El proyecto de gusanos

Sobre este recurso
English title: The Worm Project


Kim Burd y Laura De Luca
Escuela Primaria J. L. Hensey
Washington (Illinois), Distrito #50


El Proyecto de Gusanos se llevó a cabo en las clases de la mañana y la tarde de dos aulas de educación infantil en la Escuela Primaria J. L. Hensey de Washington (Illinois), comunidad de cómo 15.000 personas que está cerca de Peoria. Las maestras principales de las clases eran la Sra. Kim Burd y la Sra. Laura De Luca. Cada una tenía una maestra auxiliar para las clases de la mañana y la tarde. Entre las dos aulas, 15 niños de 3 y 4 años de edad asistían a las clases de la mañana y otros 15 de 4 a 6 años participaban por la tarde. Todos los niños tenían planes de educación individualizada (IEP por sus siglas en inglés).

El currículo de cada clase en las dos aulas por lo general se basa en el juego y las experiencias de los niños y se guía según sus intereses y las metas de sus IEP. Para el momento en que las clases emprendieron el estudio de gusanos, los niños ya tenían experiencia con varias investigaciones previas y conocían el proceso de conversar y hacer observaciones, bosquejos y redes de conceptos. La investigación de los gusanos duró entre tres y cuatro semanas.

Fase 1. El comienzo del proyecto

Durante varios días de lluvia en la primavera, muchos gusanos se veían en las áreas pavimentadas fuera de la escuela. Cierta mañana en particular cuando los niños llegaron y se bajaron del autobús escolar, se pararon al notar la multitud de gusanos que habían salido a la superficie durante las lluvias. Los niños se emocionaron y no dejaron de comentar los gusanos durante sus rutinas del desayuno. Después de desayunar, la clase volvió afuera para investigar más.


Los niños mostraron diversos grados de participación en la exploración inicial. Algunos se fijaron mucho en los gusanos y los comentaron a sus compañeros de clase y a las maestras, mientras que otros empezaron a levantar y recoger los gusanos. Algunos los tiraron en charcos y cavaron en el lodo. Los niños que se sintieron renuentes a tocar los gusanos usaron palos para levantarlos o tocarlos.

Para el fin del primer día, las maestras llevaron los gusanos adentro para investigarlos en mesas. Los niños seguían poniendo atención y sintiendo curiosidad, y las maestras grabaron sus comentarios y observaciones. Algunos niños trataron de dibujar los gusanos (vea la Figura 1).

Las maestras encontraron muchas oportunidades de desarrollar el vocabulario y el lenguaje durante todo el proyecto de gusanos (vea la Figura 2).

El entusiasmo era contagioso y al poco tiempo el director, el Sr. Sharp, pasó al aula a ver qué aprendían los niños (vea la Figura 3).

Durante las observaciones y conversaciones con los niños el primer día, varias preguntas empezaban a emerger que guiarían el inicio de la investigación de gusanos.

  • ¿Por qué salieron los gusanos?
  • ¿De dónde salieron los gusanos?
  • ¿Les gusta el agua?
  • ¿Les gusta la tierra?
  • ¿Nadan los gusanos?
  • ¿Muerden los gusanos?
  • ¿Es eso su popó?

Durante la primera semana de la exploración, los niños de la clase de la tarde, quienes eran mayores, se reunieron para hacer una lista de  “Lo que queremos aprender sobre los gusanos” para colgarla en el aula (vea la Figura 4). Los niños volvieron a mirar la tabla varias veces durante su investigación.

Fase 2. El desarrollo del proyecto

Las maestras arreglaron variadas experiencias durante las próximas semanas para ayudar a los niños a profundizar su comprensión y contestar sus preguntas sobre los gusanos. Las actividades se diseñaron para proveer interacciones y exploraciones sensoriales para niños de todo grado de habilidad. Durante esta fase los niños participaron al tocar y palpar los gusanos, observarlos de cerca, mirar sus movimientos y conversar sobre lo que observaban.

Cultivo de gusanos en abono

Los niños querían tener los gusanos en el aula, así que utilizamos libros e Internet para ver cómo hacerlo. La Sra. Burd llevó un cubo grande y transparente para hacer una “granja” de gusanos en abono. Los niños pudieron expresar que la “granja” necesitaba tierra. De los libros y recursos en línea, aprendieron que debían agregar cosas como desechos de comida, cáscaras de huevo y humedad para mantener los gusanos vivos. Estos también necesitaban la oscuridad. Los niños ayudaron a mantener la “granja” cada día, y tenían acceso fácil a ella para desarrollar actividades y experimentos.

