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Los niños pequeños y los conceptos del género sexual  

Fecha de publicación original:

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“Todos los perros son machos y todos los gatos son hembras”. “Mi papá dice que los varones no pueden usar zapatos con brillantina”. “¡Que las niñas sí pueden jugar al beisbol! ¡Mi hermana juega al beisbol!”  

Si usted ha escuchado a los niños pequeños, sabrá que las ideas sobre el género sexual son un tema de sus pensamientos y conversaciones. Muchos adultos, incluidos los profesionales de la primera infancia, tenemos sentimientos fuertes acerca de las cuestiones del género. Los conceptos son complejos, y las definiciones se van evolucionando.  

El sexo asignado se basa por lo general en características anatómicas visuales, concretamente los genitales. Durante la mayoría de la historia, los padres y madres tenían que esperar hasta el nacimiento  para asignarle un sexo a un bebé. Actualmente, varias pruebas como la de ultrasonido prenatal y el análisis de sangre NIPT permiten que los proveedores de atención médica conozcan el sexo de un feto varias semanas antes del nacimiento. Después del alumbramiento, el sexo del bebé normalmente es asignado por un proveedor de atención sanitaria. En algunos casos, los genitales no se conforman con las categorías de varón o mujer sin otras características. A veces una prueba genética revela que los cromosomas del sexo de una persona no corresponden a sus órganos reproductivos. El término intersexo significa el que tiene características sexuales tanto masculinas como femeninas.  

El “género binario” es la idea cultural que cada persona se identifica o como una mujer o como un hombre. En realidad, el género es expansivo y puede ser fluido. Los géneros de las personas no siempre se adaptan a las categorías de hombre y mujer; puede ser que se integran a las dos categorías o a ninguna. El término general para esto es “no binario”.  

La idea del género binario es la base para muchas leyes y políticas. Por ejemplo, muchos servicios sanitarios públicos se segregan según el género: hay baños de hombres y de mujeres. Con la excepción de algunos programas atléticos para niños, como los clubes de fútbol juvenil, los equipos deportivos usualmente se crean para mujeres o para hombres, no para los dos. Las leyes y reglas también pueden limitar o proteger los derechos de las personas según su género.  

La identidad de género es lo que una persona “sabe que es”, como por ejemplo: “Yo soy mujer”, “Soy una niña”, “Soy un niño”, “Yo soy hombre”.  

Un psicólogo infantil, Dr. Jason Rafferty, escribe que la identidad de género de los niños parece desarrollarse en etapas más o menos relacionadas a la edad.  

Aproximadamente a los 2 años de edad, los niños normalmente están conscientes sobre las diferencias físicas que figuran en el sexo asignado. (Muchos padres y madres han observado que los niños de 2 y 3 años sienten curiosidad sobre tales diferencias en las mascotas y otros seres vivos, además de en las personas).  

Para la edad de 3 años, la mayoría de los niños se identifican a sí mismos y a otros según el género binario de hombre o mujer. No obstante, puede ser que el sexo no les parezca algo permanente. Por ejemplo, se puede escuchar que una niña, a quien asignaron el género femenino en su nacimiento, dice: “Soy niña, y seré papi cuando sea grande”. Tenga en cuenta que tales afirmaciones no indican que un niño o niña seguramente se identificará como no binario. Más probablemente, todavía le cuesta trabajo para entender cómo funcionan las diferencias de sexo.  

Para sus 4 años, la mayoría de los niños tienen una idea más firme sobre su identidad de género y lo que puede significar. Ya llegan a darse cuenta que al madurar, no serán del otro sexo. Siguen aprendiendo sobre el efecto que el género puede tener en las decisiones sobre la forma de vida de uno. Por ejemplo, se puede escuchar que una niña dice: “Abuelita dice que no hay bebés en el espacio. Entonces ¿puedes ser mamá si te vas al espacio?”  

Los niños pequeños y los preescolares asimilan ideas sobre el género de diversas fuentes. ¿Qué dicen y hacen sus familiares con respecto al género? ¿Qué mensajes sobre el género oyen o ven en libros, videos, juegos o anuncios? ¿Qué observan que se permite, o no se permite, que las personas hagan de acuerdo con su género?  

La expresión de género se refiere a las maneras en que el comportamiento de alguien representa su identidad de género. ¿Cómo “deben” los niños varones o las niñas jugar, hablar, vestirse o peinarse? ¿Qué cosas se espera que les importen – los deportes, las muñecas, la música, los libros, la caza, los carros?  

Los niños preescolares aprenden de las opciones para la expresión de género observando a sus familiares, a compañeros y la cultura de sus entornos. Se percatan de lo que es aceptable o “normal” para las personas allegadas. Empiezan a tener preferencias en cuando a sus peinados, ropa y juguetes. Los niños de familias que recién inmigraron a Estados Unidos pueden ver que las ideas sobre el género que escuchan en casa son diferentes de lo que ven en otros lugares.  

El juego de fantasía en los programas para niños pequeños puede permitir que los niños ensayen muchas formas de expresión de género. Cualquier niño puede hacer la cuenta de ser el papi de un bebé, o ponerse un vestido centelleante para después pisar fuerte por el aula en botas de trabajo mientras lleva una caja de herramientas. No hay evidencia que sugiera que tales formas de jugar a ser de dos sexos confunden a los niños sobre la identidad de género.  

En realidad, esta forma de juego es sana, especialmente en la cultura actual en la que los niños encuentran ideas conflictivas sobre la expresión “normal” de los géneros. Necesitan jugar en torno a tales cosas mientras construyen sus identidades de género. Está bien permitir que hagan así en nuestras aulas.  

Debemos de reconocer, no obstante, que los educadores podemos albergar conceptos erróneos y prejuicios en cuanto al género, al igual que el resto de la sociedad. No tenemos todas las respuestas, pero podemos estar bien informados. Las entidades como NAEYC, Zero to Three y la Academia Americana de Pediatría ofrecen materiales para ayudar a los padres, madres y educadores a apoyar la comprensión de los niños pequeños sobre lo que significa el género en sus vidas.  

Jean Mendoza

Jean Mendoza

Jean Mendoza tiene un doctorado en currículo e instrucción y una maestría en educación infantil de de la Universidad de Illinois, y una maestría de artes en psicología de consejería de la Universidad Adler de Chicago. Fue profesora de formación docente de educación infantil en la Universidad Millikin, y trabajó por más de 25 años como maestra, trabajadora social y consejera. Colaboró recientemente con la Profesora Debbie Reese en una adaptación para lectores jóvenes de An Indigenous Peoples’ History of the United States, escrito por Roxanne Dunbar-Ortiz. Desde hace mucho tiempo la Profesora Mendoza se interesa en la literatura infantil, lo que se ve reflejado en sus repasos de libros para niños como los que aparecen en el libro A Broken Flute y en el blog American Indians in Children’s Literature. Jean y su difunto esposo Durango tienen cuatro hijos, ya adultos, y seis nietos. Ella vive en Urbana (Illinois).

Referencia

Rafferty, J. (2022, May 11). Gender identity development in children. Healthy Children.  

Recursos de IEL

  • Deseamos expresar nuestro agradecimiento a nuestros colegas expertos que dedicaron tiempo a reseñar y dar consejos sobre este blog.

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Hogar
  • Hogares-de-cuidado; Cuidado de niños en familia
  • Centro de cuidado infantil

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares
  • Profesores e instructores

Edad de los niños sobre los que trata el artículo: