Área 3. Comunicación expresiva

Norma: Los niños demuestran la capacidad de entender y expresar pensamientos con la expresión tanto verbal como no verbal.

El lenguaje expresivo se refiere a la manera de que los niños les expresan sus necesidades, deseos y sentimientos a otros con la comunicación tanto no verbal como verbal. La comunicación empieza al nacimiento e incluye el llanto reflexivo, el apartar la vista y el lenguaje corporal.1 Después de los cuatro meses de edad, los niños cambian a usar sonidos adicionales mientras construyen la capacidad del lenguaje verbal. Producen llantos de diversos tipos y hacen experimentos con sonidos al arrullar, reírse, balbucear y hasta gritar.

Entre como los 9 y 12 meses, los niños empiezan a indicar cosas con el dedo a fin de comunicarse con propósito. Usan combinaciones de gestos y sonidos vocales para indicar que les interesan objetos y personas.2 Todas estas acciones son precursores de las palabras que emergerán entre los 12 y 15 meses de edad.

Durante el segundo año de vida, los niños progresan desde usar las primeras palabras hasta combinar palabras. Las primeras palabras suelen ser expresiones de dos sílabas como “bibi” para “biberón”. Son palabras que nombran a personas y objetos significantes en la vida del niño. Con frecuencia, los cuidadores son los únicos que pueden entender esas palabras mientras emergen dentro del contexto de los niños. Los niños también dicen oraciones de dos palabras para comunicar significados como “papi fue” o “yo galleta”. Para los 36 meses, los niños producen oraciones breves y claras para expresar ideas, hacer preguntas y turnarse al conversar.3

Nacimiento a 9 meses

Los niños empiezan a hacer experimentos con sonidos y otras formas de comunicación para expresar que les interesa su ambiente y tener influencia en ello.

Indicios para niños incluyen:

  • El niño llora para señalar el hambre, el dolor o la angustia
  • Usa sonrisas y otras expresiones de la cara para iniciar el contacto social
  • Arrulla y usa movimientos físicos para relacionarse con personas conocidas
  • Balbucea y hace experimentos con todo tipo de sonidos (sonidos de los dos labios: “p”, “b”, “m”)
  • Combina balbuceos de diferentes tipos
  • Empieza a indicar con el dedo objetos de su ambiente

Estrategias de interacción:

  • Turnarse en interacciones sencillas, por ej., hacer un sonido de arrullar después de que el niño haya hecho un sonido similar
  • Repetir los sonidos que hace el niño al balbucear; animar al niño a hacer más sonidos
  • Crear un ambiente de lenguaje enriquecido; comunicarse con el niño durante el día sobre lo que está pasando
  • Tomar en cuenta la lengua materna del niño e intentar usar palabras conocidas en esa lengua en particular

7 meses a 18 meses

El lenguaje de los niños progresa desde el balbuceo hacia expresiones vocales y las primeras palabras. Hacia el final de este periodo, el balbuceo se disminuye mientras los niños empiezan a aumentar el vocabulario.

Indicios para niños incluyen:

  • Balbucea usando sonidos de la lengua materna
  • Crea frases largas balbuceando
  • Usa la comunicación no verbal para expresar ideas, por ej., dice adiós con la mano, hace la seña de “más” al comer
  • Dice las primeras palabras; son los nombres de personas y objetos conocidos, por ej., “mamá”, “biberón”
  • Nombre algunos objetos conocidos en su ambiente
  • Usa una sola palabra para comunicar un mensaje, por ej., “leche” para decir que quiere leche

Estrategias de interacción:

  • Reconocer y responder a los intentos del niño de comunicarse
  • Expandir sobre lo que el niño está diciendo, por ej., “¿Leche? ¿Quieres tomar leche?”
  • Expresar el aprecio cuando el niño está intentando usar palabras nuevas
  • Hablar y leer al niño a menudo; usar palabras y libros que reflejen la cultura del hogar
  • Narrar lo que está ocurriendo durante el día del niño, por ej., “Vamos a sentarnos a almorzar”

16 meses a 24 meses

Los niños siguen haciendo experimentos con el lenguaje y expanden el vocabulario al empezar a decir frases de dos palabras.

Indicios para niños incluyen:

  • Usa más palabras que gestos al hablar
  • Repite palabras que oye
  • Tiene un vocabulario de aproximadamente 80 palabras
  • Empieza a usar el habla telegráfica, que consta de frases con palabras omitidas, por ej., “nene sueño” para “el nene tiene sueño”

Estrategias de interacción:

  • Seguir conversando con el niño sobre temas que le tienen significado
  • Animar al niño a hablar y expandir sobre lo que el niño está diciendo
  • Reconocer y extender lo que el niño está expresando, por ej., “Sí, veo al nene; el nene está dormido”

21 meses a 36 meses

Los niños se comunican sobre temas actuales y empiezan a combinar algunas palabras en oraciones breves para expresar sus necesidades y deseos.

