Arriba, arriba y lejos. El proyecto de aviones

Sobre este recurso
English title: Up Up and Away: The Airplane Project

Kimberly Curiale
Irving School
Maywood, Illinois


La Escuela Irving (Irving School) está ubicada a 13 millas al oeste de Chicago en Maywood (Illinois). Pertenece al Distrito Escolar 89, que incluye los pueblos de Maywood, Melrose Park y Broadview. A las clases de pre-kindergarten de la Escuela Irving asisten niños de 3, 4 y 5 años de edad que residen en todas partes del distrito. El distrito ofrece cuatro programas preescolares, ambos con una clase de mañana y otra de tarde, con un total de 160 niños. Entre los 40 niños que asisten a la Escuela Irving, 20 asisten por la mañana y otros 20 asisten por la tarde. En la clase de la mañana hay siete niñas y 13 niños varones. Cinco niñas y 15 niños varones asisten por la tarde.

La Sra. Kimberly Curiale es la coordinadora del programa Preschool for All (Preescolar para Todos) y la Sra. Lynn Morgan es la maestra de la tarde. Las dos maestras colaboran con la Sra. Trennace LeFlore, ayudante de instrucción, y con la Sra. Vivianna Barajas, maestra bilingüe que también trabaja con las demás clases preescolares.

Fase 1. El comienzo del proyecto

Más temprano en este año escolar, los trenes habían interesado mucho a los niños. Este interés continuó con un proyecto de aviones que denominamos Up Up and Away (Arriba, arriba y lejos). El proyecto comenzó a principios de febrero de 2010 con una conversación entre el personal sobre los varios temas de estudio que parecían interesar a los niños. Miramos una lista generada por los niños de temas posibles (Figura 1).

Figura 1. Esta lista de temas posibles de proyectos fue generada por los niños de la clase.

¿Sobre qué quieren aprender?

1. Tigres 2. Elefantes 3. Aviones 4. Dinosaurios 5. Dragones 6. Coches de policía 7. Leones 8. Jaguares 9. Jirafas 10. Guepardos 11. Canguros 12. Caballos

La ayudante instructiva de la clase escogió su tema favorito de la lista, los elefantes, y yo escogí el mío que eran los aviones. Así que los niños podrían escoger entre dos temas para estudiar. Votaron, y ¡comenzó nuestro estudio de 6 semanas sobre los aviones!

Cuando el proyecto estaba por comenzar, las maestras nos reunimos e hicimos una red preliminar de sub-temas posibles relacionados con los aviones (Figura 2).

Figura 2. Las maestras hicimos esta red preliminar al principio de la Fase 1.

Las maestras llevamos a grupos pequeños de niños al corredor para dibujar y conversar sobre los aviones. Documentamos muchas de las conversaciones y eventos que ocurrieron. Creamos una red con los niños y aprendimos que contaban con un mínimo de información fáctica sobre los aviones. Por ejemplo, pensaban que todos los aviones se estrellan contra la tierra y que había culebras que viajan en avión.

Para empezar a generar una lista de preguntas que reflejaban el interés de los niños, las maestras comenzamos una conversación con la clase sobre por qué no todos los aviones se estrellan contra la tierra. Las preguntas iniciales de los niños se centraban en ideas relacionadas al lanzarse en paracaídas, pero cambiaron cuando escucharon que algunos compañeros de clase habían estado en un avión. En este momento las preguntas empezaron a enfocarse en los tipos de comida que se puede comer en un avión, lo que pasa en un aeropuerto, quiénes viajan por avión y por qué los pasajeros viajan por avión. Las preguntas se apuntaron en una tabla de tres columnas con la pregunta, el pronóstico y finalmente la respuesta, la cual se apuntó después de la visita de nuestra perita invitada (Figura 3).

