granero modernizado que se podía convertir en un centro escolar, y también yo tengo mucha experiencia en el mundo de los negocios y más o menos sabía desarrollar esta empresa. El factor X es que yo soy muy apasionada de lo que está pasando en el mundo de la educación. Y digo esto siendo alguien que no tiene título en educación, lo que creo que tanto me ha ayudado a ver las cosas desde otro ángulo, sino también mi título es en diseño. Y entonces a mi parecer, lo que yo trataba de crear aquí con nuestra escuela era casi similar a cómo había restaurado el edificio, para ver los elementos fundamentales de lo que estaba pasando. Vamos a entender esto. Si pudiéramos analizar la educación, especialmente de la primera infancia hasta la médula, ¿qué es lo que funciona bien aquí? ¿Qué es la sustancia de lo que pasa, y qué no está funcionando para nada, que todavía se va haciendo por obligación?

Y así fue como yo abordaba el desarrollo de la filosofía y los principios guía de nuestra escuela, en que las clases en gran medida son dirigidas por los niños. Nos fijamos mucho en la inteligencia emocional y en lograr que los estudiantes se sientan que se les da el poder y que nosotros, los adultos, nos ganamos su confianza. Y si nos merecemos que confíen en nosotros en las relaciones, y la dinámica es muy fluida y natural. Entonces esto es más o menos el origen, que yo tenía una pasión profunda desde las entrañas sobre lo que había pasado en mi propia educación, aun de adolescente yo pensaba, ¿por qué son tantas cosas así como son? Y no más abogar por lo que yo quería que mi propia hija tuviera.

Natalie Danner: y usted ha hablado un poco sobre la curiosidad, como la curiosidad que ustedes sienten como equipo. La curiosidad que usted tiene y más o menos quiere fomentar para su propia hija también. Pero ¿qué son algunas otras ventajas de la educación infantil basada en la naturaleza que ha visto hasta entonces?

Abigail Frank: yo diría que una de las cosas más increíbles es una percepción profunda y de toda la vida de integrar el ambiente natural. Los niños quedan totalmente atónitos con la naturaleza. No más en forma intuitiva, si dejas que un niño de dos años ande por el patio de atrás, va a recolectar palitos caídos, va a coleccionar piedras… es toda una tierra de maravillas. Realmente no necesitan mucho. Y lo que pasa es que si esta relación entre un niño y el mundo natural no tiene espacio para crecer y cultivarse, entonces en forma natural, probablemente va a disiparse. Entonces yo diría que en cuanto a esto, una de las ventajas principales de tener un programa basado en la naturaleza es no más este tipo de conocimiento de los espacios de juego que siempre vamos cultivando en nuestros estudiantes.

No es sencillamente ser como un científico que anda por el bosque y piensa, bueno, eso es aquel tipo de hongo y esto es cierto tipo de hoja. Es mucho más profundo que eso. Se trata de dejar que los niños tengan experiencias profundamente arraigadas en su mundo natural. Estudiar las plantas, estudiar las cuatro estaciones. Realmente comprender, oh, yo acabo de oír el canto de un mirlo de alas rojas por primera vez. Esto significa que pronto llegará la primavera. Y si he oído este pájaro, entonces en como dos semanas, los árboles empezarán a echar brotes. Formar estas conexiones, de modo que los niños se sientan totalmente fundamentados en su realidad. Les encantan los insectos de aquí. Los insectos son muy dignos de estudiar.

Natalie Danner: los insectos. Eso fue una sorpresa para mí.

