La crianza de los hijos durante una pandemia

En el presente podcast hablamos con Christy Lee, la madre de cuatro hijos, entre ellos dos que tienen el síndrome Down. Christy nos describe algunos consejos para la crianza de los hijos durante la pandemia con respecto a temas como la educación, salir de compras y la vida familiar.

Transcripción

Introducción (Natalie Danner): Gracias por sintonizar con nosotros para un podcast del Proyecto Illinois Early Learning. Nuestro proyecto integra el Departamento de Educación Especial en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, gracias a fondos proporcionados por el Consejo Estatal de Educación de Illinois. En el presente podcast, les trasmitimos información sobre cómo crecen y aprenden los niños pequeños, además de estrategias que los adultos podemos aprovechar para ayudarlos a desarrollarse bien. Me llamo Natalie Danner.

Natalie Danner: Bienvenidos al Podcast de Illinois Early Learning. Hoy hablamos sobre la crianza de los hijos durante la pandemia. Nos acompaña Christy Lee, quien tiene cuatro hijos, entre ellos dos que tienen el síndrome Down. Christy ha sido defensora de sus hijos con discapacidades, además de otros con discapacidades, desde que su bebé estaba hospitalizada en la sección de cuidados intensivos de neonatos. Durante 21 años, ha servido de mentora de familias, integrante de comités y discursante invitada en las clases para familias en la Universidad de Illinois. Muchas gracias por acompañarnos hoy, Christy.

Christy Lee: De nada. Me alegra poder estar aquí.

Natalie Danner: Excelente. Hoy tenemos ansias de escuchar a usted como madre de niños con discapacidades para aprender algunos consejos sobre la labor paterna y materna durante una pandemia. Para empezar, cuéntenos un poco acerca de su familia y sus hijos.

Christy Lee: Okey, bueno como usted dijo, tengo, mi esposo y yo tenemos cuatro hijos. Nuestro hijo mayor se graduó de la universidad hace como un año y medio, se mudó de la casa, adelantó con su vida y ya vale por sí mismo. Nuestra segunda hija—él se llama Keith. Nuestra segunda hija, Allison, se graduó de la preparatoria (high school) en 2017. Ella tiene el síndrome Down. Actualmente vive todavía con nosotros. Trabajaba a media jornada antes de COVID, pero la despidieron cuando salió lo de COVID y los negocios pequeños cerraron y no ha encontrado otro empleo desde entonces, por esto vive con nosotros.

Isaac se graduó del high school el último mayo. Terminó el high school en tres años, se mudó de nuestra casa y actualmente se está entrenando con un cuerpo de ballet. Entonces tengo tres hijos que se han graduado del high school. Todos están prosiguiendo por caminos muy diferentes, es muy emocionante ver cómo les va. Mi hija menor, Josie, también tiene el síndrome Down. Tiene 11 años y actualmente cursa el cuarto grado.

Natalie Danner: Maravilloso, hablemos de su hija menor. ¿Cómo le fue al principio cuando se enteró del diagnóstico de su hija?

Christy Lee: Fue difícil. Fue un diagnóstico al nacimiento. No sabíamos antes de su nacimiento que tendría el síndrome Down. Es muy difícil cuando te lo dicen, usted tiene una hijita muy linda pero, y luego se la llevaron deprisa a la unidad de cuidados intensivos de neonatos. Pensábamos, “Espere”, entonces eso fue como, fue una patada a la panza. Fue difícil y al principio, sabes, decían, “Oh, tenemos sospechas y nos gustaría hacer algunos análisis, pues tenemos sospechas”, y yo pensaba, “Bueno, entonces ustedes podrían estar equivocados”… nosotros no más veíamos una nena. Entonces eso fue, eso fue muy difícil. Y luego afortunadamente, podíamos llegar a aceptar esto en relativamente poco tiempo.