Figura 3. Creamos una tabla de preguntas que mostraba las preguntas y los pronósticos de los niños, y las respuestas proporcionadas por la perita invitada.
PreguntasPronósticosResultados
  1. ¿En cuántos aviones has viajado?
  2. ¿Por qué corren rápido los policías en el aeropuerto?
  3. ¿Por qué hay botones (en la cabina de mando y en el exterior del avión)?
  4. ¿Por qué tienen jugo en un avión?
  5. ¿Ha viajado Ud. en un helicóptero?
  6. ¿Se ha lanzado de un avión?
  7. ¿Ha comido pastel en un avión? Y ¿ha visto la cola desde su ventana?
  8. ¿Ha subido a un avión pequeño?
  9. ¿Qué es la seguridad en un aeropuerto?
  10. ¿Ha viajado en un avión grande?
  1. Cinco.
  2. Para que puedan correr súper rápido como Superman.
  3. Para que puedan presionarlas y despegar.
  4. Para que puedan ver a todos.
  5. Sí.
  6. Sí.
  7. Sí, No (el avión está demasiado alto en el cielo).
  8. No.
  9. No sé.
  10. Sí.
  1. 74 aviones
  2. Tienen que mantener segura a la gente.
  3. Los botones ayudan al piloto a pilotear el avión.
  4. Para que la gente pueda tomarlo mientras está en el avión.
  5. No.
  6. ¡Para nada!
  7. No, sólo puedes ver las alas desde tu asiento.
  8. Sí, cuando viajas por distancias cortas.
  9. La seguridad tiene rayos X para mantenernos seguros.
  10. ¡Sí!

Durante todas las fases iniciales de este proyecto, las maestras predecíamos que los niños aprenderían sobre las partes de un avión y que posiblemente conectarían este conocimiento a su estudio anterior de los trenes. Todas pensábamos que crearían dibujos de representación, tendrían algunas conversaciones sobre los aviones y mostrarían algún interés en el tema. No teníamos ninguna idea que esta información e interés preliminar se desarrollaría hasta alcanzar el caudal de información, ideas y actividades que definieron este proyecto.

Fase 2. El desarrollo del proyecto

A principios de la Fase 2, las maestras escuchamos las conversaciones de los niños mientras leíamos y mirábamos libros juntos, y mostrábamos libros sobre el tema con toda la clase. Empezamos a disponer objetos relacionados al tema en el centro de escritura, como etiquetas de maletas y billetes usados de aerolíneas. Trajimos al aula modelos de aviones con centenares de asientos además de otros con espacio para menos de 10 pasajeros. Usamos términos del vocabulario que eran nuevos para los niños, como alas, cola, cabina de mando, piloto, pasajeros y pista de aterrizaje.

Desafortunadamente, a causa de las medidas de seguridad en los aeropuertos, no pudimos visitar ningún sitio. Hablamos con todas las aerolíneas grandes, fabricantes de aviones y aeropuertos en la zona metropolitana de Chicago y de cada uno recibimos la misma respuesta: No. Reclutamos a nuestra coordinadora de padres de familia, la Sra. Tillmon, para servir como nuestra perita invitada al visitar la clase y ayudar a contestar preguntas sobre los aviones. La Sra. Tillmon había viajado por avión más de 70 veces y confiaba en que podía contestar las preguntas que nuestros niños harían (Figura 4).

Figura 4. La Sra. Tillmon, perita invitada, contó sus experiencias con aviones y aeropuertos.

Las preguntas de los niños siguieron desarrollándose durante el transcurso de este estudio. Al principio les interesaban mayormente los accidentes aéreos y las caídas de personas desde aviones, pero durante el transcurso de sus estudios, su interés fue cambiando a medida que empezaron a aprender más sobre los aviones. Al principio su conocimiento de fondo demostraba su fascinación con historias ficticias que habían visto en la televisión. Habían visto algunas películas que no representaban acertadamente la experiencia de viajar por avión ni lo que realmente ocurre a diario en aeropuertos y aviones. Una vez que los niños aprendieron que algunos de sus amigos habían viajado por avión, los compañeros de clase con experiencia se convirtieron en “maestros” y hablaron extensamente sobre lo ocurrido durante sus viajes, cómo eran los aeropuertos y lo que llevaron consigo en el avión. Por ejemplo, cierto niño había hecho un crucero en el Caribe el verano anterior. Cuando le pregunté si quería hablar de su viaje con sus amigos, su porte y conducta manifestaron el orgullo que sentía al hablar del tema. Se sentó muy erguido y contó a sus amigos que su tío los había llevado a él y a su mami al aeropuerto, y entonces tuvieron que subir al gran avión, y ¡podía dormir mientras viajaba! Entonces cuando bajaron del avión, tuvieron que subir a otro coche, y ese coche los llevó al crucero. Entonces descubrieron que ¡había un ascensor en el crucero!

