Área 4. Seguridad y bienestar

Norma: Los niños demuestran la capacidad emergente de reconocer situaciones peligrosas y actuar en consecuencia.

Manteniendo seguros a los niños

El concepto de “no” es usado con frecuencia por los cuidadores de niños menores de tres años. “No toques”, “deja eso”, “no pegues”, todos se escuchan a diario en las interacciones con niños pequeños. Los niños menores de tres años no pueden controlar sus impulsos; por lo tanto, es importante que los cuidadores tengan expectativas realistas para los niños en cuanto a su entendimiento de lo que es seguro y lo que no. La seguridad es muy importante durante los primeros tres años de vida, y los cuidadores trabajan incansablemente para que los niños estén bien cuidados y seguros. Durante este periodo, la supervisión y el cuidado constantes y la redirección son el apoyo que necesitan los niños para mantenerse seguros. Mientras los niños están formando la capacidad cognitiva de entender lo que pueden y no pueden hacer, no son capaces de controlar sus acciones. Los cuidadores con frecuencia se hallan repitiendo las mismas palabras y acciones una y otra vez; y aunque puede ser frustrante, los niños pequeños necesitan esos recordatorios constantes. Todavía están desarrollando la capacidad de recordar, y dependen mucho de la estructura, las rutinas y la constancia para formar el entendimiento de la seguridad y el bienestar.

Durante los primeros años de vida, los niños dependen de que sus cuidadores los mantengan seguros y sanos para desarrollarse bien. Los niños empiezan a crecer en la capacidad de reconocer situaciones posiblemente peligrosas o malsanas, pero necesitarán mucho apoyo de sus cuidadores. Los niños desarrollan dicha capacidad al llegar a confiarse en cuidadores responsivos y atentos que satisfacen con constancia sus necesidades. Los niños también esperan que sus cuidadores fijen lo que es aceptable y lo que no.

Al nacimiento, los niños no son totalmente indefensos. Entran al mundo con un conjunto de reflejos diseñados para señalarles a los cuidadores sus necesidades básicas de supervivencia.1 Al crecer, los niños llegan a estar conscientes de sus propios cuerpos y de su ambiente. Empiezan a interactuar a propósito con su ambiente y a practicar activamente todas las habilidades nuevas que desarrollan. El desafío es el de hallar el mejor equilibrio entre la exploración y el aprendizaje activos, y el mantener seguros a los niños en su ambiente.

Con las habilidades nuevas llegan comportamientos riesgosos que son apropiados al desarrollo. Los niños se lanzan hacia delante sin tener en cuenta nada que está en el camino, o levantan todo lo posible del piso y lo meten a la boca. Los niños no tienen la capacidad de controlar los impulsos, y pondrán a prueba los límites de la seguridad que sus cuidadores han fijado. La capacidad cognitiva creciente de los niños les ayuda a entender por qué se han fijado reglas de seguridad, y también a formar la memoria de lo que se permite y lo que no. Aunque a veces prestan atención a las reglas de seguridad, los niños todavía necesitan la supervisión constante para mantenerse seguros.

Nacimiento a 9 meses

Los niños dependen primero de sus reflejos naturales para señalarles sus necesidades básicas de supervivencia a su(s) cuidador(es). Hacia el final de este periodo, una consciencia creciente del propio cuerpo y la confianza en el (los) cuidador(es) les apoyan a los niños en la satisfacción de necesidades y los protegen en situaciones inciertas o potencialmente peligrosas.

Indicios para niños incluyen:

  • El niño señala sus necesidades con los reflejos y con sonidos, por ej., demuestra el reflejo de búsqueda cuando tiene hambre, llora cuando está incómodo
  • Observa y explora activamente el ambiente
  • Demuestra un interés en el propio cuerpo, por ej., mira fijamente las manos, mete los pies a la boca, da el ombligo con el dedo
  • Usa movimientos físicos para explorar el ambiente, por ej., extiende la mano, se pone sentado, se da vueltas en el piso
  • Demuestra la confianza en el (los) cuidador(es), extiende las manos hacia un adulto, se siente tranquilo cuando intentan sosegarlo, busca al cuidador en situaciones novedosas

Estrategias de interacción:

  • Satisfacer las necesidades del niño de manera atenta y sensible
  • Responder de manera bien pensada al relacionarse con el niño
  • Proveer un ambiente seguro para niños y una supervisión constante
  • Sosegar y consolar al niño cuando sea necesario, por ej., cargarlo en brazos, mecerlo, abrazarlo
  • Interactuar con el niño; sentarse con él o ella en el piso para explorar y jugar

7 meses a 18 meses

Las crecientes capacidades físicas de los niños les permiten explorar nuevas maneras de interactuar con el ambiente a su alrededor. Motivados por dichas capacidades nuevas, los niños se arriesgan para explorar y aprender, y demuestran con la comunicación verbal y no verbal que confían en que su(s) cuidador(es) los mantendrán seguros.