Y ella estuvo en el hospital solamente unos pocos días. Entonces eso fue, sabes, eso fue, y luego la llevamos a casa, y teníamos un nene de 19 meses en casa, entonces teníamos dos bebés. Y en el principio fue muy abrumador porque entonces de repente varias personas tratan de contactarte, quieren hacer todas las evaluaciones para la intervención temprana y te echan un montón de acrónimos locos. Hola, yo soy de, soy de, trabajo para DSC pero DHS me mandó para inscribir a ustedes en E.I. Queremos hacer las evaluaciones de PT, OT, DT, SLP, y yo pensaba H I J K L M N O P. No más quería dormir toda la noche.

Entonces eso fue un poco abrumador y de verdad, más o menos los despedimos y dijimos, bueno, hagan sus pruebas y vuelvan en seis meses. La nena come, duerme, hace popó, no tenemos ningún problema con eso. Entonces… déjennos en paz y pueden volver en seis meses y hablaremos en ese tiempo porque no más queremos gozar de este tiempo con nuestros bebés. Entonces era, es un duro golpe que alguien te diga que tu niño tiene problemas.

Natalie Danner: Puedo comprender eso. Cuando su hija era un poco mayor, como de 3 o 4 años, cuénteme su experiencia con el preescolar y la educación infantil.

Christy Lee: Cuando Allison entró en el preescolar, fue una transición desde la intervención temprana. A mí me gusta tomar el toro por los cuernos, así que me fijé en hablar con la escuela sobre todo. Y en realidad, su experiencia en el preescolar era muy buena. Era muy inclusiva. Ella estaba con sus compañeros, sabes, era una niña, una niña feliz. Es que, cuando estaba lista para progresar al kindergarten, la escuela sugería ponerla en una clase más restrictiva, dijimos que no. Otra vez dijimos que no cuando Josie alcanzó el mismo hito en su vida.

Pero en realidad le fue muy bien en la guardería, pero yo creo que esto se debe en gran parte a que afortunadamente no había necesidades médicas, aunque ella sí tenía algunas necesidades adicionales. Son niños preescolares. Entonces todos los niños de 3 años necesitan la supervisión constante de adultos, ¿verdad? Pero las necesidades de ella tal vez hayan sido un poco diferentes, pero aún fue más igual que diferente que lo es ahora mientras ella crece. Entonces creo que por esto le iba bien, y el ambiente en el edificio de la primera infancia de nuestro distrito es excelente. Entonces eso en realidad era una experiencia muy buena para nosotros.

Natalie Danner: Parece que fue una experiencia excelente. Sí. Entonces, ¿tiene algún consejo para los educadores infantiles que podrían estar escuchando a este podcast en cuanto a los niños con discapacidades en sus propias aulas?

Christy Lee: Sí, tengo más o menos una lista de cosas y muchas a lo mejor son cosas que la mayoría de los maestros y la gente ya hace. Pero la comunicación con los padres y madres es clave. Yo creo que fue por esto que el preescolar fue una experiencia tan increíble porque por lo general hay mucha comunicación con los padres, porque hasta el niño de 4 años que sabe expresarse mejor que nadie no será la fuente más confiable de información. Un niño de 4 que tiene dificultades de comunicación, sabes, esa comunicación ya está presente de todos modos. Pero por otro lado, cuando los niños son mayores, eso cambia más o menos cuando los estudiantes ya pueden comunicarse mejor sobre lo que pasó en la escuela y el niño con una discapacidad tal vez no tenga las mismas habilidades de comunicación. Eso ayuda a formar una relación.

Algo que les digo a los maestros todo el tiempo es que no tengan miedo. Si usted encuentra a un estudiante con un diagnóstico que le resulta poco conocido o una dificultad del comportamiento que no ha tenido que tratar antes. El niño no es más que un niño, o niña, y es niño ante todo. Entonces no tenga miedo de lo que sea el diagnóstico. Sí se puede. Usted es maestra. Sabes, los padres, no recibimos un manual de capacitación cuando nacieron nuestros niños que dijera, “Ah, así es como se cría un niño con X, Y o Z”, ¿verdad? Todos vamos aprendiendo en el acto y nos evolucionamos. Entonces, es que no tenga miedo, no tenga miedo de hacer errores. Todo el mundo hace errores, se trata de cómo, es, aprender de ellos y adelantar, eso es lo más importante. Pero no le tenga miedo al niño. Y no tenga miedo de hacer preguntas.