Como facilitadora de la conversación, permanecí sentada escuchando a este niño contar su cuento, e hice pronósticos de las preguntas y situaciones que resultarían de lo que decía. Enseguida empecé a pensar en el interés que los niños probablemente desarrollarían en los buques, ascensores o coches, además de los aviones. Para mi sorpresa, cada pregunta que hicieron los niños tenía que ver con el viaje por avión de su compañero de clase. Le preguntaron si tenía comida en el avión. Ya que él había mencionado que había cobijas y almohadas en el avión, se preguntaban si había camas también. Sentían curiosidad sobre dónde estaba su mami mientras él estaba en el avión. Querían saber si realmente había piloteado el avión con los pilotos y se preguntaban si había podido tocar todos los botones.

A medida que el proyecto iba avanzando, los niños expresaron interés en cómo los pilotos pilotean aviones, por qué hay tipos diferentes de aviones, por qué los aviones militares se ven diferentes de los aviones para pasajeros y cómo se puede viajar en más de un avión, además de cuáles tipos de comida le ofrecen a uno mientras está a bordo, qué se hace mientras se está volando por el aire y por qué hay puestos de seguridad en los aeropuertos. Cuando llegó la Sra. Tillmon, contestó todas sus preguntas y hasta estimuló exploraciones nuevas (véanse las Figuras 3 y 4).

Algunos otros niños también habían viajado por avión antes de esta investigación. Cuando se les preguntó si querían relatar sus historias, cierta niña dijo que hacía poco había ido a México para visitar a su abuela y luego volvió a Chicago y Maywood, donde vivimos. Otro niño había vuelto hace poco de unas vacaciones en México, pero extrañaba a su abuela y no quería hablar de eso.

Un aspecto interesante acerca de esta conversación es que la niña que había ido a México es bilingüe pero solo me hablaba en inglés. Mientras yo reflejaba sobre la conversación documentada entre nosotras aquel día, noté que cada vez que ella se refería a México, hablaba español y que cada vez que se refería a Maywood, hablaba inglés. Era muy interesante notar la distinción y los “compartimentos” que creaba en la cabeza acerca de las diferencias entre el hogar y la escuela. Por consiguiente, después de eso, ella me ayudaba con la traducción si le decía que tenía dificultades para entender.

En la cuarta semana de nuestro proyecto, un niño entró al aula con una sonrisa que me daba a entender que sabía algo. Me dijo: “Sra. Curiale, no podrá nunca adivinar adónde me llevó mi papi este fin de semana”. Yo suponía que sería Chuck E. Cheese (restaurante de pizza y diversión para niños) o algo así, pero el niño estaba tan emocionado que no pudo contenerse y dijo precipitadamente: “Me llevó al aeropuerto, y vi muchos aviones, y eran muy grandes, y despegaban, va-rrun hacia el aire, y luego vimos algunos que estaban parados en la pista, y luego fuimos a la tienda de regalos, y ¡mira!” Entonces sacó de su mochila un avión modelo. Estaba tan emocionado por contar su aventura a sus amigos que sus ojos se iluminaron cuando le dije que me alegraría si él contara a la clase sus experiencias en el aeropuerto. Todos los niños estuvieron extremadamente quietos mientras él les contaba su visita al aeropuerto, y cada niño hizo una pregunta al final.

Vale notar que uno de los niños menores de la clase, aunque tendía a moverse inquietamente con frecuencia mientras los demás hablaban o escuchaban un cuento, tenía muchas preguntas que manifestaron todos sus vocablos recién adquiridos sobre los aviones. Preguntó: “¿Viste las alas? ¿La cola? ¿La cabina de mando? ¿Los pilotos? ¿Qué tal las ruedas para los aviones que estaban en la pista? ¿Qué ropa usaba la gente? ¿Tenían los pilotos los uniformes puestos?” Cuando todas sus preguntas se habían contestado, ¡pareció estar contento, se levantó y preguntó si podíamos ir a jugar en el gimnasio!

