La auto-regulación. Regulación del comportamiento

Norma: Los niños demuestran la capacidad emergente de manejar y ajustar sus comportamientos de acuerdo con los contextos sociales y culturales.

La regulación del comportamiento y las experiencias

La regulación del comportamiento es difícil con frecuencia porque se basa en las experiencias de los niños, las cuales son diferentes de un niño a otro. Sin embargo, hay ciertas expectativas en la sociedad que los niños tienen que acatar, sobre todo en relación con la seguridad física. Sin embargo, si no se ha expuesto a los niños a las expectativas “comunes”, es posible que no se porten de la manera “esperada”. Por ejemplo, los niños que viven en torres de apartamentos pueden ver las ventanas como peligrosas y rehusar acercarse a cualquier ventana, incluso las de la planta baja. O en cambio, los niños que viven en casas de un solo piso pueden intentar trepar unas escaleras sin ninguna idea de poder caerse. Estos dos ejemplos resaltan el papel importante del contexto en la regulación del comportamiento. Estos niños no “se portan mal” a propósito ni tienen dificultad con los impulsos; exploran el mundo de acuerdo con lo que conocen y lo que les hace sentirse cómodos.

Durante los primeros tres años de vida, con frecuencia se describe el comportamiento de los niños como impulsivo y berrinchudo. ¡Estos comportamientos son apropiados al desarrollo y son normales! El papel del cuidador es extremadamente importante durante este periodo para apoyar a los niños con el manejo de su conducta y sus acciones.

Como con todo el desarrollo, la regulación del comportamiento ocurre dentro de los contextos culturales y sociales de los niños. Las expectativas culturales determinan lo que es aceptable y lo que no. Los cuidadores son los responsables de comunicarles dichas expectativas a los niños y proveerles el apoyo que necesitan para guiar el comportamiento. Los niños aprenden dichas reglas y empiezan a adaptar su comportamiento a situaciones individuales. Por ejemplo, los niños pueden ser capaces de reconocer los comportamientos que pueden exhibir en casa en contraste con los que pueden exhibir en una guardería o en la casa de un pariente.

La regulación del comportamiento empieza con los cuidadores sensibles que satisfacen las necesidades de los niños. Si los cuidadores satisfacen con constancia las necesidades de los niños, fomentan la confianza en ellos. Durante la primera infancia, los niños buscan en dichos adultos de confianza los indicios de lo que se debe hacer en diversas situaciones. Esto se llama la referencia social, y los ayuda a los niños a guiar su comportamiento. Se fijan mucho en los indicios de las caras de dichos adultos antes de actuar. A la edad de uno y dos años, los niños siguen usando la referencia social, pero también usan el lenguaje o el habla privada para la orientación de su conducta y sus acciones. Mientras los niños están desarrollando la capacidad de manejar los impulsos y aprendiendo el autocontrol, todavía podrán reconocer los momentos cuando necesitan a su co-regulador en vez de depender solamente de su propia capacidad de controlar, manejar y adaptar el comportamiento.

Nacimiento a 9 meses

Los niños reaccionan ante estados internos y estados externos y tienen muy poco o ningún autocontrol sobre su comportamiento. Los niños dependen de los cuidadores para co-regular su comportamiento.

Indicios para niños incluyen:

  • El niño llora cuando tiene hambre o está cansado, incómodo o aburrido
  • Usa movimientos físicos para apartarse de una interacción, vuelve la cabeza, aparta la vista
  • Explora físicamente el ambiente con el toque, por ej., chupando, mascando, pegando, tirando, golpeando
  • Expresa la curiosidad y poco autocontrol al explorar el ambiente, por ej., extiende la mano hacia objetos que adultos u otros niños tienen en las manos

Estrategias de interacción:

  • Estar disponible para relacionarse emocionalmente con el niño y ser sensible respecto a sus necesidades
  • Proveer la constancia y las rutinas para el dormir, comer y cambiar pañales
  • Responder oportuna y atentamente a los indicios del niño
  • Manejar las propias expectativas con la comprensión que el niño no puede controlar su comportamiento
  • Crear un ambiente seguro donde el niño puede explorar activamente

7 meses a 18 meses

El uso de la referencia social emerge y apoya a los niños en el desarrollo de una capacidad interna de modificar algunos de sus comportamientos. Los niños todavía dependen mucho de valerse de su cuidador para que co-regule sus comportamientos.