Encuentre a las familias en donde están. En el preescolar, bueno, yo creo que la bendición del síndrome Down es que recibimos un diagnóstico al nacimiento. Muchos niños que tienen discapacidades de aprendizaje o niños con autismo, no necesariamente tienen un diagnóstico en el nacimiento, ¿verdad? En el preescolar y los primeros años de la escuela primaria es cuando esas cosas empiezan a ser visibles. Entonces trabajas con familias que tal vez acaban de aprender que algo que le pasa a su niño. Algunas podrían tomar la información a pecho y hacer sus propias investigaciones y todo lo que puedan y otras, tal vez no estén listos para aceptarlo todavía.

Entonces te encontrarás con familias que se hallan en todas las etapas del viaje y no más prepárate para encontrarlos, ir a encontrarlos en donde estén. Y cuando conoces a las familias por primera vez, no los juzgue ni piense, bueno, su hijo tiene X, Y o Z. ¿Por qué no obtener la terapia X, Y o Z? Tal vez no hayan recibido todavía un diagnóstico para escuchar eso. No sabes, el cuadro es mucho más grande que lo que le han dicho. Bueno, y algunos padres tienen que tomar decisiones, aun con el mejor seguro del mundo. Y aun con un seguro médico excelente, te podrían limitar a 60 visitas al año. Y eso puede parecer mucho, pero si tienes un hijo que necesita la terapia del habla y terapia física y terapia ocupacional, 60 visitas a año es aproximadamente una sesión a la semana.

Y si tienes un hijo que requiere de las tres cosas, los padres tienen que tomar decisiones. No siempre pueden, no siempre pueden hacerlo todo y quieren y necesitan ese tiempo para ser una familia también y no más disfrutar de quién es su hijo, y no siempre llevar una vida que gire en torno a una terapia. Entonces no, no seas presto para juzgar por qué hicieron esto y no aquello porque estoy segura que tenían sus razones. Y creo que por lo general, el enfoque más amplio que cada vez que hablo a una clase, trata a los niños y a las familias como te gustaría que tu hijo y tú mismo fueran tratados por los maestros de tu hijo.

Sé que los maestros se sienten muy frustrados cuando los padres, sabes, están hablando de una dificultad que está ocurriendo en la escuela y los padres dicen, bueno, no lo vemos en casa. Y los maestros se frustran porque piensan, cielos, estos padres me dicen que no ven esto en casa. Eso es muy frustrante. Y así es para los padres también. Sabes, la escuela les dice a los padres, “Bueno esto va pasando”, y decimos, “Bueno, nosotros no, no vemos lo mismo que ustedes” porque la escuela y el hogar son diferentes.

Entonces tanto los padres como las escuelas tienen que poder ponerse de acuerdo en eso y reconocer que cosas que están pasando en casa, sean buenas o malas, ¿verdad? Podría ser un comportamiento bueno que ves en la escuela que ellos no ven en casa o podría ser una dificultad, sabes que podría ser de un modo o de otro. Pero las familias no dicen eso para frustrarte. Lo dicen porque es la realidad. Sabes, las cosas en casa son muy diferentes de cómo son en la escuela. No más la logística de que por lo general hay menos niños en casa que hay en un ambiente escolar. Así que tanto, tanto los padres como los maestros deben de ser más flexibles y comprensivos sobre esa dinámica.

Natalie Danner: Gracias por esos consejos. Yo creo que son muy útiles y me alegra que usted haya expresado su perspectiva sobre eso, especialmente la importancia de la comunicación entre los padres y los maestros. Creo que eso es muy importante y es algo que no recibe mucha atención a veces mientras haces tus cursos preparatorios como maestro. Pero cuando entras en el salón de clases, te das cuenta de lo esencial que es eso, colaborar con la familia y realmente formar ese vínculo con la familia y comprender que las familias son los primeros maestros de los niños.

