El cuidado infantil durante el COVID-19. La perspectiva de una maestra

En el presente podcast hablamos con Kathryn Pannbacker sobre el impacto que el COVID-19 ha tenido en el cuidado infantil y en el propio trabajo como educadora de la primera infancia. Pannbacker es maestra preescolar principal en Child Development Laboratory de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.

Este podcast es el segundo en una serie de tres partes sobre el cuidado infantil durante el tiempo de COVID-19. La primera parte se enfoca en la perspectiva de un director, y la tercera parte, en la perspectiva de dos padres.

Transcripción

Introducción (Natalie Danner): Gracias por sintonizar con nosotros para un podcast del Proyecto Illinois Early Learning. Nuestro proyecto integra el Departamento de Educación Especial en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, gracias a fondos proporcionados por el Consejo Estatal de Educación de Illinois. En el presente podcast, les trasmitimos información sobre cómo crecen y aprenden los niños pequeños, además de estrategias que los adultos podemos aprovechar para ayudarlos a desarrollarse bien. Me llamo Natalie Danner.

Natalie Danner: Bienvenidos al Podcast de Illinois Early Learning. Hoy hablamos sobre el cuidado infantil durante el tiempo de COVID-19. Este es el segundo podcast en una serie de tres partes, así que les animamos a estar atentos para la parte 3 cuando se edite. Hoy nos acompaña Kathryn de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. Kathryn es una maestra principal en Child Development Laboratory, programa para la primera infancia y escuela laboratorio acreditado por la Asociación Nacional de Educación Infantil (NAEYC) que matricula a 160 niños entre los primeros meses de vida y la edad preescolar. Muchas gracias por acompañarnos hoy Kathryn.

Kathryn: ¡Gracias por invitarme!

Natalie Danner: Bueno, hoy esperamos escucharla a usted como una de las maestras de Child Development Laboratory en la Universidad de Illinois ya que nuestros oyentes desean saber cómo ustedes han mantenido abierto su centro durante COVID-19 y algunas de las lecciones que han aprendido. Entonces, primero Kathryn, ¿podría contarnos un poco acerca de sí misma? ¿Cuánto lleva trabajando en Child Development Lab y con qué grupo de edades trabaja?

Kathryn: Actualmente estoy en mi cuarto año de trabajar el CDL, y mi clase es de niños de edad preescolar. No obstante, en mi primer año de trabajar aquí, fui maestra principal en el aula de transición de niños de 1 y 2 años. Pero al año siguiente, me cambiaron a la clase preescolar y estoy aquí desde entonces.

Natalie Danner: Maravilloso. Bueno, para echar una mirada hacia atrás, cuéntenos la historia de la primavera pasada después de que COVID-19 comenzó en Illinois.

Kathryn: Ciertamente, bueno algo personal es que acababa de volver a casa después de hacer una vacación con mi familia en el parque Disney. Había vuelto la misma semana, y creo que fue el viernes 13 de marzo que supimos que el Gobernador Pritzker básicamente iba a cerrarlo todo. El Dr. McBride había venido a cada salón de clases para informarnos de lo que pasaba. Se nos dijo que todavía debíamos venir al trabajo a la semana siguiente. También fue la vacación de primavera de la universidad a la semana siguiente, así que vimos una disminución pequeña en nuestros números de niños, pero no sabíamos si eso se debía a que COVID-19 ya había entrado a la zona o si no más las familias salían de vacaciones.

Entonces, como dije, vimos una reducción pequeña pero no fue muy grande. Poco después nos dijeron que cerraríamos el edificio de CDL y todas las clases se mudarían al ECDL, y que ECDL había solicitado la licencia de cuidado infantil de emergencias por DCFS, y que solo serviríamos a los hijos de empleados esenciales en aquel momento. Por eso, nuestra matriculación se redujo considerablemente ya que a muchas de nuestras familias no se las consideraba trabajadores esenciales. En aquel momento ninguna de nuestras tres aulas para bebés tenía ningún niño matriculado. Habíamos reducido las tres aulas para 1 y 2 años hasta una, y aun esa aula tenía plazos abiertos mientras teníamos la licencia de emergencias. Teníamos dos aulas para niños de 2 años y también tres aulas preescolares. Todas esas se combinaron en un aula, y hasta esa aula tenía espacios para más niños. Entonces, con el tiempo se combinó el personal docente, y básicamente teníamos un horario de rotaciones de las horas cuando trabajábamos en el aula.

Natalie Danner: Huau, muchos cambios ocurrieron cuando COVID-19 comenzó. Entonces eso fue principalmente lo que pasaba en la primavera, ¿verdad?