Indicios para niños incluyen:

  • Usa las referencias sociales para evaluar situaciones inciertas, por ej., mira al cuidador en busca de indicios sociales acerca de si debe o no debe hacer lo que quiere
  • Trepa activamente para alcanzar objetos que quiere durante el juego
  • Responde a indicios del cuidador en situaciones inciertas y peligrosas
  • Titubea y demuestra cautela en situaciones novedosas y/o cambiantes, por ej., deja de gatear cuando alcanza el borde de una superficie desigual
  • Responde a avisos y cambios en el tono de la voz; necesita ayuda y redirección para poner fin al comportamiento peligroso, por ej., alza la vista al oír que se dice “no” en tonos firmes pero no necesariamente deja de hacer lo que hacía

Estrategias de interacción:

  • Usar indicios faciales y gestos para comunicarse con el niño en situaciones inciertas, por ej., decir que sí con la cabeza, y sonreír para animar al niño a gatear hacia el juguete nuevo
  • Fijar restricciones y límites; seguir consecuente y firme
  • Proveer un ambiente seguro para niños y una supervisión constante
  • Explicarles a los niños por qué se han fijado ciertas reglas

16 meses a 24 meses

Los niños empiezan a formar un entendimiento básico de sus limitaciones físicas y de situaciones peligrosas. Los niños todavía sienten la motivación de explorar y interactuar con el ambiente sin tener en cuenta los riesgos, y siguen dependiendo del (de los) cuidador(es) para ayuda en el manejo de los impulsos.

Indicios para niños incluyen:

  • Entiende cuando se le comunica “no” y “deja de hacer eso” con palabras o gestos
  • Responde a avisos y empieza a cambiar el comportamiento en consecuencia, por ej., se aleja del enchufe eléctrico después de que el cuidador le comunica “no”
  • Busca el consuelo cuando se siente asustado
  • Imita las acciones de adultos durante el juego, por ej., dice “no tocar” a una muñequita cuando pasa al lado de un horno de juguete

Estrategias de interacción:

  • Proveer un ambiente seguro para niños y una supervisión constante
  • Dar un modelo de prácticas y comportamientos seguros para el niño, por ej., no pararse en una silla al intentar alcanzar objetos
  • Apoyar al niño en nuevas situaciones; permitirle tiempo para conocer nuevos objetos, personas o actividades

21 meses a 36 meses

Los niños empiezan a demostrar una capacidad limitada de interiorizar lo que el (los) cuidador(es) les comunican en relación con la seguridad, las reglas y el bienestar. Los niños siguen actuando según los impulsos pero empiezan a desarrollar estrategias para protegerse en situaciones inciertas y posiblemente peligrosas.

Indicios para niños incluyen:

  • Presta atención a las reglas de seguridad pero todavía necesita la supervisión para mantenerse seguro
  • Se lo comunica a un adulto si algo anda mal, por ej., un compañero se ha lastimado o está perdido
  • Recuerda y empieza a aplicar experiencias pasadas a situaciones futuras, por ej., camina lentamente y con cautela cuando hay nieve en el suelo
  • Recuerda las reglas a compañeros más pequeños, por ej., agarra la mano de un niño más pequeño cuando están caminando afuera

Estrategias de interacción:

  • Proveer constantemente supervisión y guía
  • Hablar con el niño sobre situaciones peligrosas y lo que debe hacer para pedir ayuda
  • Respetar los temores que el niño expresa
  • Fijar restricciones y límites; seguir consecuente y firme

Tenga presente

El desarrollo de niños no ocurre en el aislamiento; los niños alcanzan los hitos de su desarrollo dentro de sus contextos sociales y culturales. Sin embargo, aunque el “cómo se desarrolla el niño” puede verse diferente, el “qué desarrolla el niño” puede observarse de una manera más universal. A continuación se presentan algunas señales que pueden dar motivo de una conversación con el proveedor de atención médica del niño acerca de tener una revisión más detallada.

  • El niño no exhibe la permanencia de objetos para los 12 meses de edad
  • No balbucea, indica cosas con el dedo ni hace gestos con significado para los 12 meses de edad
  • No conoce las funciones simples de objetos comunes, por ej., una taza o un teléfono, para los 24 meses de edad
  • No participa en el juego simbólico para los 36 meses

Notas

  1. Brazelton, T. B. (1992). Touchpoints: Your child’s emotional and behavioral development. New York: Perseus.

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