
Muchas veces es difícil para los padres u otros seres queridos despedirse de un niño pequeño que llora y se pega a ellos. El niño puede estar experimentando la ansiedad de separación. Los niños tal vez no entienden cuándo los seres queridos volverán. Estas situaciones pueden ser preocupantes para los seres queridos que tienen que irse—y para el niño además. He aquí unas cosas para tener en cuenta tocante a la ansiedad de separación.
Un poco de ansiedad de separación es de esperar.
Tal comportamiento del niño puede ser un indicio positivo. Demuestra que él reconoce a los seres queridos y ha formado importantes lazos emocionales con ellos. Es normal que un niño expresa angustia a la partida de su padre o madre o que muestra una preferencia por un cuidador más que otro.
La ansiedad suele seguir un patrón predecible.
El temor a lugares y personas menos conocidos frecuentemente comienza cuando un niño tiene como 8 meses de edad, aunque puede empezar tan temprano como a los 5 meses de edad. La ansiedad de separación normalmente alcanza su auge entre los 10 y 18 meses de edad y mengua para los 2 años. Esta ansiedad puede intensificarse a cualquier edad o volver en un niño más grande cuando hay un cambio en el ambiente o cuando ocurren otros cambios, como el nacimiento de un bebé nuevo en la familia.
Usted puede ayudar a facilitarle las despedidas a su hijo.
- Léale un libro para niños en que los personajes se despiden, como cuando se lleva a un niño a la escuela.
- Quédese con su hijo hasta que llegue a conocer bien a una nueva persona o un nuevo lugar.
- Reconozca que su hijo no quiere que usted se vaya. Confórtela diciendo que volverá.
- Dígale a su hijo cuándo volverá, de una manera que él o ella puede entender, por ejemplo cuando se despierta de la siesta y está merendando. Asegúrese de cumplir su promesa.
- Deje que su hijo tenga su manta preferida u otro objeto de consuelo para mantener hasta que usted vuelva.
- Evite dejar a su hijo cuando está cansado o enfermo o tiene hambre.
- No se burle de su hijo ni le regañe por sus sentimientos de malestar.
- No se vaya nunca a hurtadillas sin decirle nada. El niño puede estar alterado o llorar, pero eso está bien.
El estrés que usted siente puede contribuir a la ansiedad de separación.
La ansiedad de usted sobre los arreglos de cuidado infantil o sus sentimientos de culpa por irse podrían aumentar la aflicción que su hijo siente. Tenga confianza en los arreglos de cuidado infantil que ha hecho. Un rato de separación puede ser provechoso tanto para los padres como los niños.
A veces, puede tratarse de más que la ansiedad de separación.
Considere otras posibles fuentes de estrés en la vida de su hijo, o considere un arreglo alternativo de cuidado infantil para
- un niño que sigue sintiéndose inconsolable en un nuevo ambiente de cuidado infantil u otra situación por más de dos semanas
- un niño que deja de comer o dormir bien, niega interactuarse con otras personas, y tiene un cambio continuo de comportamiento
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