Kathryn: ¡Sí!

Natalie Danner: Entonces, mientras ustedes proveían el cuidado para trabajadores esenciales en ECDL, y cuando usted dice ECDL, no más para nuestro público, esto es Early Childhood Development Lab, pues hay dos edificios en el campus de la Universidad de Illinois y no están muy separados tampoco.

Kathryn: No, es casi como un solo edificio.

Natalie Danner: Entonces, hay solo dos edificios, uno se llama ECDL y el otro CDL, no más para que nuestros oyentes puedan entender eso un poco mejor. Bueno, parece que ECDL proveía una experiencia excelente a esos trabajadores esenciales. Pero ¿qué tal de las otras familias? ¿Cómo se conectaban ustedes con las demás familias que anteriormente habían participado en los programas de CDL y ECDL?

Kathryn: Bueno, todo el personal se reunió cada día para hablar de cualquier cambio que pasaba, y los maestros principales nos reunimos un día y hablábamos sobre las maneras de que todavía podíamos relacionarnos con las familias que no asistían al ECDL cada día, o que no se consideraban como trabajadores esenciales. Mencionamos ideas como hacer llamadas por Zoom con los niños o juntar paquetes de actividades que los niños podrían llevar a casa o que los padres podrían recoger, para que los niños todavía estuvieran participando y aprendiendo. Entonces, para que no se sintieran olvidados, no queríamos que nuestros niños sintieran que ya no integraran nuestras clases.

Natalie Danner: Entonces, parece que el aprendizaje virtual era algo muy nuevo para muchos maestros preescolares y de niños de 1 y 2 años.

Kathryn: Oh, sí.

Natalie Danner: ¿Qué tipo de planes y preparaciones tuvieron que hacer para que eso funcionara para ustedes mismos como maestros y proveedores de cuidado?

Kathryn: Bueno, a decir la verdad, yo creo que muchos de los maestros aquí tuvieron que aprender qué era Zoom. No habíamos usado Zoom nunca antes, y ciertamente fue un proceso de aprender. Había familiares que estaban dispuestos a enseñarme a usarlo. La mayoría eran profesores que aprendían a usarlo también y aprendían a utilizar esto en sus cursos, así que me ayudaron. Y luego yo transmitía este conocimiento a mi personal. Ciertamente tuvimos que practicarlo, pero ya me parece que lo usamos como profesionales. Queríamos continuar con las cosas que ya aprendían en el salón de clases, y entonces para hacerlo tuvimos que hacer lluvias de ideas sobre cómo hacerlo en Zoom. ¿Cómo podíamos instruir y hacer participar a estos niños todavía en un formato diferente?

Natalie Danner: Bueno, ¿podría darnos un ejemplo de algunos tipos de actividad que ustedes realizaron con niños pequeños y sus familias a través de Zoom?

Kathryn: Cualquier cosa que hacíamos en Zoom era principalmente un tipo de actividad que haríamos con nuestros grupos grandes o en la hora del círculo. Entonces, queríamos mantener constantes las rutinas de cómo hacíamos eso, así que siempre comenzábamos con nuestra canción de buenos días que realizábamos cada día sin excepción. Y después de eso por ejemplo una vez hicimos una actividad sobre las plantas, así que enviamos a casa un proyecto de artes en que podían trabajar y entonces compartieron su proyecto con el grupo y hablaron sobre las varias partes de un planta, y dónde ponían las cosas y las fijaban con pegamento en su hoja, y para qué funcionan esas partes y cosas así.

Y después al final de la sesión de Zoom, siempre terminábamos con nuestra canción de despedida con la que acabábamos las clases para que supieran que estábamos por terminar. Pero sí quiero destacar que antes de llegar a ese momento en que realmente pudiéramos dar lecciones, en verdad cada día fue como una exposición de enseñar y contar. Todos los niños estaban muy emocionados por enseñarnos su perro o su cuarto o cualquier cosa que tenían en casa porque no habíamos visto esa parte de sus vidas nunca antes. Entonces tuvimos que acostumbrarnos a eso, por cierto.

Natalie Danner: ¿Había alguna dificultad que se le ocurrió cuando hablaba del aprendizaje virtual? Como cuando habla de algunos de los éxitos, y parece que la constancia es una parte clave, que haya consistencia entre las experiencias en el aula y la experiencia virtual. ¿Cómo son algunas de las dificultades? ¿Tuvieron dificultades tal vez con algunas de las familias o hasta algunos de los niños?

