Niños compasivos

Sobre este recurso
Revisado: 2013
English title: Kids Who Care

Los niños que pueden comprender y consolar a otros, suelen entablar amistad más fácilmente y tienen más habilidad para ser amigos. La empatía—la capacidad de sentir los sentimientos ajenos—forma una parte importante del desarrollo social y emocional de los niños. Para relacionarse bien con otros, es importante mostrar empatía al interesarse por los sentimientos ajenos. (Vea los Parámetros del aprendizaje y desarrollo infantil de Illinois 31.A.ECa y 31.A.ECb).

¿Cómo podrían los padres y maestros alentar el comportamiento compasivo de los niños?

  • Comunique a los niños que las palabras o acciones dañinas afectan a otros.
    “Mira cómo se sentía Jessica cuando la empujaste y la hiciste caer. Ayúdale a levantarse, por favor y hablemos de cómo resolver este problema”.
  • Diga a los niños cuáles comportamientos son apreciados y por qué.
    “Me alegra que ayudaste a Martín a recoger sus juguetes. Sé que él se alegró de que lo ayudaras. Esa es la manera de ser buen amigo”.
  • Sirva de modelo de la empatía.
    Los niños aprenden la compasión observando la bondad de usted para con otras personas, escuchando lo que dice sobre los problemas de otros y cómo habla sobre los sentimientos ajenos. “Será que la Sra. Ortega se siente muy apenada porque tiene que perder su mascota. Vamos a visitarla para ver si podemos consolarla”.
  • Ofrezca a los niños oportunidades de trabajar y jugar juntos.
    Los juegos o actividades que enfatizan la cooperación ayudan a los niños a pensar en las necesidades y sentimientos de otras personas mientras se esfuerzan por alcanzar una meta común. Por ejemplo, podría enseñarles juegos como ‘sillas musicales cooperativas’ y el juego de las estatuas, o actividades como hacer pinturas murales y construir ciudades de bloques.

¿Qué impide que los niños muestren compasión?

  • Algunas experiencias de la más tierna infancia
    Por ejemplo, los bebés que no han formado relaciones de apego muy fuertes con sus padres o que han experimentado el abuso físico o la disciplina severa, tal vez tengan problemas más tarde en la vida para responder a los sentimientos de otros.
  • La violencia en la televisión, las películas o los videojuegos
    Los niños que contemplan muchos actos violentos en la pantalla podrían perder su sensibilidad hacia el dolor ajeno.
  • Las recompensas por el comportamiento compasivo
    Cierta evidencia sugiere que cuando los niños reciben recompensas materiales por el buen comportamiento, puede ser menos probable que se porten así cuando ya no reciben las recompensas.