Christy Lee: Cierto, es esencial formar esa relación porque si tienes, aun si no más son muy breves, tienes muchas de las, les digo conversaciones casuales, cuando traen a los niños y se los llevan, si has entablado esa relación, eso es mucho más fácil si hay algo preocupante, ya conoces al padre o a la madre, le hablas todos los días, es mucho más fácil decirle, “Oye, hay algo que, algo que me preocupa, quiero hablar sobre esto”, en lugar de decirle eso a un padre o madre con quien realmente no has conversado antes. Entonces es importante formar esa relación y la comunicación abierta antes de que haya un problema.

Natalie Danner: Definitivamente, es importante. Entonces cuando hablamos de su segunda hija, ¿cómo eran sus años preescolares un poco diferentes que los de su primera?

Christy Lee: Sus años preescolares eran, asistía al mismo distrito escolar, así que lo de la escuela todavía le fue muy bien. Bueno, no digo que no hubiera ninguna dificultad, ¿verdad? Van a haber dificultades con cualquier niño, pero la escuela le fue muy bien. Pero su experiencia de la primera infancia fue muy diferente. Cuando Allison tenía 3 y 4 años, solo había ella y un hermano y él solo tenía 19 meses más que ella. Entonces nuestro mundo giraba en torno a los preescolares. Así era el mundo de nuestra familia.

Cuando Josie iba al preescolar, su hermano iba a la preparatoria e integraba el equipo de atletismo. Su hermana y su otro hermano practicaban el baile. Esto es un cuento chistoso. Íbamos, ella era la hermanita que seguía a sus hermanos mayores a todas partes, ¿verdad? Iba a partidas de fútbol (soccer) y competencias de natación y realizaciones del baile y campeonatos de atletismo. Y estábamos sentados al extremo contrario de la cancha que todos los demás porque las gradas descubiertas estaban vacías porque a la niña le gustaba treparlas. Y su hermano decía, “Cielos, qué latoso, ¿lo hice yo cuando era tan pequeño?”

Le decíamos, bueno, no, cuando tenias 4, íbamos al patio de recreo y al zoológico interactivo. No estamos en el patio de recreo porque estamos en tu competencia de atletismo. Entonces para ella esto es el patio de recreo. Por eso, bueno, sus años de la primera infancia eran diferentes. Pero creo que esto no más ha sido, es la jerarquía de los hermanos en cualquier familia. Sabes, ella era, su hermano mayor al que sigue tiene seis años más que ella. Entonces, y el mayor tiene 12 años más que la menor. Entonces eso era la mayor diferencia para ella, creo, no más dónde se hallaba en la secuencia de los hermanos que cuando iba al preescolar y era pequeña, el mundo no giraba en torno a ella. Pero ahora que ella tiene 11, sabes, los mayores han empezado a mudarse de la casa y valer por sí mismos que ella lo es, bueno.

Esto debía de ser el año de Josie, verdad, en que ella podría hacer todas las cosas que quería hacer. Yo no iba a llevar a sus hermanos a otros lugares y COVID decidió que tendríamos que esperar un año más. Entonces, sabes, ella más o menos, de algunas maneras se portaba como hija única. Pero el precio que había pagado por esto era el de ser la hermanita menor que seguía a los mayores durante los primeros años de su vida.

Natalie Danner: Sí. El orden de nacimiento definitivamente cambia la perspectiva de los niños y la familia, verdad. Y yo pensaba en su primer, su primer hijo y su hija menor, y qué tan diferente es la dinámica de la familia entre todos sus hijos. Entonces ahora cuando hablamos de la pandemia, usted ya mencionó eso un poco. Pero ¿cómo es la vida ahora para su familia durante la pandemia y cómo ha cambiado su manera de cuidar de sus hijos, especialmente a la menor?