Kathryn: Sí, cuando los niños supieron cómo prender sus micrófonos. ¡Oh, las interrupciones! A veces era difícil dar toda la lección, pero el último año en mi clase había un estudiante que tenía un trastorno de procesamiento sensorial, y se le hacía difícil participar en Zoom por todo el ruido de fondo. Le distraía mucho, le daba miedo, y entonces muchas veces entraba al principio de la sesión, pero dentro de 5 o 10 minutos ya se iba. Entonces creo que eso era muy difícil. No más poder saludarlo y verle la cara y escucharle la voz y luego ya no estaba, entonces teníamos muchas dificultades para encontrar maneras de conectarlos de algunos de los niños que tenían dificultades así que hacíamos sesiones individuales con ellos, en lugar que con todo el grupo, para acomodar sus necesidades.

Natalie Danner: Esa es una manera excelente de superar ese tipo de dificultad, y creo que es algo que ustedes no preveían al principio. Entonces muchas cosas pasaban para usted como maestra. ¿Había algunos maestros que trabajaban en persona con las familias que eran trabajadores esenciales y otros maestros que proveían oportunidades de aprendizaje virtual, o ustedes intercambiaban los tipos de trabajo?

Kathryn: Exactamente, entonces cuando era nuestro día de trabajar en el aula, esto era nuestro enfoque. Entonces, si fue mi día de estar en el salón de clases con los niños, eso fue lo único que hice todo el día. Pero en los días que no estaba en el aula, fue entonces cuando programé las reuniones en Zoom o los días de recoger paquetes de actividades con los niños matriculados en mi clase personal. Porque en ECDL, como dije, todas las clases preescolares se combinaron de modo que algunos de los niños que estaban allí no eran los de mi clase anterior de ese año escolar. Entonces, yo quería tener ese tiempo para formar conexiones con todos mis niños. Todos son mis niños, pero usted sabe a qué me refiero. Con mi clase actual.

Natalie Danner: Absolutamente. Entonces, este otoño era un poco diferente, ECDL y CDL se iban abriendo a todas las familias, no solo las de trabajadores esenciales. Entonces cuando usted habla de reabrir con casi toda la capacidad, ¿qué tipo de temores tenía antes de que ocurriera ese periodo de reapertura?

Kathryn: Oh, había mucho miedo, no solo el mío sino también con mi personal y mis colegas. Nuestros números, nuestras proporciones obviamente iban a aumentar. Nos preocupaba que posiblemente fuéramos, hay más posibilidad de que fuéramos expuestos al virus porque teníamos más niños, teníamos más familias. Simplemente hay más gente que entra a nuestros edificios. Y no solo eso sino también los estudiantes iban a volver este otoño, nuestros empleados estudiantes, investigadores, estudiantes que estaban aquí para hacer su trabajo práctico. Entonces, yo creo que esto realmente era la fuente del miedo, no más cómo todo esto iba a funcionar. ¿Los cambios en las reglas y los procedimientos que hemos establecido, van a funcionar? Entonces solamente procesar todo eso que yo sentía, bueno ahora obviamente me siento mejor, y creo que muchos de nosotros nos sentimos mejor, pero fue un tiempo inquietante.

Natalie Danner: Comprendo que muchos maestros realmente están experimentando muchos miedos y sentimientos diferentes por ahora, ya que los programas se están reabriendo y están considerando abrir. Entonces, ¿cómo se ven diferentes su salón de clases y el centro total ahora en comparación con antes de COVID-19?

Kathryn: Bueno, obviamente el personal y todos los niños de 2 años y mayores tenemos el requisito de llevar mascarillas. Durante el día el único momento en que se ve que no estamos usando máscaras es durante las comidas o la siesta; los niños, los maestros siempre estamos enmascarados. Aun afuera los maestros seguimos usando nuestras mascarillas. No solo con lo de las máscaras, pero cambiamos los zapatos. Los niños tienen zapatos de casa y zapatos de escuela. Entonces, cuando llegan por la mañana se cambian de sus zapatos de casa, se ponen los de la escuela y los llevan todo el día.

Se les toma la temperatura a los niños; se nos toma a todos cuando entramos al edificio. Tenemos nuestro proceso de revisión, las preguntas que hacemos: ¿Has viajado internacionalmente, estás experimentando síntomas de COVID, o has estado cerca de alguien que ha sido expuesto o estás experimentando síntomas? Entonces esos procedimientos se han implementado. Y también enviábamos a casa todas sus cobijas de la siesta y almohadas y animales de peluche, todas esas cosas a casa cada semana; ahora todas se quedan en la escuela y los maestros las lavamos, no se transportan esas cosas entre la casa y la escuela.