Botellas de observación de gusanos

Entre las primeras actividades de la Fase 2 se contaba una que les aportaba a los niños la oportunidad de ver lo que hacen los gusanos bajo tierra. Los niños ayudaron a llenar botellas de 2 litros con tierra y “bocadillos” del abono, y las cubrieron con papel negro para crear la oscuridad (vea la Figura 6). Las botellas se colocaron en los centros de ciencia de las aulas para la investigación independiente durante el tiempo de los centros. Se dejaban las botellas cubiertas de noche, y las clases miraban a ver si había túneles el próximo día.

En los centros de ciencia, los niños pudieron investigar los movimientos de los gusanos, los túneles que hicieron y otras características de la vida de gusanos (vea la Figura 7).

Los niños exploraron los gusanos y los tocaron cuando se sentían listos para hacerlo (vea la Figura 8).

Muchos niños que al principio dudaban en tocar los gusanos, llegaban a sentirse más confiados a medida que iban conociéndolos (vea la Figura 9).

Mediciones y comparaciones de los gusanos

Algún día Kyle, de 5 años de edad, pidió “medirlos”. (Para más información sobre la participación de Kyle con el proyecto, vea las Reflexiones de las maestras más abajo). Las maestras le proporcionaron reglas y utensilios para dibujar, y varios niños se hicieron cargo de averiguar el tamaño máximo y el mínimo que los gusanos pueden alcanzar (vea las Figuras 10 y 11). Descubrieron que ¡el largo de un gusano puede cambiar mientras se mueve!

Observaciones del serpenteo

Los niños tuvieron varias veces la oportunidad de observar el movimiento de los gusanos. Después de mirarlos moverse en el piso y en los túneles, algunos niños menores exploraron el movimiento de gusanos acostados boca abajo. Imitaron el movimiento de gusanos al gatear por el túnel de la clase (vea la Figura 12).

El experimento con toallas de papel

Algunos de los niños mayores hicieron un experimento para aprender acerca de los gusanos y el agua. Se colocaron gusanos en medio de una toalla de papel que estaba seca en un lado y mojada en la otra. Los niños hicieron predicciones sobre la mitad que los gusanos preferirían y luego los observaron a ver hacia dónde se moverían (vea las Figuras 13 y 14).

Preguntas e investigaciones

Durante todo el proyecto, les interesaba a los niños encontrar más información sobre gusanos de la computadora, libros, imágenes y videos.

Sally, de 4,9 años de edad, era una de los líderes del proyecto en el aula de la Sra. De Luca y pasó mucho tiempo observando los gusanos por su cuenta durante el tiempo de elección. En la Figura 15 se ve a la niña en la computadora, donde trabajaba con la maestra para expresar con palabras sus observaciones y buscar las respuestas a algunas preguntas sobre los gusanos que había observado en la mesa de ciencia (los cuales se ven en la bandeja reflectante que está en frente de la niña).

Las maestras trajeron a las clases libros de cuentos y de información para compartirlos con los niños. Los colocaron en las áreas de ciencia y en las áreas “biblioteca” donde se leían libros regularmente. Las maestras pusieron un modelo del interés en estos libros y su uso para hallar información, y leyeron en voz alta a los niños del texto de información cuando era apropiado (vea la Figura 16).

Los niños también miraron varios vídeos relacionados a los gusanos, entre ellos Worm Farm by Kevin. Las maestras también les mostraron varios videos breves en YouTube sobre los gusanos.

Para hacer una tabla ilustrada de vocabulario, “Palabras acerca de gusanos”, las maestras escogieron palabras de la investigación que habían realizado junto con los niños, las imprimieron digitalmente y las colocaron en áreas donde los niños investigaban los gusanos. Los niños mayores que asistían por la tarde, podían utilizar las palabras durante su tiempo regular de escribir en los diarios.

El juego sensorial

Las maestras ofrecieron a los niños diversas oportunidades de investigar y representar sus ideas por medio del juego sensorial. Dichas actividades incluían las de mezclar tierra y lodo, hacer representaciones de gusanos y sus túneles con pintura de dedos y jugar con diversos gusanos de juguete en la mesa sensorial.

Fase 3. La conclusión del proyecto

A medida que los niños iban aprendiendo más sobre los gusanos, empezaban a hacer diversas representaciones para expresar su nuevo conocimiento. Algunos trabajaron individualmente al hacer gusanos de pasta para moldear, dibujarlos o pintarlos en el caballete de pintor. Otros niños participaron en proyectos continuos grupales de elaborar objetos relacionados a los gusanos.

