¡Los niños pequeños necesitan jugar!

Sobre este recurso
English title: Young Children Need to Play!

Se ha dicho que el juego es la labor de los niños. Trabajan mucho en su juego, porque lo pueden inventar ellos mismos. Lo mejor de los juegos infantiles es que los niños aprenden mucho a la vez de divertirse. He aquí unas cosas para tener presente sobre el juego.

“El juego” puede ser cualquier actividad espontánea que sea divertida.

El juego espontáneo ocurre cuando los niños hacen libremente alguna actividad. Si los niños organizan un juego de pelota, una representación dramática, o un juego de escondite, están satisfaciendo su necesidad del juego espontáneo. El juego espontáneo es distinto de inscribir a los niños en los deportes de Little League o unas clases de baile. Los niños sacan más provecho de un equilibrio entre las actividades planeadas y dirigidas por adultos y las que ellos mismos planean y dirigen.

El juego puede serles a los niños pequeños una manera efectiva y divertida de desarrollar sus habilidades:

  • Habilidades de lenguaje cuando juegan juegos de nombres, cantan canciones, y recitan rimas infantiles.
  • Habilidades de pensamiento cuando construyen una torre de bloques, siguen las instrucciones de algún juego, o adivinan cómo armar las piezas de un rompecabezas.
  • Habilidades de motricidad fina cuando ensartan cuentas, hacen figuras de arcilla y cortan con tijeras.
  • Habilidades de motricidad gruesa cuando juegan con una pelota, patinan y corren carreras de relevos.
  • Habilidades creativas cuando se imaginan cuentos, presentan un espectáculo de títeres, y se atavían con ropa de juego.
  • Habilidades sociales cuando forman los equipos para juegos de pelota, discuten las reglas de un juego de naipes, y deciden quién realizará cuál papel en un juego dramático.

Es importante eliminar barreras a las oportunidades de los niños para jugar, tales como:

  • Demasiadas actividades estructuradas. Cuando sus vidas incluyen demasiadas actividades, deportes y clases, los niños no tienen tiempo para sí mismos ni para jugar sin estructura.
  • Demasiado tiempo con la pantalla. Cuando los niños pasan demasiado tiempo mirando la tele, su juego imita con demasiada frecuencia lo que ven en ella (o en la pantalla del videojuego o de la computadora). El mirar la tele y los juegos de video y de apps móviles también les roban a los niños un tiempo valioso para jugar.

Si una niña dice, “Estoy aburrida”, podría necesitar más tiempo no estructurado para jugar.

Los padres frecuentemente escuchan las quejas de sus hijos sobre el aburrimiento cuando no hay actividades programadas para ellos. Los niños necesitan el tiempo para relajarse y estar solos. En estas ocasiones florecen su imaginación y creatividad. Son los momentos cuando los niños sienten los plenos beneficios del juego.