Christy Lee: Bueno, es muy diferente ya que los dos hombres ya se han mudado de la casa. ¿Verdad? Pero queremos verlos. No queremos viajar a menos que sea necesario, pero el que me digan que no debo ver a mi hijo, sabes, no los vemos tan a menudo que nos gustaría, pero sí los vemos y todos actuamos de la manera más segura posible. Entonces esto es bastante difícil. Todos íbamos a poder, todos, me refiero solamente a mi familia nuclear, íbamos a ir a visitar a Isaac para el Día de Acción de Gracias. Su hermano no, pero mi esposo, yo y nuestras hijas.

Pero tomamos la decisión, que, sabes qué, no es necesario que todos viajemos. Entonces yo fui sola para verlo, me hice la prueba antes, sabes, lo hice todo, actuamos de la manera más segura posible. Pero mi sentimiento era que no quería que mi hijo estuviera solo el Día de Acción de Gracias, y él no podía volver a casa. Entonces, esto ha sido difícil. Y con Josie, lo más difícil es, me encanta ser su mamá. Me encanta ser su maestra, ¿verdad? Y también me encanta jugar con ella. Pero es difícil tener que ser su madre, su compañera de juego y su maestra todos los días de la semana.

Es agotador. Necesito un descanso. Mi hija necesita un descanso. No quiere tener nada que ver conmigo. Para cuando mi esposo termina su trabajo, ella no quiere nada. Ya no quiere volver a verme, aun si hemos pasado un día maravilloso. Pero yo soy su maestra, como estoy con ella durante el Zoom. Soy la persona con quien tiene que jugar porque no vamos a ver a sus amigas, sabes. Y luego también soy, tengo que ser Mamá. Entonces tener que hacer los tres papeles todo el tiempo es, es agotador y gratificante a la vez. Pero creo que esto es el mayor cambio, que yo tenga que ser de todo, todo el tiempo. Y tratar de recordarme que ella no tiene a nadie más que a mí. Como, ella no tiene, no va a ver a sus amigas. Las amigas no vienen aquí. Ahora tengo que más o menos recordarme de lo que ella probablemente siente.

Natalie Danner: Sí, es un mundo tan diferente en que vivimos y especialmente para los niños que han tenido una experiencia de qué es la escuela típica. Y este año sencillamente es muy, muy diferente para ellos.

Christy Lee: No creo que ella entienda plenamente lo que está pasando. Bueno, le decimos que hay un virus, hay gérmenes y la gente se está enfermando. Pero no sé siquiera si mi hija de 21 años con una discapacidad comprende la seriedad de qué es una pandemia. Ella sabe que hay un virus. Sabes, las dos hacen muy bien con las máscaras y todo eso, pero es muy difícil. El verano nos fue difícil, cuando los parques de recreo estaban cerrados. Ella decía, “Vamos al parque de recreo, Mami”. “No podemos, cariño, están cerradas”. “¿Qué quieres decir? ¿Cómo es que el parque está cerrado?”. Sabes, ella quería ir a la piscina. “No podemos, amor, la piscina está cerrada”. Era, sabes, muy difícil para ella, pero sabes, hacemos lo que tenemos que hacer.

Natalie Danner: Sí, espero que progresemos hacia un cambio en cómo va todo en cuanto a la vacuna y adelantar hacia un modo muy diferente de hacer la escuela y todo eso. Pero ahora que hablamos un poco más sobre la escuela, sabemos que al menos en nuestra área local y en muchas áreas del estado, las familias participan en la instrucción remota, y el aprendizaje remoto o virtual puede servir muy bien a muchas familias y muchos niños y para otros puede ser dificultoso. Cuéntenos un poco sobre un día escolar en la vida de su hija menor.

Christy Lee: Oh, bueno, es muy interesante. Es muy diferente. Yo trato de darle la independencia para hacer cosas, pero ella no puede, no es muy espabilada con la tecnología para poder, digamos, sabes que la maestra pone un enlace en el cuadro de chateo, bueno, abre el enlace y luego en esa pestaña y entonces vuelve a esta. Y entonces con lo de alternar entre pestañas, ella puede aprender a hacerlo, pero no con la rapidez que necesita para participar significativamente en la asignatura. Entonces cuando se conecta con Zoom para la escuela, estoy en el cuarto con ella casi todo el tiempo. Yo, sabes, me salgo para calentar una taza de té o algo así, pero estoy allí todo el tiempo, le doy cada vez menos apoyo, pero siempre estoy allí porque no sé cuánto este apoyo será necesario.