Construcción de un ambiente para gusanos

Varios niños decidieron crear un “hogar” para los gusanos de goma que estaban en una de las mesas sensoriales. Dictaron una lista de cosas que se encuentran en el mundo de un gusano, y durante varios días trabajaron para construir y reconstruir túneles, cavar huecos en la tierra, crear áreas de hierba, tierra y agua, y agregar árboles con nidos y pajaritos; ya que habían aprendido que estos pueden comer gusanos (vea las figuras 21–23).

El gusano de papel

Varios niños colaboraron para hacer un gusano grande de papel de estraza a fin de representar algunas cosas que habían aprendido acerca de los gusanos (vea la Figura 23). El gusano y el cuento del trabajo del proyecto se exhibieron en el pasillo de la escuela hasta el fin del año escolar.

Reflexiones de las maestras

Estamos compartiendo los detalles de este proyecto para demostrar cómo los niños de cualquier edad y nivel de desarrollo pueden participar en el aprendizaje basado en proyectos. La profundidad de la investigación es un poco diferente para cada niño, pero el entendimiento de cada uno también se profundiza a través de experiencias con significado durante un proyecto. Hemos hallado que todos los niños se sienten competentes para aprender cuando sus observaciones e ideas y su sentido de maravilla se valoran y se tratan como importantes. Este tema llegó a ser un interés común de casi todos de las clases, y nos reunió como comunidad de estudiantes que se entusiasmaban por el mismo tema.

Las dificultades

Hicimos frente a algunas dificultades durante el proyecto de gusanos en relación con el tiempo y los horarios, el trabajo con múltiples clases, la acomodación de los grados distintos de habilidad entre los niños y el ayudarlos a aprender a observar cosas de cerca.

Tiempo y horarios. El tiempo siempre presenta dificultades en nuestras aulas. Tenemos que coordinar todas las actividades del aula con los horarios de terapia de los niños y otros imprevistos. Durante el proyecto, permitimos tiempo para que los niños continuaran sus actividades durante varios días y a veces tuvimos que “volver a despertar” el interés de los niños en el tema utilizando nuevos materiales.

Múltiples clases. El intento de llevar a cabo el trabajo de un proyecto con más de una clase también presentaba dificultades. Con cuatro grupos distintos en dos aulas separadas, podía ser difícil compartir todas las experiencias. En cuanto a esto también, hallamos que cuando permitíamos más tiempo para continuar las investigaciones, los niños podían alternar entre varias actividades y volver a las que les interesaban más. Utilizamos fotos y videos para repasar actividades preferidas y ayudar a los niños a participar junto con sus compañeros.

Grados distintos de habilidad. Para nosotras como maestras, el planeamiento cuidadoso era importante para que niños de todo grado de habilidad participaran en el proyecto de gusanos. Las actividades sensoriales de mezclar lodo o pintar túneles de gusanos con los dedos eran buenas para los niños menores o los que tenían dificultades más considerables del aprendizaje, aunque otros niños podían medir gusanos, ayudar a construir el modelo de un gusano o hallar respuestas de preguntas de investigación utilizando la computadora.

Enseñanza de técnicas de observación. Tratamos de practicar habilidades de observación e investigación del proyecto en todas las rutinas desde el principio con los niños. Especialmente con los niños más pequeños o los que tienen mayores dificultades para aprender, valoramos los “momentos aptos para instruir” y enfatizamos mucho el llamar la atención de los niños sobre las cosas pequeñas de cada día, como una araña en la pared o las nubes del cielo. Según la capacidad de los niños, les enseñamos a hacerse preguntas de encuestas unos a otros y grabar las respuestas utilizando tablas con columnas para Sí y No (vea la Figura 24).

También les alentamos a expresarse con los dibujos. Es importante que los niños que tienen poca experiencia de dibujar, o que tienen dificultades con la motricidad fina, aumenten la confianza en la propia capacidad de representar con dibujos lo que han observado. Hemos encontrado que es útil que las maestras demos un modelo de lo que se necesita hacer para dibujar y que les demos muchas oportunidades de practicar.

En apoyo del trabajo de proyectos, integramos a nuestro currículo otras técnicas y actividades, como el juego de representación (“¡Hagamos de cuenta que somos arañas!”), investigación con libros y computadoras (“¡Vamos a buscar la respuesta!”), la elaboración de redes y tablas con la clase, caminatas de observación, la escritura en diarios y la documentación con fotos.