Abigail Frank: oh, los niños están encantados con los insectos, y me parece que es como esto es una especie secreta, subterránea, natural que la gente no nota nunca. Los niños los notan, y estudiamos los pajaritos. Si escuchamos un canto de pájaro que, no puedo decirle cuántos niños de 3 años dirán, oh, bueno, yo sé exactamente cuál pajarito es esto que va por aquí. Entonces estudiamos mucho el espacio de juego, de modo que los niños tengan una comprensión cabal del mundo que habitan aquí. El Medio Oeste tiene un acceso increíble al ambiente natural. También tenemos mucho acceso a los ambientes agrícolas, que son más o menos en medio. Pero creo que lo que pasa es que la gente acostumbra tanto a ver no más estos espacios vastos y abiertos que se siente muy desconectada y desvinculada. Pero cuando empiezas a fijarte en los niveles distintos de tu propio lugar y te sientes conectado a las especias que están cerca, es, bueno, no sé, te sientes mucho más unido a tu lugar.

Natalie Danner: bueno, cuando usted decía antes que se pasa un 80 por ciento del día afuera, típicamente para tu clase. ¿Cómo se ve un día típico en su programa preescolar basado en la naturaleza?

Abigail Frank: sí. Bueno, tenemos media hora para las llegadas por la mañana porque tratar de hacer que un niño de esta edad vaya a un lugar a una hora concreta, no más se les da a todos la oportunidad de fracasar. Entonces hay media hora, y lo que pasa es que nuestras familias llegan, entran al centro y se inscriben y llevan a su hijo al baño, porque una vez que salimos del edificio para entrar en la pradera, bueno todos tenemos que estar más o menos sincronizados, y visten al niño con la ropa adecuada para el día, según el tiempo que hace afuera.

Y luego nos reunimos en nuestro patio de recreo, nuestra área del paisaje de juego, y este es realmente un momento crítico en el día. Las familias tienen la oportunidad de relacionarse y pueden acercarse con libertad a la maestra para hacer preguntas, y esto ha llegado a ser algo de lo más hermoso de nuestra escuela, es que hallábamos que los padres y madres que venían desde otras escuelas, no más venían rápido y hacían que el niño se bajara rápido del carro. No conocían a la maestra y a las demás familias. No sabían nada de lo que pasaba durante el día.

No nos interesa mantener alejadas a las familias, sino atraerlas para que integren al grupo. Entonces tenemos este rato abierto en que es como una reunión de toda la comunidad cada mañana, y los padres y madres ya son muy buenos amigos. A veces casi tenemos que ahuyentarlos. Y es así todos los días. Y entonces, y luego comenzamos el día con una junta de la mañana con los estudiantes, una canción de la mañana y hacemos anuncios si hay alguno. Los niños tienen la oportunidad de hablar. Puede ser que digan algo como “anoche mi perra se lastimó en la cola” o “yo comí sopa ayer en la lonche”, sabes, lo que quieran compartir, y siempre es muy encantador. Y vamos a tener, y luego hay la oportunidad para los estudiantes de relacionarse con libertad y orientarse para el día, lo que es muy esencial para los niños de esta edad.

En aquel momento los lunes Morgan, nuestra directora de la instrucción, publica el plan de aventuras. Y esto es más o menos cómo estructuramos nuestra semana, es que desarrollamos planes de aventuras que no son muy estructurados. Morgan tiene la maestría en docencia, así que ciertamente se basan en un sistema muy bien pensado de cómo queremos instruir a nuestros niños y estudiantes. Pero no fijamos días ni plazos de tiempo. Si no se marcan todas las casillas en la lista, esto está totalmente bien. Se podría aplazar a la semana siguiente, se podría eliminar, no es nada importante. Entonces nos basamos en estos planes de aventuras para el primer rato de nuestro día, y en este momento podríamos ir a una de nuestras instalaciones en el campo. Tenemos una que se ubica en el borde que separa los árboles del seto arbustivo, que es sencillamente la parte más mágica de todo el terreno de la escuela. Hay un sendero largo entre los setos, con los salones de clase apartados al extremo, donde hay una barca de remos vieja. Imagínese cuán divertido es esto.