Entonces sí, ella tiene dos horas y media cada día de lo que llamo escuela por Zoom. Y luego dos veces a la semana por las tardes, tiene reuniones con su patóloga del habla. Dos veces a la semana por la tarde, tiene reuniones en Zoom con su maestra de educación especial y estas son individuales. Bueno estas, ella puede entrar en ellas sin ayuda. Entonces yo no más me quedo allí, no más para ver que se mantenga enfocada o si necesita algún material, necesita algo. O si, sabes, si hay alguna peculiaridad con Zoom. Sabes, pasa algo con la tecnología, para ayudarla con eso. Y también dos veces a la semana tenemos una instructora particular que trabaja con ella. Y también cada día ella tiene sus asignaturas asíncronas que tenemos que acabar.

Mi objetivo es uno de acabarlo todo antes de la hora de cenar. Algunos días soy más exitosa en esto que otros porque yo, bueno, ella necesita descansos entre sesiones. No puede enfocarse mucho. Entonces algunos días el horario es muy fracturado. Soy muy afortunada porque era, soy ama de casa, entonces el horario es muy fracturado porque me aseguro que ella tenga un descanso entre las reuniones en Zoom, que es bueno. Ella necesita el descanso. Pero entonces también, sabes, darle un descanso de media hora, 20 minutos, media hora, tratar de hacer que se enfoque de nuevo puede ser más difícil algunos días y otros no, pero el día es muy fragmentado porque es como, bueno, pasé 20 minutos entre actividades y luego 15 minutos después de otra y no quiero tratar de hacer su trabajo asíncrono mientras está tomando su descanso de 20 minutos.

Entonces, sabes, lo completamos todo y las maestras han sido muy flexibles cuando he dicho, oiga, sabes qué, ella tuvo muchas actividades adicionales esa tarde. No llegamos a hacer la tarea de escritura o, sabes, yo sé que había 11 palabras que debía usar en una oración; completamos cuatro. Y ellas son muy flexibles con eso. Hasta en, sabes, ella tiene las acomodaciones en su IEP, pero es difícil y estoy muy agradecida de tener una sola hija en la escuela ahora. No puedo imaginarme cuando mis primeros tres hijos, en un tiempo tenía un niño en el kindergarten, otra en el preescolar y un recién nacido. Si yo tratara de ayudar a un niño de kínder y una de preescolar a mantenerse al día con el aprendizaje remoto a la vez que cuidaba un bebé. Sería muy diferente de lo que es ahora. Yo tendría que fijar prioridades.

Entonces creo que para los maestros, sean comprensivos con los padres y madres porque podrían tener, podrían estar ayudando a múltiples hijos mientras tratan de hacer su propio trabajo desde el hogar, ¿verdad? Y en realidad el preescolar es crucial, el preescolar es importante. Pero si tengo un hijo del tercer, cuarto o quinto grado o en la escuela intermedia que ocupa mi ayuda con las matemáticas y un niño de 4 años que no pone atención durante el tiempo de círculo, mi prioridad sería ayudar al hijo mayor y dejar, darle al otro niño un libro para colorear. Entonces estoy muy agradecida que no tengo que arreglármelas entre varios hijos que lo hacen porque, porque puedo imaginarme las dificultades. Pero me alegra que no lo esté viviendo, como muchos padres y madres.

Natalie Danner: Es un consejo excelente para los maestros, también, que piensen bien en eso. No es necesariamente ese niño individual con el que trabajan, en que su familia no más se está concentrando en un cien por ciento, sobre todo si hay, si tienen hermanos también, y si tienen su propio trabajo y todas estas cosas… puntos muy importantes. Entonces cuando hablamos de la vida durante la pandemia, realmente puede cobrar un precio a las familias, y usted ha descrito muy exactamente algunos de esos precios. Pero hay algún lado positivo también, ¿verdad? ¿Qué son algunos de los puntos positivos de la pandemia que usted espera podrían continuar en el futuro?

