El juego conjunto. Sigamos los intereses de nuestros niños en casa

A los niños pequeños les encanta jugar. El juego abierto y dirigido por los niños pequeños los ayuda a desarrollarse y aprender. En el juego dirigido por el niño, él o ella escogen la actividad o el tema y lideran el juego. A los niños pequeños les resulta natural dirigir su juego. En este blog vamos a describir algunas estrategias para expandir el juego del un niño en tres situaciones comunes del juego.

¿Bueno? El juego con teléfonos

Piense en todos los momentos en que su hijo empieza a jugar con un “teléfono” imaginario y hace de cuenta que está conversando. ¡Únase al juego! Póngase “al otro lado de la línea” y hable por teléfono. Su hijo podría decir “Bueno”. Usted podría decir, “¡Hola, Sofía! ¿Cómo te va hoy?” Así se amplía el lenguaje del niño y se sigue su interés en los teléfonos. Usted podría hacer para su niño un teléfono de juguete de un trozo de cartón o dejar que juegue con un celular que ya no se utiliza.

Al jugar de fantasía con los teléfonos, su hijo está imitando el uso que usted como adulto hace de los teléfonos. Con este tipo de juego, los niños también llegan a sentirse más cómodos al utilizar el teléfono para comunicarse en la vida real. Usted podría hacer participar a su niño en conversaciones por teléfono. Por ejemplo, ponga su celular en altavoz y dejar que su niño hable con un familiar. Use las video llamadas para hacer que su hijo forme vínculos con otros familiares o amistades mediante las acciones y el habla.

Dar rugidos como un dinosaurio

Otro interés popular entre los niños pequeños son los dinosaurios. Si su hijo le enseña un dinosaurio de juguete, agarre la honda y diga: “Huau, me estás enseñando tu dinosaurio. ¿Vamos a hacer que el dinosaurio baile, o que ruja?” Luego puede extender el interés del niño en los dinosaurios encontrando libros sobre los dinosaurios en su biblioteca local y leyéndolos juntos.

Otra manera de expandir en el interés del niño es dibujando o coloreando dinosaurios con papel y crayones. Esto ayuda a mejorar la motricidad fina del niño. Al usar bloques u otros materiales que encuentren, como el cartón del basurero de reciclaje, usted y su niño pueden construir un hogar o hábitat para dinosaurios.

¡Haz como hago yo! Las muñecas y los animales de peluche

Su hijo podría expresar que le interesan las muñecas o los animales de peluche llevándose uno mientras juega. Usted podría ayudar al niño a aprender más sobre las rutinas en la casa usando la muñeca o el animal como modelo del comportamiento que quiere ver en él o ella. “Mira, así es como el osito se cepilla los dientes. ¿Tú puedes hacer así también?” Usted también podría aumentar el juego de su niño siguiendo adonde él o ella quieren ir y explorando los temas social-emocionales. “Escucho que dijiste que tu muñequita está llorando. ¿Qué podemos hacer para que se sienta mejor?”

Usted podría introducir temas adicionales, como la ropa y el tiempo que hace afuera. “Veo que estás vistiendo a tu dinosaurio. ¿Qué tiempo hace hoy? ¿Qué tipo de ropa debemos buscar para él?” Hay muchísimas maneras de extender el juego con las muñecas y los animales de peluche.

Resumen

El juego liderado por el niño es divertido y lo ayuda a aprender y crecer en las habilidades de la imaginación, comunicación y motricidad. ¡Únase hoy a la diversión con su niñito!

Natalie Danner Natalie Danner

La Dra. Natalie Danner es asociada de investigación post-doctoral en el Proyecto Illinois Early Learning. Ha trabajado en programas universitarios de preparación docente para maestros preescolares en Nebraska, Oregon y Connecticut. También ha sido maestra de la primera infancia y líder escolar en la Ciudad de Nueva York y Arizona. Obtuvo su doctorado en educación especial infantil de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.
(Biografía actualizada en 2020)

Sobre este recurso

Este recurso va dirigido a:
  • Hogar

Tipo de programa al que el artículo va destinado:
  • Padres, madres y familiares

Edad de los niños sobre los que trata el artículo:
  • Menores de 3 años de edad
  • Preescolares (de 3 a 5 años de edad)