También podíamos mezclar las clases anteriormente. Cuando íbamos fuera, podíamos estar juntos en el patio de recreo. Nuestro casillero está separado del aula y antes podíamos esperar juntos en el casillero al fin del día para esperar que los padres recojan a los niños, y ya no podemos hacer eso. No solo eso, sino hasta se ha acortado el tiempo que estamos en el patio de recreo porque nuestras horas de traer a los niños son de las 7:30 a 9:30, así que tenemos que estar en el aula durante este tiempo.

Antes salíamos afuera porque los padres podían caminar por el salón de clases para traer a su niño. Ya no pueden hacer eso y tampoco lo pueden hacer a la hora de llevarlos a casa aunque antes estábamos afuera hasta que se los recogiera, ¿sabes? Tenemos que quedarnos en nuestra aula y alguien tiene que venir y recoger al niño y llevarlo a su padre, o al familiar o a quien sea que va a recogerlo. Entonces hay muchos cambios y ya estamos acostumbrados a ellos, pero fue una gran transición para nosotros.

Natalie Danner: Parece que fue una gran transición tanto para los maestros como para los niños también. Entonces, cuando hablamos de los niños, ¿cómo eran sus reacciones ante todos estos requisitos cambiados?

Kathryn: A decir la verdad, yo creo que se adaptaron muy bien; son muy resilientes en eso. Yo no he notado muchos cambios como en el comportamiento, el carácter, nada de eso. Hay algunos niños que sabíamos que no acostumbraban usar esas mascarillas antes de venir a la escuela cada día, entonces han tenido que aprender a ponérselas y quitárselas sin ayuda y todavía estamos trabajando en esto con unos pocos niños. Los padres y madres nos han ayudado mucho al colaborar con nosotros, pero creo que entienden muy bien el porqué, cuando se les pregunta ¿por qué tenemos todos estos cambios? Hoy una niña me dijo “por el coronavirus”, y tiene apenas 3 años. Ella lo comprende, capta el sentido. Entonces, yo creo que son muy resilientes.

Natalie Danner: Los niños son resilientes. Es asombroso ver cómo hacen frente a estos cambios nuevos y se adaptan y no más lo toman como, así es como hacemos en la escuela, ¿verdad?

Kathryn: Sí.

Natalie Danner: Entonces, me preguntaba, ¿tiene una historia especialmente notable de un niño de su clase que ha participado con usted durante COVID-19?

Kathryn: Sí tengo una. Había un niño que era mi estudiante el último año antes de COVID, y me parece que era muy presto a seguir a otros. Imitaba muchas conductas, buenas o malas, pero no era muy independiente en su forma de pensar, y luego los niños a quienes acostumbraba imitar no eran del grupo que pertenecía al de trabajadores esenciales, entonces esos niños ya no asistían, lo que obligó a este niño a salir de su zona de confort y tomar decisiones por su cuenta y decidir qué quería hacer y explicar sus elecciones. Sabes que no fue solamente porque esto es lo que hizo fulanito, yo quería hacerlo también. Y yo creo que él ya dejó de esconderse detrás de otros niños y creció, y avanzó mucho durante esto. Entonces, si pudiera haber algún resultado bueno de todo esto, sí hay algunas cosas positivas.

Natalie Danner: Absolutamente. Al pensar en el lado docente de su empleo, que es la mayoría de su trabajo, ¿cómo les enseñaba a los niños pequeños los procedimientos nuevos que usted acaba de mencionar como el distanciamiento social y con las rutinas de salud y seguridad?

Kathryn: Para ser franca, siempre les lavamos las manos a menudo de todos modos, esto no era nada nuevo, y en cuanto al distanciamiento social, dejábamos que los niños fueran adonde quisieran durante nuestra hora de elección libre. Y este año cambiamos a usar una tabla y limitamos el número de niños que podían estar en cada parte del aula cuando escogían sus centros. Entonces esto era nuevo, y requería mucha práctica para que comprendieran, bueno solo cuatro niños pueden jugar en el área de bloques ahora, entonces tengo que ir a otra parte en donde puedo fijar mi palito con mi nombre, y ver dónde hay un plazo.

Y todavía se ve que los niños están esperando para tomar un turno en vez de escoger otra área mientras esperan, así que todavía tenemos que guiarlos por este proceso. Hicimos muchos cuentos sociales y muchas conversaciones durante las reuniones de todo el grupo, así que yo creo que es clave ser consistentes obviamente con cualquier cosa nueva para ellos. Y nos ayudaba comenzar el año nuevo con todas estas cosas nuevas implementadas, versus cuando estuvimos en medio del año y cambiamos por completo lo que les habíamos enseñado, como fue en marzo.

