Las cosas van cambiando

Sobre este recurso
Revisado: 2013
English title: Things Change

A un niño de 3 ó 4 años puede parecerle que cada día es muy similar a los demás y que la vida nunca cambia. Los años preescolares pueden ser un buen momento para presentar la idea de que todas las cosas van cambiando, tanto las que están vivas como las que no lo están (Parámetro 12.A.ECb de las Pautas del aprendizaje y desarrollo infantil de Illinois). Señale que algunas cosas cambian muy lentamente y otras, muy rápidamente; y que algunos cambios nos alegran y otros simplemente los aceptamos. Se puede empezar con los cambios fáciles de observar, y luego presentar el concepto de los ciclos de vida.

Las cosas que no están vivas pueden cambiar.

  • Haga experimentos con el agua. Deje que los niños pinten con agua al aire libre en un día con viento o con sol. ¿Cómo cambia la pintura con agua? Vierta agua a vasos y colóquelos en el congelador. ¿Cómo cambia el agua? Ponga cubitos de hielo en vasos y colóquelos en varios lugares, como por ejemplo, cerca o lejos de una ventana, o tal vez en lugares diferentes de un cuarto, y haga predicciones sobre cuál cubito de hielo se descongelará primero.
  • Converse sobre los cambios en los alimentos cuando se calientan o se cocinan. ¿Qué cosas se hacen sólidas cuando se cocinan? (por ej., los huevos). ¿Qué cosas se ablandan? (por ej., la mantequilla).
  • Hable de el clima y haga una tabla del tiempo durante varios días. ¿Cómo han cambiado las condiciones durante este tiempo?

Las cosas vivas pueden cambiar, entre ellas las plantas, los animales y la gente.

  • Ayude a cada niño a llenar un vaso de plástico transparente con dos terceras partes de tierra para macetas. Demuestre la manera de plantar semillas, como por ejemplo frijoles de lima, en la tierra en un lado del vaso donde puedan verse. Etiquete cada vaso con el nombre del niño, coloque los vasos en una bandeja y riegue las semillas. Guarde los vasos en un lugar caliente y soleado y manténgalos húmedos. Pida a los niños que hagan predicciones sobre lo que pasará luego. Cuando hagan sus predicciones, pregúnteles: “¿Qué te hace pensar así?” Converse sobre las plantas cuando empiezan a brotar.
  • Disponga un jarrón de flores para que los niños las pinten. Unos días después, pida a los niños que comparen sus dibujos o pinturas de las flores con el objeto real. Pregunte a los niños: “¿Qué cambios pueden ver?”
  • Corte una manzana y examine las semillas con los niños. Déjelos acurrucarse como semillas y luego aparentar crecer tan altos como un árbol. Hable sobre las semillas que crecen hasta formar un manzano. Muestre a los niños la foto de un manzano con manzanas y explíqueles que cuando el árbol ha crecido, las manzanas maduran. Cuando se plantan las semillas de estas manzanas, pueden crecer hasta formar árboles nuevos.
  • Lea libros sobre huevos y pollos, renacuajos y ranas, y orugas, capullos y mariposas. Pregunte a los niños si han tenido un perrito o gatito que ya haya crecido. Léales un libro sobre un animalito que crece y madura. ¿De qué maneras cambia un animal mientras va creciendo? ¿En qué se parece un animalito a su madre? ¿De qué maneras son diferentes?
  • Deje que los niños traigan a la clase fotos de sí mismos cuando eran bebés. Los niños que tal vez no tengan acceso a tales fotos, pueden hacer dibujos de cómo podrían haberse visto de bebés. Hable sobre lo que ahora pueden hacer que no podían cuando eran bebés.