Junto con la clase, las maestras continuamos la Fase 2 empezando a hacer una red de lo que los niños sabían sobre los aviones (Figura 5). Fuimos agregándole información durante las semanas siguientes, a medida que el conocimiento de los niños aumentaba y cambiaban las ideas originales sobre el tema. Usamos tinta azul claro la primera vez que escribimos en la red, tinta verde la segunda vez y tinta morada la tercera vez. El uso de tres colores dio evidencia visual del crecimiento y desarrollo a través del tiempo en el conocimiento de los niños como resultado de las actividades realizadas por la clase.

Figura 5. La red de temas inicial de los niños se escribió con tinta azul claro. Las maestras escribieron con colores diferentes a medida que se agregaban información y preguntas nuevas.

Los niños se turnaron para salir al aire libre con una maestra durante algunos días para contar el número de los aviones que estaban en el cielo. Salieron a intervalos de 30 minutos, y cada vez fijaron un cronómetro para que cada niño supiera cuándo debía dejar de jugar durante el tiempo de elección libre y salir. Llevamos tablas con sujeta-papeles, papel cuadriculado y un crayón y también hicimos gráficas del número de aviones que vimos (Figura 6).

Figura 6. Los niños hicieron una gráfica de los aviones vistos en el cielo a intervalos de 30 minutos.

La complejidad de los dibujos de los niños seguía aumentando. Al principio sus representaciones de aviones tenían la forma de una t minúscula y tenían pocos detalles. Cuantas más veces nos reunimos con grupos pequeños para dibujar aviones (en el corredor cerca de unas ventanas grandes), más detalles incluyeron los niños en sus dibujos de aviones. Eventualmente algunos dibujos incluían asientos, ventanas, ventanas en la cabina de mando por las que los pilotos miraban, la cola y las alas, ruedas para aterrizar y el motor.

Después de dibujar aviones, progresamos a construir modelos tridimensionales de aviones (Figura 7 y 8). Teníamos instrucciones para crear un avión de papel. Miramos los dibujos e intentamos seguir las instrucciones lo mejor que pudimos. Cuando los niños habían acabado de crear sus aviones, ¡querían hacerlos volar! Como había demasiados obstáculos en el aula, salimos al corredor. Cada niño y niña hizo volar su avión y contó las baldosas del piso sobre las que el avión voló antes de aterrizar. Los niños entonces crearon una gráfica que representaba los resultados del experimento. Formaron la hipótesis que la razón por la que algunos aviones volaron más lejos que otros era que aquellos aviones se habían hecho con morros agudos y los otros no. Esta hipótesis se puso a prueba otra vez cuando vino la Sra. Tillmon y le preguntaron sobre la validez de dicha idea. Ella dio una explicación que estaba de acuerdo con la idea de los niños, que un avión con el morro agudo podía “cortar el aire más rápido que un morro redondeado en un avión”.

Figura 7. Esta representación de un avión se elaboró con barro a principios de la Fase 2.
Figura 8. Esta representación tridimensional de un avión está construida de madera y tubos de cartón.

La clase siguió haciendo modelos tridimensionales de aviones usando barro, madera y papel cartón (Figura 9). Estos modelos, junto con una actuación dramática de un aeropuerto y un viaje por avión, nos llevaron por la transición hacia la fase final de este proyecto.

Figura 9. Un modelo de un avión construido de papel cartón se seca en el aula.

Fase 3. La conclusión del proyecto

El evento culminante que nos llevó a la conclusión de este proyecto fue nuestra fiesta de aviones. Invitamos al personal, amigos y familiares a reunirse y celebrar nuestro aprendizaje (Figura 10). Uno de los niños creó un folleto que se envió a casa para los familiares que decía “Pleas kum tq our arplaaaaaaaaaaaan prtee” (ortografía aproximada de Please come to our airplane party, “Vengan por favor a nuestra fiesta de aviones”) y también escogió cuatro imágenes de clip art para exhibir.