También tenemos otra instalación del campo por un senderito que pasa entre algunas píceas con tirantes para agarrar al subirse a los árboles. Es un dosel arbóreo muy hermoso, y también hay la pradera. Entonces tenemos varios tipos de sitios ecológicos. Entonces algunos ejemplos de lo que podría ser un plan de aventuras son, podríamos tener uno que dice, comparen árboles de hoja caduca con árboles de hoja perenne. Entonces es muy poco estructurado así, de una manera que casi no nos hace falta que sea muy estricto ni estructurado, porque nos niños no más corren con lo que estamos haciendo, y Morgan arregla la actividad y la lección.

Otro ejemplo es el de tener un debate sobre un tema medioambiental o social. Entonces ella podría presentar un tema y después los estudiantes podrían debatir sobre ello. Podrían aprender a dar votos sobre eso. Conversan entre sí sobre lo que significa para cada uno. O la última semana sí quebraron varios tipos de nueces y utilizaron nuestros cinco sentidos para investigar. Y típicamente esto no más da la cantidad total de fruto seco que necesitan para la mañana. Y en este momento, entonces hacemos una actividad, y no requerimos que los estudiantes participen. Sí quiero decir, porque si están estudiando algo por su cuenta, si llegamos a las píceas, y alguien halló que hay un lugar muy pegajoso con savia y están haciendo su propia investigación profunda, no priorizamos la actividad que les ofrecemos en lugar de lo que han descubierto por su propia cuenta. Entonces somos muy respetuosos con esto.

La mayoría del tiempo los niños se reúnen tranquilos alrededor de Morgan porque saben que algo muy chido está por pasar. Sabe que no hay por qué desear que un niño de estas edades venga a sentarse y escuchar si le interesa algo totalmente diferente. Eso es más importante. En aquel momento tenemos un descanso. Tomamos la siesta afuera. No todos los días. Hay una gama más limitada de temperaturas para esto. Pero hace unos pocos días tuvimos una siesta afuera, y es diciembre y se abrigan mucho. Tienen cobijas y camitas, y leemos cuentos y escuchamos una o dos canciones. Y esto es muy crítico ya que te dicen que no les hace falta un descansito. Pero entonces todos están tumbados y se sientan en paz, y no más descansan y regulan sus cuerpos, que es muy, muy esencial.

Almorzamos un rato, y después de la lonche tomamos una de las lecciones de la mañana, o presentamos otra, y nos adentramos más en las investigaciones. Y entonces es más o menos un nivel más profundo de exploración. Algunos días se descartan todos los planes. Porque por ejemplo, había un día que llovió un montón y el edificio estuvo rodeado de lombrices, lo que nos suministró todo lo que necesitábamos para todo el día. Formamos una tripulación de lombrices. Hablamos de las lombrices. ¿Por qué se salen las lombrices a la superficie cuando llueve? ¿Las ayudamos al volver a meterlas en la tierra? Salimos afuera y recogimos todas las lombrices y las volvimos a meter en el suelo y no más hablamos de ellas todo el día, y eso es, digo. Entonces siempre nos permitimos la libertad de más o menos desechar los planes y después, al final del día tenemos la misma media hora para que los padres vengan a llevarse a sus niños, entonces tienen alguna flexibilidad. Y otra vez, es como un tiempo para la gran comunidad social de todos, y a menudo los niños no quieren irse. Hay que persuadirlos de que se vayan.

Natalie Danner: oh, sus días están muy llenos de actividad, y me entusiasmó escuchar de tomar las siestas afuera. No he escuchado de algo así pero me gusta la idea.

Abigail Frank: sí, y sobre todo si hace sol y hace calor.

Natalie Danner: sí. Bueno, al hablar de tomar siestas afuera pero también teniendo en cuenta las temperaturas en Illinois. ¿Cómo funcionan las clases preescolares basadas en la naturaleza cuando las temperaturas son extremadas, como los inviernos fríos y los veranos calientes que tenemos?