Natalie Danner: Y parece que la primavera casi fue un buen momento para ustedes cuando pudieran poner a prueba algunos de estos procedimientos y reglas nuevos con un grupo más pequeño para que pudieran arreglárselas, y cuando volvieron a reunir a todo el grupo sabían mejor cómo iban a enseñar las cosas y también cuales expectativas tenían de los niños. Entonces creo que fue una manera inesperada de hacer las cosas, pero fue positiva también.

Kathryn: Estoy de acuerdo.

Natalie Danner: Cuando hablaba de la reacción de los niños y dijo que eran muy resilientes y que más o menos nadaban con la corriente de esto, ¿había algo más que le sorprendió en la reacción de los niños ante estos procedimientos y reglas nuevos?

Kathryn: Me preocupaba mucho, mucho el de las máscaras para los niños que iban a volver. Pensaba, ay, cielos, esto va a ser un desastre, van a ponérselas a la cabeza, van a aventarla por el aula como una resortera, lo que puedan idear para hacer. Entonces, no podía creer que se sentían cómodos usándolas todo el tiempo que se requería durante el día, y no hemos tenido ningún problema con esto. Esto fue mi mayor temor.

Natalie Danner: Recuérdenos otra vez del grupo de edades con que usted trabajaba durante este tiempo.

Kathryn: En la primavera trabajaba con niños de 2 a 5 años, y luego cuando reabrimos este otoño, ahora trabajo con los de 3 a 5 años.

Natalie Danner: Es maravilloso escuchar que hasta los niños muy pequeños pueden realizar con eficacia estos procedimientos de salud y seguridad. Realmente pueden pensar sobre todas las rutinas que se les enseñan y se las toman a pecho y las adoptan, sea las máscaras o el lavado de manos o el distanciamiento social, algo nuevo para hacer.

Kathryn: Cuando hacen cola, automáticamente ponen la mano justo en frente de sí mismos para que no toquen a la persona que está delante de ellos cuando están formados para entrar o hacer una transición de un lugar a otro sin que se les diga que lo que tienen que hacer. Y entienden por qué es necesario para que no estemos cerca de las personas, sabes, todo ese aspecto del distanciamiento social.

Natalie Danner: ¿Hay algo más que usted quiere contarnos sobre la educación infantil y los maestros durante COVID-19?

Kathryn: A decir la verdad, yo creo que ya somos más flexibles y más empáticos, no solo los unos para con los otros sino también con las familias y los niños. Hemos aprendido a ajustarnos a las reglas y los procedimientos siempre cambiantes. Creo que durante la primavera y a principios del verano, las cosas cambiaban a diario y teníamos que ser flexibles e idear maneras de implementar esos cambios en nuestro programa. También hemos tenido que colaborar más entre nosotros y aprender a ser comprensivos con las necesidades de cada uno y a dar apoyo.

Natalie Danner: Yo creo que eso es muy importante y es algo que realmente podemos llevar para adelante aun después de COVID-19, ¿verdad?

Kathryn: ¡Espero que sea pronto!

Natalie Danner: Eso es lo que esperamos todos. Bueno, muchas gracias Kathryn por ser nuestra invitada en el Podcast de Illinois Early Learning.

Kathryn: Gracias.

Natalie Danner: A nuestros oyentes, deseo recordarles que el presente podcast fue el segundo de una serie de tres partes sobre el cuidado de niños durante el COVID-19. La primera parte se enfocó en el cuidado infantil durante el COVID-19 desde la perspectiva de un director, y la segunda parte, en el cuidado infantil durante el COVID-19 desde la perspectiva de los padres, esperamos con entusiasmo analizar a profundidad este tema. Hasta la próxima, gracias y mantengan el aprendizaje infantil en el centro de su visión.

Ustedes han escuchado un podcast del Proyecto Illinois Early Learning. Para obtener más información, visítenos por favor en illinoisearlylearning.org, donde usted puede encontrar información confiable y basada en evidencia sobre el cuidado y educación infantil para padres, cuidadores y maestros de niños pequeños. Gracias por escuchar y por ayudar a los niños en su hogar, su aula y en su comunidad a tener un comienzo fuerte en su aprendizaje infantil.

  • Las opiniones, recursos y referencias ofrecidas en el sitio Web de IEL se ofrecen con la intención única de proveer información y no con ninguna intención de sustituir los consejos médicos o legales, u otros servicios apropiados. Lo animamos a buscar ayuda directa local de un profesional capacitado, si es necesario, antes de tomar acción.

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Centro de cuidado infantil

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares
  • Profesores e instructores

Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
  • Menores de 3 años de edad
  • Preescolares (de 3 a 5 años de edad)

Revisado: 2020