
Se encuentra en un lugar público con su hijo pequeño cuando se pone a lloriquear. ¡No se preocupe! Si usted toma una actitud tranquila y se enfoca en resolver el problema, puede ayudar a su hijo a aprender a calmarse cuando está irritado.
Intente averiguar qué irrita a su hijo, para ver si necesita una solución rápida.
- Su hijo no está cómodo. Tal vez tenga hambre o sed, esté cansado, tenga calor o frío o necesite usar el baño. Usted podría ayudar a su hijo a ajustarse la ropa, el pañal o el cinturón de seguridad si está en el carro. Pálpele las manos, los pies y la cara para ver si necesita ponerse o quitarse el abrigo. Ofrézcale una merienda o un poco de agua, o vaya adonde pueda comer una comida completa. Tal vez necesite ir a los servicios sanitarios. Los pañales sucios o mojados deberían cambiarse lo más pronto posible.
- El niño está cansado o se está enfermando de algo. Tal vez su hijo podría dormirse si usted lo ayuda a ponerse en una posición cómoda. Si esto no es posible, dígale: “Sé que estás cansado. Podrás dormir al rato”. Abrácelo, cántele o cuéntele un cuento.
- El niño se siente abrumado por el gentío, estar en un lugar nuevo o querer cosas que no puede tener. Encuentre un lugar tranquilo para ayudar a su hijo a calmarse. Para reasegurarlo, dígale: “Están pasando muchas cosas aquí, pero estamos seguros y nos iremos de aquí antes del almuerzo”. Hable sobre cosas que le gustan: “Quieres esos juguetes y no te gusta que yo te diga que no. Pero podemos hablar sobre lo que te gusta de ellos”. Un poco de atención positiva puede mejorar su estado emocional.
- El niño está preocupado porque usted parece estar estresado. Si usted está tenso, intente relajarse. Cuente a su hijo cómo se siente: “Este lugar es un poco abrumador para mí también. Me alegra que pronto volveremos a casa”. Usted podría cantarle en voz baja canciones que les gustan a los dos. Hagan muecas juntos o hablen con voces chistosas.
- Su hijo está aburrido. Intente encargarle algunas tareas: “Ayúdame por favor a hallar una caja de tu cereal”. “¿Tienes los músculos fuertes para llevar esto por un ratito? Inténtalo”. Si el niño tiene que quedarse en un carrito para niños o un asiento de seguridad, haga dibujos en el aire con el dedo o llame su atención sobre lo que está pasando en su entorno. Dele un libro o un juguete. Hable con él sobre cosas divertidas que podrá hacer más tarde.
Tenga en cuenta que a su hijo no le gusta quejarse.
- Recuérdese a sí mismo que su hijo prefiere pasar un buen rato con usted. Es que no sabe cómo hacerlo en este momento.
- Respire hondo o cuente hasta 10 para calmarse primero a sí mismo. Use un tono agradable para hablar a su hijo.
Recursos de IEL
- Listas de recursos: Challenging Behaviors


PDF