Los buenos modales y los niños preescolares

Sobre este recurso
Revisado: 2003
English title: Manners and Preschoolers

¿Le gustaría darle a su hijo una herramienta que lo ayude a encontrar al mundo como un lugar más agradable? ¡Intente animar los buenos modales! Su uso representa una manera de mostrar respeto por los sentimientos ajenos y de hacer las interacciones personales agradables.

¿Cómo puedo educar a mi hijo para que tenga buenos modales?

  • Dé un buen ejemplo. Si su hijo le escucha decir “por favor”, “gracias” y “con su permiso”, aprenderá el uso de estas frases. Sea constante en el uso de ellas. Los modales, como la hora de acostarse y el hábito de lavarse los dientes, deben ser rutinarios.
  • Enséñele maneras específicas y positivas. Recuerde a su hija usar su “voz de adentro” en vez de decirle que deje de gritar. Muestre a su hijo cómo contestar el teléfono educadamente.
  • Provea recordatorios suaves o practique en casa. Se puede inventar un juego de saludarse uno al otro o decirse “con permiso”. Un niño podría encontrar muy raro que su papi lo salude con un aprieto de manos y le diga “Buenos días, Josué,” pero esta práctica puede dar una buena impresión al niño. Al practicar modales durante la cena con su familia, usted puede ayudar a preparar a su hijo para comer meriendas o comidas fuera de casa.
  • Ayude a su hijo a comprender lo que se espera en situaciones sociales. A veces los niños hablan con honestidad pero sin tacto. Lleva tiempo para que un niño aprenda cuáles palabras y acciones están bien y cuáles podrían insultar o lastimar los sentimientos ajenos. Las explicaciones firmes pero amistosas que usted le dé podrán ayudar.
  • Sea tolerante cuando el niño se equivoca. Los niños a veces se excitan e interrumpen o a veces se sienten tímidos y evitan hablar a un desconocido. Si se necesita corregir a una niña, hágalo en privado para impedir que ella u otra gente se sienta incómoda.

¿Cómo puedo desanimar el comportamiento intencionalmente descortés?

  • Evite presionar a su hijo, particularmente si se siente trastornado. El obligarle a pedir disculpas puede ocasionar resentimiento sin hacer que la persona ofendida se sienta mejor. Normalmente es mejor discutir el problema con el niño más tarde.
  • Esté consciente de lo que su hija observa y escucha. Muchos programas televisivos y películas parecen tratar las groserías como si fueran divertidas o “graciosas”. La televisión puede influir en los niños aun cuando no parecen estar prestando atención a la pantalla.
  • Busque ayuda cuando la necesite. Un niño que constantemente trata mal a los demás podría estar dando señales de necesitar ayuda. La falta de aceptación social puede perjudicar la capacidad de un niño de tener éxito escolar y de encontrar felicidad en la vida. Usted podría discutir una insensibilidad persistente a los sentimientos ajenos con un consejero o psicólogo infantil.