Arenga para los padres en el tiempo del COVID-19. Tomemos tiempo para conectarnos

Sobre este recurso
Revisado: 2020
English title: COVID-19 Parenting Pep Talk: Make Time for Connection

Antes de la situación de COVID-19, muchos, yo incluida, acostumbrábamos llevar a nuestros hijos pequeños a la guardería o al preescolar en los días laborales. Ahora, puede ser que estemos trabajando en casa o a horarios diferentes, y quizás que se nos hayan perdido muchas de nuestras rutinas diarias predecibles. Además, muchos familiares, amigos y colegas ya no participan en nuestras rutinas. Esto puede dejarnos con sentimientos de tristeza y pérdida por las conexiones ausentes.

Los niños pequeños también extrañan las conexiones con compañeros de juego, maestros y familiares. Esto puede ocasionar comportamientos difíciles que sirven para expresar sus sentimientos de pena. La conducta difícil en muchos casos es la manera de un niño de expresar, “Necesito que me ayudes a comprender lo que estoy sintiendo” cuando no tienen las palabras para pedir ayuda.

Por ejemplo, un niño podría empezar a echar muchos juguetes en el piso porque así se provoca que un cuidador le diga “YA NO eches los juguetes en el piso”. Al ganarse la atención del cuidador, el niño satisface su necesidad de conexión. Sin embargo, esta interacción negativa puede frustrar el cuidador, y el niño todavía quiere tener una conexión positiva.

Yo también me he sentido abrumada con hallar un equilibrio entre todo lo que tengo que hacer en casa y he notado los comportamientos difíciles que mi niño preescolar usa para conseguir mi atención. Me he encontrado en un ciclo negativo de decirle “no” y “ya no más” que me deja agotada.

¿Qué arenga positiva puedo darme a mí misma? Sé que un modo de prevenir las conductas difíciles es el de hacer un plan para los momentos de conexión. Estos momentos de conexión bien pensados pueden cambiar el tono del día y redirigir los comportamientos de un niño hacia otros más positivos. Los momentos de conexión positiva no tienen que durar mucho ni ser muy complicadas para tenerle significado a un niño pequeño. Tomar tiempo para enfocarse en conectar con su hijo, aunque sea solo cinco minutos, puede cambiar el momento. Lo que es más, esos momentos de conexión ¡son momentos de aprendizaje para el niño también!

Las siguientes son algunas ideas de 5 minutos para empezar:

  • Miren fotos de personas o momentos divertidos que tal vez echen de menos y platiquen sobre las memorias felices.
  • Halle algún quehacer con que su hijo puede ayudarle en casa y háganlo juntos, como clasificar calcetines o medias, o restregar papas. (Como una diversión extra, ¡jugar con agua es una manera sensorial excelente de tranquilizarse!). Diluvie generosamente a su niño preescolar con palabras animadoras que le comuniquen que usted se siente orgulloso por la ayuda que le dé con los quehaceres de la familia.
  • Haga un librito para dibujar. Busque una libreta usada o sencillamente doble una hoja de papel para hacer un folleto. Siéntense juntos para hacer dibujos y garabatos. Apunte las palabras de su hijo.
  • Salgan afuera para hacer una caminata en la acera, o salgan al patio de atrás a jugar. Pasen una pelota entre sí o juegue al “veo-veo”, describiéndole a su hijo las cosas que ve en sus entornos. Los dos se están conectando al mirarse a los ojos para pasar la pelota o jugar un juego de adivinanza.
  • Saque tiempo para leer juntos un cuento o una poesía. Muchas bibliotecas públicas tienen disponibles los e-libros u otros servicios si usted busca algo nuevo para leer. O sencillamente lean juntos un libro viejo y preferido y sonríen juntos.

Yo he encontrado que estos momentitos de cinco minutos para conectarnos ayudan a hacer mi hogar un poco más tranquilo durante estos tiempos difíciles. Espero que al poner a prueba esta estrategia, usted encuentre más paz en su hogar también.

Rebecca Swartz
rswartz@illinois.edu

La profesora Rebecca Swartz, especialista en aprendizaje infantil de IEL, terminó el doctorado en desarrollo humano y estudios familiares en la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign. La investigación y los trabajos de extensión de Rebecca focalizan en el cuidado de bebés y niños menores de 3 años de edad, el cuidado infantil en hogares y el desarrollo social-emocional de niños pequeños. Se propone ayudar a los padres y educadores de niños pequeños al proporcionar recursos basados en evidencia sobre el desarrollo y aprendizaje infantil.
Biografía actualizada en 10/2019