Antes de la llegada de las familias, exhibimos todos los artefactos y hablamos con los niños sobre todo el proyecto para ayudarlos a recordar lo que contarían a sus familias. El día de la fiesta, cada niño tenía un puntero para señalar lo que explicaba. Cuando las familias llegaron a la escuela, los niños las saludaron gritando: “¡Bienvenidos a la fiesta de aviones!” Se les explicó a los visitantes que cada niño tenía la responsabilidad de llevar a su familia por el aula y mostrarles todos los artefactos que representaban las actividades e ideas aprendidas durante las 6 semanas del proyecto.

Figura 10. Los niños acogieron a sus familias en la fiesta de aviones.

¡Fue todo un éxito! Los niños llevaron por el aula a sus familias, al personal de la oficina escolar, a la secretaria de salud y al director de programas de lectoescritura del distrito y les demostraron sus comprensiones individuales de todo lo ocurrido.

Entre los progresos logrados por los niños (y las maestras) a causa de este proyecto se cuentan vocablos nuevos; la conciencia fonológica; habilidades de matemática, incluyendo las de contar, hacer gráficas y entender relaciones espaciales, el peso y la altura (al construir nuestro modelo tridimensional de un avión); el crecimiento social y emocional mediante los proyectos grupales y el compartir materiales y encomios por su trabajo; conceptos científicos, incluyendo la velocidad de aviones en el aire y el reciclaje de materiales de construcción; y la recolección y registro de datos.

Reflexiones de las maestras

Al reflexionar sobre este proyecto, me doy cuenta de las muchas facetas del trabajo en proyectos. Los niños usaron muchas habilidades diferentes, entre ellos habilidades de pensamiento superior además de las habilidades elementales que los maestros tienen la responsabilidad de enseñar a los niños de entre 3 y 5 años con quienes trabajamos. Las letras, los números, los sonidos y el contar llegaron a incorporarse a este proyecto, además del hacer gráficas, analizar, resumir y resolver problemas; todo esto ayudará en las estrategias de pensamiento superior a medida que los niños vayan creciendo.

Me sorprendía el dinamismo de este proyecto. Cada niño participó en algún momento, con entusiasmo por explorar o ayudar a un amigo, y cada niño siguió progresando a su propia manera en el crecimiento y el aprendizaje. Los proyectos se prestan a la instrucción diferenciada, ya que los niños que funcionan a un nivel más alto de comprensión formarán ideas y pensamientos diferentes de los de niños que funcionan a otros niveles. Por ejemplo, ciertos niños empezaron a copiar palabras y a preguntar sobre lo que decían (cuando el objeto ya no se hallaba frente a ellos), mientras que otros empezaron a escribir palabras y frases y las llevaron a casa para leer a sus familias.

Up Up and Away, un estudio de aviones, fue un tema muy interesante para estos niños preescolares. Muchas veces el tema del transporte surge en una clase, pero al dedicar algún tiempo a estudiar un componente factible del tema, se permitió una comprensión más profunda y una mayor retención del conocimiento.

Cierto niño que se benefició particularmente con esta experiencia tenía 4 años y había asistido a nuestra clase desde el año escolar anterior. Era muy tímido y quieto el año pasado pero se expresaba un poco más abiertamente este año. No escribía, raramente dibujaba y hablaba a un nivel preocupante. Durante el transcurso de las 6 semanas del proyecto, llegó a estar tan absorto en el tema que se convirtió en el experto en dibujar aviones, sobre todo cuando revisaba los detalles de los dibujos de otros. A menudo recordaba a otros niños agregar ciertas partes a sus aviones, y ayudaba a otros a quienes les parecía que no sabían dibujar un avión.

Si yo hiciera este proyecto otra vez, visitaría realmente un aeropuerto durante mi tiempo libre y, si no pudiera hacer nada más, intentaría recoger folletos o papeles para traer al aula. Pediría permiso para sacar algunas fotos, aunque podría bajar algunas del Internet. Si supiera de antemano que mi hermano, quien trabaja de asistente de vuelo, haría una parada o un viaje a Chicago, le pediría ser el perito invitado. Desafortunadamente, durante el transcurso de este estudio no estuvo en Chicago ni tuvo la oportunidad de hablar con los niños.