Christy Lee: No me gusta el aprendizaje remoto, pero me alegro que lo hagamos así. Y no me interesa enviar a mi hija nuevamente a la escuela por ahora. Y me alegra ver que mucha gente lo está aprovechando en lugar de que no más sea, escuché que alguien lo describió como un modo de pasar el rato. “Esto no más es un modo de pasar el rato hasta que volvamos a la normalidad”. Me alegra ver que muchos maestros lo acogen y tratan de pensar en “qué podemos hacer con esto” en vez de “esto es lo que tenemos que hacer hasta que no”.

Pero aparte de la escuela, bueno, cosas como el servicio de recoger las compras por la acera. Sé que Wal-Mart lo hacía desde antes, pero ahora que puedes recoger la comida por la acera en los restaurantes y en casi cualquier tienda a una familia, la familia de un niño con una discapacidad, ¿verdad? Tienes un niño que tiene berrinches. Tienes un hijo con dificultades de movilidad, o no más tienes tres hijos pequeños, ¿verdad? Poder no más manejar a la tienda y recoger y llevarse lo que necesitas. Como, espero mucho que las tiendas lo sigan haciendo, porque eso es una barrera para muchas personas para obtener, obtener las cosas que necesitan para su hogar.

Algo excelente para mí es que puedo ver lo que mi hija hace en la escuela. Tenía que luchar siempre con mi hija mayor, y he tenido que luchar para ver el trabajo de mi hija menor. Ninguna de las dos tenía las habilidades de comunicación para contarme cómo le fue el día, y yo quería conversar con ellas. “¿Qué hiciste hoy? ¿Leíste un libro? ¿Sobre qué?”. Entonces mi vista sobre su día constaba de lo que los adultos me enviaban en la carpeta de su archivador lo que llevaran a casa en la mochila.

Ya no tengo esa lucha porque estoy allí, y todo el trabajo se hace en casa. Ahora los maestros tienen la misma lucha, ¿verdad? Porque el trabajo está en casa, y necesitan ver las tareas que los estudiantes hacen. Entonces esto ha sido un tesoro para mí, personalmente, que vea el trabajo de mi hija en casa. Y mi esperanza es que, ya que esta situación ha cambiado, en el futuro no tendré que luchar tanto. Y creo que una cosa que a mi parecer sería chévere. No sé cómo arreglarían la logística de esto, pero creo que sería muy chido tener una semana acortada de clases cuando volvamos a la normalidad. Sabes, los niños van a la escuela cuatro días y el quinto día seria uno de contactarse con el maestro por Zoom, algún tipo de contacto. Y luego los maestros tienen el día entero, tienen un rato largo para hacer sus planes, su colaboración, en lugar de tener que hacerlo en plazos de 15 minutos acá por allá. Yo creo que eso sería excelente.

Natalie Danner: Quería agradecerle muchísimo por ser nuestra invitada en el Podcast de Illinois Early Learning. Muchas gracias.

Christy Lee: De nada. Gracias por invitarme.

Natalie Danner: Y hasta la próxima, mantengan el aprendizaje infantil en el centro de su visión.

Ustedes han escuchado un podcast del Proyecto Illinois Early Learning. Para obtener más información, visítenos por favor en illinoisearlylearning.org, donde usted puede encontrar información confiable y basada en evidencia sobre el cuidado y educación infantil para padres, cuidadores y maestros de niños pequeños. Gracias por escuchar y por ayudar a los niños en su hogar, su aula y en su comunidad a tener un comienzo fuerte en su aprendizaje infantil.

  • Las opiniones, recursos y referencias ofrecidas en el sitio Web de IEL se ofrecen con la intención única de proveer información y no con ninguna intención de sustituir los consejos médicos o legales, u otros servicios apropiados. Lo animamos a buscar ayuda directa local de un profesional capacitado, si es necesario, antes de tomar acción.

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Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Hogar

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares

Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
  • Kindergarten
  • Preescolares (de 3 a 5 años de edad)

Revisado: 2021