Nos encanta verlo cuando los niños notan el mundo a su alrededor, como pequeños detectives. ¡Que siempre conserven este sentido de maravilla!

Kyle y Amy reaccionan fuertemente a los gusanos

Compartimos las historias de dos niños como parte de nuestra reflexión para celebrar las ventajas que creemos que el Método de Proyectos les ha brindado a nuestros niños con necesidades especiales, y en el Proyecto de Gusanos, específicamente a Kyle y Amy.

La historia de Kyle

Kyle vino a nosotros cuando tenía 3 años. Su primer día, no quiso entrar al aula a menos que su mamá lo cargaba, y llevaba su cobija en la mano. Sonreía dulcemente a sus compañeros de clase aquel día, pero no quiso relacionarse con ellos. El día 2 entró por la puerta del lado de la escuela sin su mamá pero lloró al separarse de ella. Lo animamos a investigar los juguetes y actividades en el aula a su propio ritmo. El día 3 le dio un beso de despedida a su mamá en la puerta y caminó por el pasillo hasta nuestra aula. La mayoría del tiempo jugó detrás de la mesa de trenes, pero sí observó a sus compañeros y más tarde empezó a desayunar con nosotros. Para el día 10, Kyle llegaba a la escuela en el autobús e investigaba contento el aula, pero todavía no comunicaba sus deseos y necesidades con palabras.

Para sus 4 años, Kyle seguía los horarios y las rutinas de su clase; sin embargo, su comprensión del lenguaje progresaba lentamente. Necesitaba mucho apoyo para entender las instrucciones y expectativas.

La mañana que descubrimos gusanos en el patio de recreo fue un día feliz para Kyle. Durante nuestras observaciones, empezó a hacernos preguntas sobre los gusanos. Kyle no había hecho ni contestado preguntas con significado ni propósito hasta aquel día. Hasta pidió permiso para medir los gusanos; ¡esto conmovió a las maestras tanto que se nos llenaron los ojos de lágrimas! Antes de eso, no pensábamos que él supiera qué significaba el medir.

Kyle empezó a pedir materiales a utilizar al investigar los gusanos, sin que tuviéramos que inducirlo a usar palabras. Invitó a sus amigos a “jugar” con los gusanos. Se reía y contaba chistes sobre cosas que le parecían graciosas en relación con los gusanos. Quería llevarlos a casa para “enseñar” a su mamá sobre ellos. Los gusanos le tenían significado a Kyle, y progresó bien en sus metas del IEP durante el proyecto de gusano.

La historia de Amy

Amy es una niña de 3 años con autismo. Usa muy pocas palabras y exhibe muchos comportamientos que están asociados a un nivel moderado de autismo. Al principio del proyecto de gusanos, llevaba tres meses asistiendo a nuestra clase. Se nos hacía difícil proporcionarle un horario seguro y fácil de predecir y ayudarla a comunicar sus necesidades. Durante la hora de elección libre y el juego, Amy parecía estar “en su propio mundo” la mayoría del tiempo. Tenía varias actividades favoritas, como arreglar animales pequeños en una fila, mirar cómo nadaban los peces y apilar juguetes pequeños. Las maestras y los compañeros trataban de jugar cerca de ella, y las maestras intentaron a propósito unirse a sus juegos para ayudarla a aumentar las destrezas de jugar, pero la niña muy raramente participaba de buena gana con otros.

Durante la investigación de gusanos, Amy se enfocaba de las acciones de ellos. Los levantaba, los portaba de un lugar a otro, nos los daba y la mayoría del tiempo los observaba fijamente (vea la Figura 27).

Durante varios días se paraba después de bajarse del autobús para buscar gusanos y a veces se enojaba si no habían salido aquel día. Nos escuchaba mientras hablábamos sobre cómo tocar, palpar y mirar los gusanos. Podía quedarse sentada en la mesa durante ratos largos con sus compañeros –algo que antes le había resultado muy difícil– simplemente para observar los gusanos. Durante este tiempo era más frecuente que Amy hiciera sonidos vocales, iniciara las interacciones y mirara a otros a los ojos. Se hizo activa en aprender junto con los compañeros. Ya podía prestar atención durante más tiempo, y su mundo se ensanchó un tanto. Era como si, esta vez y para este tema, compartimos nuestros mundos. Durante el resto del año escolar, Amy siguió avanzando a partir de estas experiencias compartidas mientras se le iba aumentando la confianza y el interés en sus maestras y compañeros. Nos parecía de verdad que este proyecto tuvo un impacto en este momento crucial del aprendizaje de Amy.