Indicios para niños incluyen:

  • Explora el ambiente sin estar consciente de restricciones ni límites, por ej., gatea hacia un estante e intenta treparlo
  • Lee los indicios y el lenguaje corporal del (de los) cuidador(es) y personas conocidas para guiar sus reacciones y comportamientos en situaciones novedosas e inciertas
  • Manifiesta la frustración, por ej., llora, muerde
  • Tiene dificultad para encaminar las emociones intensas, por ej., grita, da brincos, aprieta cosas, muerde
  • Escoge entre dos opciones, por ej., “Puedes tener la pelota roja o la azul”.
  • Lleva a cabo una acción prohibida sin importarle la referencia a la reacción de un cuidador, por ej., mira hacia el cuidador antes de tocar un objeto prohibido y luego lo toca de todos modos

Estrategias de interacción:

  • Proveerle al niño avisos con suficiente tiempo de antelación para las transiciones; usar tarjetas con fotos para ayudar
  • Guiar al niño con la comunicación tanto verbal como no verbal, por ej., usar expresiones de la cara que corresponden a lo que se dice
  • Establecer rutinas para las actividades cotidianas
  • Manejar las propias expectativas con la comprensión que el niño no puede controlar su comportamiento
  • Usar la redirección y la distracción para evitar las luchas por el poder

16 meses a 24 meses

Los niños pueden ser capaces de manifestar un autocontrol limitado del comportamiento al responder a indicios que encuentran en el ambiente. Los niños también empiezan a usar estrategias más complejas para manejar los sentimientos de impulsividad.

Indicios para niños incluyen:

  • Comunica “mío” cuando otro niño le quita un juguete
  • Comunica “no” a sí mismo cuando extiende la mano hacia objetos prohibidos
  • Empieza a responder a los indicios del cuidador y modificar el comportamiento, por ej., no toca el objeto prohibido cuando reconoce que el cuidador desanima la acción

Estrategias de interacción:

  • Proveerle al niño límites claros y recordarle los límites a varios momentos durante el día
  • Dar un modelo del comportamiento respetuoso y bien pensado al relacionarse con el niño
  • Anime al niño a expresar lo que siente, por ej., pisotear el suelo si está enojado

21 meses a 36 meses

Los niños manifiestan un autocontrol limitado de su comportamiento sin la intervención ni los indicios de un adulto. Los niños conocen una amplia gama de comportamientos esperados y pueden manejar algunas de dichas expectativas. Los niños también son más capaces de reconocer los momentos cuando necesitan que su cuidador les ayude a regularse en vez de depender de sus propias estrategias de auto-regulación.

Indicios para niños incluyen:

  • Aumenta el uso del habla privada en el juego y las interacciones cotidianos
  • Reacciona de maneras cada vez más apropiadas ante las expresiones faciales, el tono de la voz y los sentimientos de adultos antes de actuar por impulso
  • Identifica situaciones en que necesita que el cuidador lo apoye en el control del comportamiento, por ej., agarra la mano del cuidador al cruzar la calle
  • Realiza las transiciones sin problemas si se lo prepara de antemano
  • Busca la guía del cuidador con la comunicación verbal y no verbal, por ej., lo mira, hace gestos, indica algo con el dedo, dice su nombre o hace una pregunta, todo sin tener que estar muy cerca
  • Manifiesta una conciencia de las expectativas, por ej., se acerca y toca suavemente a un bebé, espera durante ratos breves al turnarse

Estrategias de interacción:

  • Preparar al niño para las transiciones y cambios de rutina al darle suficiente tiempo para prever y planear los cambios
  • Reconocer y encomiar el comportamiento deseado al decir lo que el niño hizo y por qué es importante
  • Ser consecuente con los límites y las reacciones
  • Repasar brevemente el comportamiento después de que el niño haya alcanzado un estado de tranquilidad, por ej., “Estabas muy alterado, qué lástima que te sintieras así. Es importante recordar que no pegamos a nuestros amigos”.

Tenga presente

Los niños no dominan las tareas de auto-regulación durante los primeros tres años de vida. A continuación se presentan algunos comportamientos infantiles que manifiestan los indicios iniciales de la auto-regulación. Para los 36 meses, los niños:

  • Pueden recuperarse de situaciones estresantes con la ayuda de cuidadores
  • Tienen un autocontrol limitado del comportamiento, con el apoyo de cuidadores
  • Pueden prestar atención durante ratos cada vez más largos
  • Pueden manejar algunos de sus procesos de comer, dormir y hacerse de cuerpo con la ayuda de cuidadores

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