Cómo ayudar a los niños a aprender a llevarse bien

Sobre este recurso
English title: Helping Children Learn to Get Along
“¡Yo tenía eso primero!” “¡Antonio me pegó!” ¿Las riñas de los niños lo dejan sintiéndose hecho un trapo? Muchos maestros, padres y madres creen que tienen que intervenir para impedir que los niños se lastimen o que se porten de una manera injusta. El llevarse bien con otros es una habilidad que se puede aprender. Tenga paciencia al enseñar las habilidades para resolver conflictos, ya que esas habilidades les enseñan a los niños a formar amistades y a colaborar exitosamente con otros. Sirva de modelo de la conducta bondadosa y la empatía que usted quiere que los niños practiquen.

Discierna por qué los niños están peleando.

Muchas de las peleas entre los niños sirven algún propósito. Puede que un niño quiera llamar la atención de un adulto. Otro tal vez quiera lograr que un compañero o hermano se relacione con él. Un niño puede estar exteriorizando sentimientos que no sabe expresar con palabras.

Identifique el problema.

Pregunte a cada niño cuál piensa que es el problema. Recuérdeles reglas como: “No pegamos a las personas. No se permite que pegues a nadie, ni se permite que nadie te pegue a ti”. No pierda tiempo echando la culpa. Ayude a los niños involucrados a expresar su conflicto con palabras: “Parece que Sara quiere el camión ahora, y también lo quiere Josué. ¿Es así de verdad?”

Ayude a los niños a tranquilizarse.

Sin ponerse del lado ni de un niño ni del otro, espere hasta que todos los niños involucrados estén lo suficientemente tranquilos como para hablar. Usted puede decirles: “Cuando se sientan más tranquilos, será el momento de resolver el problema”. Ayúdelos a encontrar maneras de tranquilizarse para que estén listos para resolver cosas.

Ideen soluciones alternativas.

Pregunte a los niños: “¿Qué pueden hacer ustedes para que ambos estén contentos?” Usted podría apuntar sus ideas, pero permita que ellos piensen. Usualmente, por lo menos un niño hará una sugerencia. Si los niños no pueden pensar en nada, considere mencionar una idea muy rara para estimularlos.

Evalúen las alternativas y escojan un plan.

Enfatice la empatía y la justicia. Pida a los niños que evalúen varias estrategias. Por ejemplo: “Josué, ¿podría Sara jugar con el camión primero, mientras tú juegas con la hormigonera? Podemos poner el reloj de la cocina por 5 minutos y luego los dos pueden cambiar los juguetes. ¿Esto les parece justo?” Los niños entonces pueden decidir qué van a hacer.

Haga seguimiento y refuerce la buena conducta.

Decida cuándo va a mirar para ver si el plan de los niños está surtiendo efecto. Reconozca los actos de bondad y respeto con una sonrisa o una palmada en las espaldas.
[nota] Lo animamos a buscar otras ideas relacionadas con las maneras de ayudar a niños a resolver conflictos en estos libros: Padres eficaces y técnicamente preparados de Thomas Gordon (México: Editorial Diana); Class Meetings: Young Children Solving Problems Together (Reuniones en el aula. Niños pequeños resuelven problemas juntos), la edición revisada de Emily Vance (Washington: Asociación Nacional para la Educación de Niños Pequeños).