Compañeros de lectura se turnan para leer un libro de cuentos

Duración del vídeo: 4:56

Sobre este recurso
English title: Reading Partners: Sharing the Lead in Storybook Reading

Transcripción

Padre: De Margaret…

Miguel: …Wise Brown.

Padre: Muy—

Miguel: Está mal.

Padre: Va a estar bien. “Junto al gran granero rojo en el vasto y verde prado…”

Sigue leyendo en español. De vez en cuando Miguel señala las páginas mientras su padre lee. Miguel toma el libro y su padre sigue leyendo hasta ue el niño pregunta en inglés si puede leerlo. Mientras Miguel aparenta leer el resto del libro, su padre le hace preguntas y comentarios animadores.

Muchas parejas bilingües esperan que sus hijos hablen con fluidez las dos lenguas maternas de sus padres. La lectura de libros de cuentos en ambos idiomas puede apoyar esta capacidad. En este vídeo se demuestran los provechos de leer repetidas veces un libro conocido, tanto en inglés como en español. Miguel tiene 4 años; su madre habla inglés y su padre habla español. Mientras el padre y su hijo leen juntos, Alejandro, el padre de Miguel, se vale de varias estrategias útiles para mantener el interés del niño en el libro y fortalecer su conocimiento del español.

Estas estrategias de lectura revisten especial importancia en este caso porque el niño nació con el Síndrome DeGeorge, condición poco frecuente ocasionada por una mutación genética. Este síndrome está asociado a retrasos del lenguaje y del desarrollo, así como a problemas del aprendizaje y del comportamiento que por lo general acompañan a trastornos del déficit de atención. Miguel tiene un Plan Educativo Individualizado (IEP por sus siglas en inglés) porque tiene un retraso de un año en su desarrollo, y recibe regularmente terapia del habla y terapia ocupacional.

En este vídeo se pueden ver diversas maneras de ayudar a un niño a usar libros.

  • Escoja un ambiente cómodo.
    Alejandro ha escogido un ambiente placentero y un sillón cómodo (ubicado en un lugar que ofrece pocas distracciones) para contribuir a que la experiencia de la lectura sea agradable. Hay mucho espacio para que Miguel se siente cerca de su padre mientras este lee. El sillón se halla en un área tranquila donde las distracciones están limitadas. Se puede apreciar que Alejandro valora la tranquilidad del ambiente ya que pide a otra persona que esté quieta.
  • Presente el libro mencionando el título y el autor.
    Sin importar si un libro bilingüe se lee en inglés o en español, el autor será el mismo. Vemos que el niño conoce muy bien este libro porque al empezar a leerlo, Alejandro menciona el nombre de la autora (Margaret) y Miguel señala su apellido (Wise Brown).
  • Haga que la lectura del cuento sea una experiencia interactiva.
    Alejandro comienza a leer el libro y pide que Miguel indique con el dedo los personajes y objetos en las láminas. Este proceso permite que Miguel participe en la lectura del libro de forma cómoda. Miguel pide leer el libro, lo que hace la interacción más intensa; cuando empieza a ‘leer’ el libro, hace muchos sonidos que suenan como el español pero que no son palabras completas. En vez de corregir a Miguel, su papá sigue los indicios del niño. Al animarlo a tomar un papel de ‘lector’, se lo ayuda a familiarizarse con las habilidades de leer libros y el proceso lector. Mientras ‘lee’, Miguel a veces hace pausas para que su padre pueda completar la frase. Por ejemplo, Miguel dice: “Mamá, Mamá, yo soy el…” y Alejandro completa la frase diciendo: “bebé”. Nótese que, aunque Alejandro permite que Miguel lleve la delantera en la lectura, todavía puede hacerle preguntas sobre el cuento. Cuando Miguel empieza a cerrar el libro, Alejandro lo abre y una vez más toma el papel del lector principal, para que la lectura del cuento pueda continuar.
  • Lea con tonos expresivos de la voz.
    Alejandro varía tanto la fuerza como el tono de la voz mientras lee.
  • Sea juguetón al leer.
    Alejandro es un compañero juguetón en la lectura. Por ejemplo, hace sonidos de animales y alienta a Miguel a hacer lo mismo, y lanza pequeños gritos ahogados en los momentos sorprendentes del cuento.
  • Haga preguntas.
    Alejandro anima la participación de Miguel haciéndole preguntas. Por ejemplo: “¿Dónde está el sol?”
  • Encomie los intentos por contestar.
    Cuando Miguel identifica el sol, Alejandro lo encomia diciéndole: “Muy bien”.
  • Sea flexible y adáptese a los cambios.
    Se puede extender la experiencia de leer el cuento al adaptarse a los cambios de las circunstancias. Cuando Miguel pone el libro al revés, Alejandro no lo corrige, sino que orienta con paciencia a su hijo para volver el libro boca arriba.
  • Induzca al niño a participar.
    Alejandro a veces comienza a leer las frases u oraciones conocidas y luego anima a Miguel a completarlas, o pide que Miguel halle personajes u objetos del libro o diga sus nombres.
  • Ayude al niño a mejorar sus habilidades.
    Cuando un padre o madre está al tanto del nivel actual del desarrollo de su hijo, puede estimularlo a utilizar habilidades o conceptos que están un poco avanzados para éste. Por ejemplo, Alejandro conoce bien la comprensión de Miguel sobre los números, de modo que anima a su hijo a hallar y contar los huevos en cierta página. Cuando Miguel empieza a contar en inglés, su padre le dice: “No, no, en español”. Miguel pronto cambia al español y dice: “Uno, dos, tres, cuatro, cinco”.
  • Desarrolle ritos o rutinas compartidas para la lectura de cuentos.
    La lectura de cuentos puede ser una experiencia especial que comparten un padre o madre y su hijo. Las rutinas o los ritos pueden señalar el inicio o el fin de una sesión de lectura. Por ejemplo, después de terminar de leer el libro, el padre empieza un rito compartido de rimas que los dos utilizan para terminar sus sesiones de lectura. Al fin del rito el padre dice “muy” y el niño dice “bien”.