Abigail Frank: no somos extremistas. Pasamos tiempo afuera, pero no significa que, si alguien empieza a expresar que no se siente cómodo, que no más vamos a empujarlo para que se quede, entonces tenemos un rango de temperaturas que seguimos para la seguridad. Cuando hace menos de 20 grados Fahrenheit (6 grados bajo cero Celsius), empezamos a tomar en cuenta las otras condiciones. Realmente si hace menos que como 45 grados Fahrenheit (7 grados Celsius). Calculamos las condiciones. Entonces por ejemplo, hoy hace, creo que como 35 grados Fahrenheit (1 o 2 grados Celsius) y es un día de lluvia, entonces comenzamos las clases bajo techo.

Nuestro edificio es de última generación, como una casa de magia. Es glorioso. Entonces diría que es increíble nuestro Plan B para el comienzo del día. Pero dicho esto, cuando hace menos de cómo 20 grados Fahrenheit (7 grados bajo cero Celsius), tenemos que analizar las condiciones afuera. Primero, no se pueden quitar los guantes para nada, así que no podemos almorzar afuera, y si comemos la merienda afuera, tiene que ser rápido. ¿Y si está nevando a toda fuerza? ¿Y si el viento pasa por la ropa de todos? ¿Está muy mojado afuera? Pero puede ser que algún día hace 10 grados Fahrenheit afuera (12 grados bajo cero Celsius), y la luz del sol da calor, y no hace viento y la hierba de la pradera está crujiente y todo es perfecto, y salimos afuera.

Entonces todo depende mucho de las condiciones que hay afuera cuando empieza hacer frío. Puede ser que algún día hace 45 grados Fahrenheit, está lloviendo y el viento es muy fuerte, y nadie quiere estar afuera. Entonces realmente nos basamos en el tiempo que hace. También hay esto de que cuando empieza a hacer calor, utilizamos las mismas reglas. ¿Hace 90 grados Fahrenheit (32 grados Celsius), con 200 por ciento de humedad? La gama es, ¿todos están empezando a perder la energía? Entonces no más volvemos adentro. Nuestro edificio tiene calefacción, y tiene el aire acondicionado. Es una estructura muy hermética. Entonces nos sirve muy bien de reserva.

De otro modo, notamos muy bien que algunos niños de estas edades todavía están aprendiendo a comunicar cuando se sienten cómodos o no. Un niñito que recién cumplió 3 años todavía está aprendiendo a decir, tengo frío en las manos, mi zapato está mojado, estoy tiritando, entonces siempre les vamos preguntando como están. Y nuestro programa es pequeño, tenemos grupos pequeños, así que no podemos pasar por alto a nadie en esto. Pero aun así, en realidad pasamos mucho tiempo afuera, y cambiamos desde buscar el sol en el invierno, hasta buscar la sombra cuando empieza a hacer calor, y hay de todo en nuestra pradera. Agradecemos mucho que sí tenemos bosquecillos.

Natalie Danner: ¡huau! Eso es excelente, y es muy lindo que tengan ese espacio de reserva también, por si acaso hay un chubasco, sabe, si es un día lluvioso, o un día de mucha nieve, las cosas así. Realmente se necesita aquel espacio interior también. Entonces me alegra que ustedes lo tengan además.

Abigail Frank: y sabe, algo curioso es que si pasamos más que dos días seguidos adentro, los niños empiezan a ponerse traviesos un poquito, y nos dicen, oiga, ¿por favor podemos volver a salir afuera? Están muy acostumbrados a estar afuera, y sí tenemos un contenedor para hacer fuego y un pórtico con techo, entonces tenemos algunos espacios que son como de transición además, donde estamos medio afuera y medio adentro. Entonces nos sentamos alrededor del fuego para comer la lonche, sabe.

Natalie Danner: eso suena muy hermoso. La lonche alrededor del fuego. Eso me gusta. Entonces, hemos llegado a la última pregunta: ¿qué son algunas cosas que los maestros en programas preescolares tradicionales pueden hacer para incorporar algo de esa instrucción basada en la naturaleza a sus propios salones de clases?