Indicios para niños incluyen:

  • Dice frases de tres palabras, por ej., “Yo quiero pelota”
  • Empieza a usar pronombres y preposiciones, por ej., “Me quitó juguete” y “en la mesa”
  • Hace errores, lo que señala que trabaja por entender reglas complejas de la gramática
  • Usa adjetivos al hablar, por ej., “coche azul”
  • Usa frases sencillas, por ej., “Quiero la taza amarilla”
  • Tiene un vocabulario de más de 300 palabras

Estrategias de interacción:

  • Dar un modelo del habla correcta pero no corregir al niño cuando está hablando, por ej., “Ah, ¿Mami dijo que sí?” después de que el niño dice “Mami dició sí”.
  • Usar frases sencillas al comunicarse con el niño
  • Permitir que los niños jueguen y hagan experimentos con el lenguaje mediante canciones y rimas de palabras
  • Expandir sobre lo que el niño está diciendo, por ej., “La nenita está llorando; ¿tal vez tiene hambre?” después de que el niño dice que la nenita está llorando

Cuento de la vida real

Este cuento también está relacionado al:

Cristina tiene 36 meses de edad y está aprendiendo tanto el inglés como el español. En este momento está jugando con una muñeca en el área de juego dramático. Está meciendo la muñeca y le susurra, “Ssss, no llorar”. Su cuidadora, Jennifer, está sentada a su lado y observándola mientras juega. Jennifer le pregunta: “¿Por qué está llorando el bebé?” Cristina contesta, “Ella hambre”. Jennifer luego le dice: “¿Qué puedes darle para que ya no tenga hambre?” Cristina camina a la cocinita, agarra un biberón de juguete y lo alza. Dice: “Leche. Quiero milk”.

Cristina hace de cuenta que le da el biberón a la muñeca y sigue meciéndola por un rato breve. Luego hace de cuenta que pone a eructar a la muñeca, la abraza y le da un beso. Cristina luego se pone de pie, quita la cobija y dice: “Nena necesita pañal”. Desviste la muñeca y dice: “Quita camisa”. Hace de cuenta que cambia el pañal y vuelve a poner la ropa de juego a la muñeca. Jennifer sigue observando el juego de Cristina y algunos minutos más tarde le dice: “Cristina, en cinco minutos vamos a recoger y prepararnos para lavarnos las manos”. Cristina alza la vista y sigue jugando con la muñeca. “En tres minutos más vamos a recoger”, dice Jennifer. Cristina dice en voz baja: “recoger”. Después de los tres minutos, Jennifer avisa a Cristina y la niña empieza a guardar los juguetes. Sigue diciendo “recoger”. Una vez que termine de recoger, Cristina corre al lavabo, empuja las mangas hacia arriba y se lava las manos.

ESTE EJEMPLO ILUSTRA diversas formas del uso del lenguaje, y estrategias de la cuidadora para desarrollar aún más las habilidades. Cristina usa el habla privada, o sea el habla auto-dirigida, en dos momentos, tanto al desvestir la muñeca como al recoger. El habla privada la ayuda a realizar paso a paso la tarea en que está absorta. Además del habla privada, Cristina demuestra un ejemplo de la alternancia de código al decir: “Leche. Quiero milk” (quiero leche). Combina el inglés y el español en una frase sin perder la coherencia de la estructura gramatical. Jennifer apoya el desarrollo lingüístico de Cristina al hacerle preguntas abiertas a fin de extender las interacciones.

Al avisar a Cristina de las transiciones, Jennifer le da apoyo para la regulación emocional ya que así la niña tiene tiempo para prepararse para un cambio de actividades. Cristina demuestra el uso de la lógica, tanto al seguir los pasos apropiados al cambiar el pañal de la muñeca como al agarrar el biberón de leche para darle de comer a la muñeca hambrienta. Finalmente, Cristina demuestra convenciones sociales y culturales al besar y abrazar a la muñeca a fin de comunicar sus sentimientos.

Notas

  1. Hulit, Lloyd M. & Howard, Merle R. (2002). Born to Talk, Volume 1. Boston, Mass.: Allyn & Bacon.
  2. Hulit, Lloyd M. & Howard, Merle R. (2002). Born to Talk, Volume 1. Boston, Mass.: Allyn & Bacon.
  3. Hulit, Lloyd M. & Howard, Merle R. (2002). Born to Talk, Volume 1. Boston, Mass.: Allyn & Bacon.

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