Abigail Frank: me encanta esa pregunta, porque no escasea la creatividad. Yo pienso mucho en ese tema. Eso tiene que ser impulsado por los maestros, así que alguien a lo mejor debe de interesarse en más o menos impulsar a su clase en ese sentido. Y hay un espectro enorme. Entonces, digamos que estamos hablando de una escuela que está en el centro de una ciudad donde no hay ningún acceso a espacios verdes. Pueden tener un área afuera pero está pavimentado, o algo así.

Yo diría que hay no más las cosas más sencillas de usar las ventanas. Estudien las nubes cada día a la misma hora, apaguen las luces y estudien el color que entra cada día al mismo tiempo. Hagan una cuenta de pájaros o una semana de pájaros. Se verán los pajaritos que van volando. Claro está, puede ser no más uno o dos. Pero ¿qué tipo de pajarito hemos visto? Hay como momentos pequeños así cuando más o menos puedes empezar a disolver los linderos entre tu salón de clases y lo que está pasando afuera, que todavía creo que sería muy hermoso para los estudiantes.

Se podrían sembrar semillitas o flores alrededor de las ventanas y estudiar cuánta luz del sol cada una necesita. Como, hace tres semanas que está muy nublado. ¿Esto significa que una planta todavía está medrando pero la otra no está creciendo muy bien? Momentos pequeños como estos. Hay más o menos el medio de la gama, que es tal vez estar en una escuela pública. Hay un recreo pero eso es todo. Yo siempre les animo a las personas para que hablen a sus administradores y sencillamente les pregunten, ¿puede mi clase salir afuera más a menudo? Porque ¿y si se contesta que sí? ¿Y si realmente sí hay un espacio que se puede utilizar?

Ciertamente hay limitaciones en cuanto el equipaje necesario para que los niños estén bien abrigados afuera cuando hace frío, porque no se puede esperar que toda la clase no más tenga de repente, sabe, 10 abrigos con bufandas y guantes que se ponen. Pero las temperaturas son templadas y se puede hacer un estudio de hojas, o si sencillamente se puede salir afuera un rato, o si puedes colaborar con tu escuela para desarrollar un jardín, o aún mejor, un jardín de plantas nativas y ver todos los insectos que de repente hallan tu lugar. Realmente hay muchísimas maneras pequeñas de que yo creo que esto podría incorporarse, o al menos se puede recordar a los niños de esta conexión.

Natalie Danner: esas son algunas ideas excelentes para maestros. Me encanta eso. Ya puedo ver muchos salones de clases. Es que, al pensar en cuando yo era maestra. Trabajaba en la ciudad de Nueva York. Estábamos en un edificio de piedra. Teníamos acceso a un espacio verde, pero era una zona muy urbana, entonces algo que nos gustaba hacer era no más dar paseos de la naturaleza. Salíamos afuera con los niños y caminábamos a varios lugares porque había árboles y cosas así. Podíamos identificar árboles. Podíamos mirar las hojas. Había muchas maneras. Y yo creo que esto se puede incorporar a las clases tradicionales. Entonces, muchas gracias por esas ideas. Y deseo agradecer a usted, Abbie, por ser nuestra invitada en el Podcast de Illinois Early Learning. Ha sido excelente, y me encantaba esta conversación.

Abigail Frank: ha sido un placer. Me alegra mucho que usted me haya invitado. Y deseo agradecerle a usted también.

Natalie Danner: gracias. Bueno, hasta la próxima. Gracias, y mantengan el aprendizaje infantil en el centro de su visión.

Ustedes han escuchado un podcast del Proyecto Illinois Early Learning. Para obtener más información, visítenos por favor en illinoisearlylearning.org, donde usted puede encontrar información confiable y basada en evidencia sobre el cuidado y educación infantil para padres, cuidadores y maestros de niños pequeños. Gracias por escuchar y por ayudar a los niños en su hogar, su aula y su comunidad a tener un comienzo fuerte en su aprendizaje infantil.

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Hogares-de-cuidado; Cuidado de niños en familia
  • Centro de cuidado infantil
  • Programa preescolar

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Profesores e instructores

Edad de los niños sobre los que trata el artículo: